jueves 29 de octubre de 2009

Cerdito's, JijijíJajajá's y ¡Mira...!,¡Niño!'s


La actividad privada en anestesia pueden ser tan honrada como cualquiera otra. Sólo tienes que basar tu trabajo en la dignidad profesional y el respeto por el paciente. Me consta que en la mayoría de los hospitales privados los anestesiólogos dan la talla. Sin embargo, es verdad que este ambiente tiene sus peculiaridades. Es muy importante la unión entre los profesionales, una unión que debe basarse, no tanto en la unidad de criterios como en la homogeneidad de los mismos.
Sin embargo, hay veces que te encuentras con una cierta fauna que hace imposible que las cosas salgan bien. En todas partes encuentras especímenes de características concretas que destrozan todo tipo de relación, y, desgraciadamente, yo las he sufrido, alguna vez, muy cercanas. Un compañero mío clasifica a esta fauna en tres grupos distintos.

Llama Cerdito al que suele compartir trabajo en la privada y en la pública, dónde la suerte le ha llevado a ostentar un puesto de responsabilidad intermedio desde el que hace y deshace a su antojo para su provecho. "Distribuye quirófanos de tal forma que siempre tiene un grupo de acólitos dispuesto a hecerle un favor para que él, u otro del equipo, pueda escaparse a la privada. Pero no sería un auténtico cerdito si no se dedicara a despotricar constantemente de los que no le siguen el juego o no destrozara todos los avances en las relaciones con las aseguradoras vendiéndose por un plato de basura. Le gusta revolcarse en su propio estiércol."
El JijijíJajajá estaría todo el día haciéndose el payaso, riendo gracias y poniendo el culo a los mandamases, pero siempre buscando su beneficio, sin importarle la dignidad, ni la decencia. "Tiene fama de listillo y hay gente que le tiene envidia. Va pisoteando a los demás, pero siempre con la sonrisa en la boca. No suele tener muchos amigos, pero tiene la protección de los superiores. Puede trabajar solamente en la pública o solamente en la privada, pero si comparte las dos formas, suele costarle dejar la exclusiva o pasa de incompatibilidades (es capaz de estar incluso en la nómina de una Mutua Laboral a la vez del trabajo en la Seguridad Social). Necesita de un grupo de Lacayos que le hace las guardias en la pública y de un Cerdito que le proteja."
Por último se define al ¡Mira...!,¡Niño!, que viene de vuelta de todo. "Todo lo que se hace lo inició él en su momento. La vanidad le hace empezar todas las frases con el YO del endiosamiento, y cuando las cosas se hacen de forma distinta a como él la suele hacer es que se hacen mal ("No tienen ni idea"). Él inventó la privada, inventó la pública y si no ha puesto muchas epidurales, es porque se enfadó con Fidel Pagés cuando le copió la técnica y la publicó sin su permiso ("Sólo publican los vagos, los que estamos siempre trabajando no tenemos tiempo para esas mamarrachadas"). Nunca han hecho el doctorado pero hablan y caminan como si fueran los fundadores de la Real Academia de Medicina. Todo su glamour se va al traste cuando se trata de negociar con un mandamás."
Cuando me habla de ellos, me gustaría saber a quién se refiere en concreto, pero como las definiciones son tan genéricas, no sé en realidad si quiere hablar de alguien determinado. Al final, siempre me dice lo mismo, dejando la intriga en el aire: "Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia..."

lunes 26 de octubre de 2009

¿Que precio debe pagar una Compañía por una anestesia?


La actividad privada del anestesista está limitada por ser, fundamentalmente, un servicio a terceros, por eso insisto en que hay que valorar adecuadamente desde el punto de vista económico el acto anestésico. Un cirujano puede decidir retirarse de la actividad quirúrgica y dedicarse a pasar consulta sólo y exclusivamente sin ningún problema. Así hay ginecólogos, por ejemplo, que controlan embarazos y no atienden partos. Y en cada especialidad hay una forma de sobrevivir sin salir de la consulta. Sin embargo el anestesista nunca vive de su consulta (y mucho menos en mi provincia dónde la compañía más fuerte no las paga y eso hace que sea poco rentable para la mayoría de los compañeros montar una consulta que tendría que pagar de su bolsillo y, por eso, la mayoría de los pacientes son valorados (?) por un internista).
El precio del acto anestésico se ha relacionado siempre con la dificultad de la intervención quirúrgica a la que acompaña, que es como relacionar el peso del paciente con el tamaño de su sombrero, pero hoy por hoy ésa es la costumbre, que espero que tarde o temprano se modifique y se tenga en cuenta sólo y exclusivamente la dificultad anestésica. Para quien no lo sepa la dificultad quirúrgica está categorizada en seis niveles: desde el grupo I al grupo VI.

