
La actividad privada del anestesista está limitada por ser, fundamentalmente, un servicio a terceros, por eso insisto en que hay que valorar adecuadamente desde el punto de vista económico el acto anestésico. Un cirujano puede decidir retirarse de la actividad quirúrgica y dedicarse a pasar consulta sólo y exclusivamente sin ningún problema. Así hay ginecólogos, por ejemplo, que controlan embarazos y no atienden partos. Y en cada especialidad hay una forma de sobrevivir sin salir de la consulta. Sin embargo el anestesista nunca vive de su consulta (y mucho menos en mi provincia dónde la compañía más fuerte no las paga y eso hace que sea poco rentable para la mayoría de los compañeros montar una consulta que tendría que pagar de su bolsillo y, por eso, la mayoría de los pacientes son valorados (?) por un internista).
El precio del acto anestésico se ha relacionado siempre con la dificultad de la intervención quirúrgica a la que acompaña, que es como relacionar el peso del paciente con el tamaño de su sombrero, pero hoy por hoy ésa es la costumbre, que espero que tarde o temprano se modifique y se tenga en cuenta sólo y exclusivamente la dificultad anestésica. Para quien no lo sepa la dificultad quirúrgica está categorizada en seis niveles: desde el grupo I al grupo VI.
Normalmente el trabajo diario del anestesista se organiza en grupos de varios especialistas, pero hay muchos anestesistas que trabajan de forma independiente, tal es mi caso. ¿Cuánto gana un anestesista? Depende de dos cosas, del precio que tenga cada uno de los grupos de anestesia en su provincia y del número de intervenciones que haga. En provincias en que el valor del baremo sea mayor, con un número menor de actos anestésicos se llega a un nivel de honorarios igual que en otra provincia donde el baremo sea menor y se tenga que hacer un mayor número de actos anestésicos. Desde el punto de vista matemático es un problema de límites. ¿Y cual es el límite?. El límite está en el que el precio de los actos médicos no obligue a los anestesistas a realizar anestesias simultáneas. Si en un hospital hay muchas anestesias simultáneas es que el precio de las anestesias en su provincia está por debajo de lo conveniente. Si el número de anestesias simultáneas es bajo o muy bajo (nunca puede ser cero, en todos los hospitales hay que atender algunas veces a más de un paciente a la vez en las situaciones de urgencia) el precio de la anestesia está bastante equilibrado. Es por eso recomendable que todos los años se actualicen los baremos para evitar que se llegue a situaciones de riesgo.
En mi provincia las compañías privadas han estado 10 años sin actualizar los baremos y cuando los han subido, las aseguradoras más importantes sólo han subido el IPC de ese año. Sólo alguna compañía ha realizado una subida concertada y digna, que seguro que le evitará muchos gastos añadidos. La valoración de Indicadores de Calidad adecuados en el área de Quirófano ayudaría a normalizar el precio del acto anestésico. El número de anestesiológos necesarios para desarrollar la programación quirúrgica en la medicina privada debería estar controlado. El único control que existe en la actualidad es la rentabilidad económica, sin embargo, la rentabilidad y la seguridad van unidas. Mantener precios bajos hace que menos anestesistas tengan que repartirse más trabajo. Es algo serio. Hay mucho en juego.

2 Comentarios. Pasa y escribe tu opinión.:
Me has dejado a cuadros 0_0. No con lo de simultanear quirófanos, que ya sé cómo las gastan en la privada, sino con lo de que la preanestesia la pase un internista ??? y que el precio de la anestesia vaya ligado a la cirugía sin que se estime el riesgo. En fin...
Perdón. ¿Llego tarde?. Me he retrasado porque estaba escribiendo otra entrada que me ha sugerido tu comentario.
Vaya por delante que yo soy feliz en la llamada medicina privada. Mi realización personal como anestesista es más completa desde que me siento parte del proceso curativo del paciente. Yo veo a mis pacientes en mi consulta de anestesia, los preparo para la intervención, los anestesio, les controlo el tratamiento del dolor postoperatorio y participo en la rehabilitación de los pacientes de traumatología. Quizá lo único que me falte para estar totalmente realizado sea un ecógrafo, pero ese es otro cantar.
En muchas provincias la unión de los anestesiólogos sirven para influir en las compañías y poder hacer una anestesia integral, pero en mi provincia no hay esa unión. Ya me gustaría.
Sin embargo, el problema de la consulta de anestesia está muy extendido, porque las grandes compañías tienen como norma que los preoperatorios los hagan los internistas.
El tema está encima de la mesa y el vocal de la SEDAR Tomás Colón Bombín hace lo que puede y nos da de vez en vez la noticia de que va añadiendo cada cierto tiempo una provincia más en que los estudios preanestésicos los hacen los médicos anestesiólogos. En Andalucía, expuse el tema el año pasado en el Congreso Regional y, me consta, que Mercedes Extebarría está en ello.
Los anestesista tenemos que ser pacientes. Siempre hemos tenido que ir demostrando las cosas poco a poco (nuestra especialidad es muy abstracta y no está a la altura de cualquiera el entenderla). Pero algunas veces, sí es verdad, se cansa uno de nadar contracorriente.
Lo siento, más que una respuesta, me ha salido un desahogo.
PD: Tengo un post pendiente para explicar mejor lo de los baremos.
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