domingo 27 de septiembre de 2009

Anestesistas "barman"


En los pasillos de algunos quirófanos se puede escuchar de vez en cuando a algún cirujano que responde al médico anestesista tras ser preguntado por el parte quirúrgico que éste ha programado: "dos generales, una epidural, dos locales...". ¿Qué no os lo creéis?. Pues sí, es verdad. Esto es el resultado de una dinámica dónde el anestesista o grupo de anestesistas que trabajan con este cirujano no han visto al paciente hasta el momento en que aparece por la puerta de quirófano.

En ese momento el anestesista coge la coctelera y prepara el cóctel que le ha pedido el cirujano. Se trata de anestesistas que trabajan para cirujanos. Yo prefiero trabajar para los pacientes. Y se puede. Cuesta mucho trabajo, pero se puede.
Lo mejor que puede hacer un médico anestesiólogo para un cirujano es comportarse como el responsable de la anestesia. Algunos cirujanos están estancados en los mediados del siglo XX, y gracias a Dios, la anestesia ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Ha ganado en seguridad. Ha ganado en eficacia. Ha ganado en protección del paciente. La anestesia no se limita al área del quirófano. Hoy en día el paciente está protegido por el anestesiólogo desde antes de que ingrese en el hospital y la finalidad de la anestesia es seguir protegiéndolo hasta que ha remitido la respuesta al estrés quirúrgico. Yo le decía a los médicos residentes de los hospitales dónde he sido tutor de residentes, que lo único que le debe de doler a un paciente en manos de un buen anestesiólogo es dejar el hospital.
Es importante que el anestesiólogo convenza a "sus cirujanos" de que su Manual de Cócteles se ha ampliado y que está preparado para hacerlo disfrutar con sabores que ni se imagina. Sólo le debe de dejar la responsabilidad de los cócteles en sus manos. Completamente, sin cortapisas. Ya está bien de escuchar: "dos generales, una epidural, dos locales...". Díme las intervenciones que tienes preparadas y yo le pondré las gotas de mis mejores esencias.
¿Se imaginan tener contratado a Juan María Arzak como cocinero de su casa y aconsejarle todos los días que nos prepararan dos bocadillos de chorizo? ¿Que no le permitiera comprar las hortalizas en la plaza y que tuviera que preparar sus menús con lo que otro comprara?. Que desperdicio ¿verdad?

sábado 12 de septiembre de 2009

Los Baremos de Anestesia (1). Importancia médica.


En 1995 unos anestesiólogos pioneros lograron un acuerdo con las compañías privadas para poder aplicar en su quehacer diario las herramientas adecuadas para una atención íntegra al paciente que iba a ser sometido a intervención quirúrgica. Cada uno de los derechos del paciente y del médico que lo iba a atender quedaron expresados en el Baremo de Anestesia. Gracias a éstos compañeros, adelantados sin duda al desarrollo de la especialidad, se incluyó en el baremo de anestesia tanto la Consulta de Anestesia como el Tratamiento del Dolor Postoperatorio.
Si entramos al comentario exhaustivo del Baremo aprobado por todas las compañías aseguradoras del momento y los médicos anestesiólogos vemos que se fueron adelantando a todas las medidas legales que se han ido imponiendo desde aquellas fechas en la atención de calidad de los pacientes, desde el punto de vista anestésico.
La aprobación dentro del Baremo de la Consulta de Anestesia se anticipó a la Ley del Consentimiento Informado que requiere que un paciente sea valorado previamente a la elección de la técnica anestésica y que sea informado suficientemente de los pros y contras de la técnica elegida y cuya utilidad y necesidad quedó refrendada por la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación. Sin embargo:
¿Cuántos Consentimientos informados se firman todavía en la Medicina Privada en la puerta de quirófano?
Nos estamos engañando con ésta práctica habitual que sólo nos perjudica a nosostros mismos y son muchas las sentencias ya que dejan sin valor aquellos Consentimientos que se obtienen del paciente momentos antes de la intervención. Sin embargo, no creo que sea culpa de los anestesiólogos, porque hoy en día son muchas las compañías que todavía se niegan a incluir en el baremo de sus anestesiólogos la Consulta de Anestesia . Es normal que las compañían concierten la consulta con el profesional que ellos decidan, pero hay muchas provincias donde no está concertado con ninguno de los especialistas de su cuadro médico, negándole, por tanto, al paciente la posibilidad de contactar con el especialista en los días previos a la intervención.
Desgraciadamente podemos repetir punto por punto lo mismo si hablamos del Tratamiento del Dolor Postoperatorio. De un plumazo, las compañías lo eliminan directamente del Baremo de Actos Anestésicos, negándole a los pacientes la posibilidad de un tratamiento adecuado en el postoperatorio, saltándose de esta forma el apartado de la Ley General de Sanidad en que se dice que se "pondrán todos los medios disponibles durante la hospitalización para evitar el sufrimiento del paciente". La escusa de las compañías es tonta: el tratamiento del dolor postoperatorio forma parte del Baremo del Dolor, y además de ser mentira, su resultado es inhumano e inmoral: el sufrimiento inaceptable del paciente en el postoperatorio.

jueves 3 de septiembre de 2009

La práctica de la anestesia en la Medicina Privada


Hay veces que cuando quiero proponerle a un paciente la técnica que voy a emplear en él para realizar una intervención quirúrgica, me veo aplastado por las limitaciones de algunas compañías privadas.

Algunas compañías, estoy hablando de Granada, creo que también para otras ciudades, no tienen previsto la realización de la consulta de anestesia (no está incluido en el baremo de ningún anestesiólogo de la provincia) y es frecuente ver a compañeros haciendo el Preanestésico en los pasillos del quirófano (no sólo ocurriría en los hospitales de Córdoba del SAS, según han denunciado algunos sindicatos este verano) y, también, obteniendo el Consentimiento Informado en la misma puerta del quirófano.
El Tratamiento del Dolor Postoperatorio por parte del anestesiólogo tampoco está aceptado. Por tanto, todas las medidas que están consiguiendo hacer brotar libros y libros que se interesan por la mitigación del dolor postoperatorio se quedan en nada.
Así que algunas veces tengo que limitarme a dormir y despertar, dormir y despertar, dormir y despertar a cada uno de los pacientes. Nada más alejado de la Anestesiología...
Menos mal que algunos directores médicos están facilitando que en algunas compañías se pueda realizar, alguna que otra vez, estas acciones.
Posdata: Gracias Dra Granero (Mapfre),gracias ASISA, gracias DKV, gracias Caser, gracias Mutuas Aseguradoras porque aunque son compañías minoritarias en Granada están manteniendo la esperanza de algunos médicos y de muchos pacientes.

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