Normalmente el trabajo diario del anestesista se organiza en grupos de varios especialistas, pero hay muchos anestesistas que trabajan de forma independiente, tal es mi caso. ¿Cuánto gana un anestesista? Depende de dos cosas, del precio que tenga cada uno de los grupos de anestesia en su provincia y del número de intervenciones que haga. En provincias en que el valor del baremo sea mayor, con un número menor de actos anestésicos se llega a un nivel de honorarios igual que en otra provincia donde el baremo sea menor y se tenga que hacer un mayor número de actos anestésicos. Desde el punto de vista matemático es un problema de límites. ¿Y cual es el límite?. El límite está en el que el precio de los actos médicos no obligue a los anestesistas a realizar anestesias simultáneas. Si en un hospital hay muchas anestesias simultáneas es que el precio de las anestesias en su provincia está por debajo de lo conveniente. Si el número de anestesias simultáneas es bajo o muy bajo (nunca puede ser cero, en todos los hospitales hay que atender algunas veces a más de un paciente a la vez en las situaciones de urgencia) el precio de la anestesia está bastante equilibrado. Es por eso recomendable que todos los años se actualicen los baremos para evitar que se llegue a situaciones de riesgo.
En mi provincia las compañías privadas han estado 10 años sin actualizar los baremos y cuando los han subido, las aseguradoras más importantes sólo han subido el IPC de ese año. Sólo alguna compañía ha realizado una subida concertada y digna, que seguro que le evitará muchos gastos añadidos. La valoración de Indicadores de Calidad adecuados en el área de Quirófano ayudaría a normalizar el precio del acto anestésico. El número de anestesiológos necesarios para desarrollar la programación quirúrgica en la medicina privada debería estar controlado. El único control que existe en la actualidad es la rentabilidad económica, sin embargo, la rentabilidad y la seguridad van unidas. Mantener precios bajos hace que menos anestesistas tengan que repartirse más trabajo. Es algo serio. Hay mucho en juego.

domingo 25 de octubre de 2009

La ley del silencio


Sería una buena noticia que las compañías privadas se interesara por clarificar su relación con los médicos. Algunas ya lo están haciendo, pero la ausencia de normativa general hace que la inseguridad convierta la gestión de la medicina privada en alguna provincia en una auténtica selva. Inseguridad que influye en los pacientes, que no saben claramente la cobertura auténtica de su póliza, pues aunque las condiciones generales parecen claras, no está garantizada la asistencia completa en las diferentes provincias (ciertas compañías, por ejemplo no tienen concertada la consulta de anestesia, incluso en algunas, es un internista quien la pasa sin informar completamente su condición y escondiendo su situación de sucedáneo bajo el pomposo nombre de Consulta de Preoperatorios; no suben los baremos anualmente -algunas tardan 10 años en hacerlo- con lo cual ciertas intervenciones no son rentables y dejan de hacerse en esa provincia o aumenta la lista de espera en esa patología, o son trasladados a otras provincias hasta que los médicos cedan en abaratar precios).
Sin embargo la inseguridad que hoy me preocupa es bien distinta. Todos los años por esta fecha, por lo menos en mi provincia, comienza la veda.

Algunos directores médicos acompañados de sus asesores médicos cargan sus escopetas y comienza la caza.
Apostar por la medicina privada sale caro. El médico pone su consulta, la hipoteca de sus leasing para tener el mejor aparateje, su ilusión, sus conocimientos y su trabajo. Contacta con las compañías y se compromete a ver a sus pacientes. El compromiso se cumple siempre por parte del médico. Pones en juego muchas cosas y la satisfacción del trabajo está en que la confianza del paciente va a ser el arma fundamental para poder desarrollar tu tarea. Un paciente te trae a otro. Un trabajo mal hecho va cerrando las puertas de tu consulta. En la medicina privada eliges poner tu buen nombre encima de la mesa, juegas con tu fama, con tu credibilidad.
Sin embargo, un buen día, te pueden llamar de una compañía y no te dicen que "no cumples objetivos", "que tienes muchas complicaciones", "que te han detectado mala praxis", no, te dicen que ganas mucho y que te echan.
Es el juego de la Sanidad Privada, y no hay arbritos, no hay jueces a los que echar mano. No hay supervisión de Colegios Médicos para valorar todos los años los médicos que son expulsados por la compañía, caso a caso. Te echan.
Es necesario saber jugar con el miedo. Todos los años hay que echar a alguien. Así, se corre la voz y se dispone de armas para afrontar mejor las futuras negociaciones. No se habla de calidad, de objetivos, de indicadores, te dicen que si no accedes, "la compañía no podrá tener el mismo trato contigo a partir de ahora". Y si no razonas, te echan.
Silencio. La veda ha empezado.

sábado 24 de octubre de 2009

Epidural postparto


El último domingo de octubre cambian la hora. Todos los años, cuando llegan estas fechas me acuerdo de un parto que tuve que atender en una madrugada de cambio horario. Sobre las 2:10 de la madrugada sonó el teléfono avisándome la matrona del hospital que había llegado una secundigesta con 5 cm de diltación. Desde mi casa al Hospital se suele tardar 15 minutos. Esa noche creo que tardé 8. Fuí avisando por el camino para que prepararan a la paciente y que estuviera ya en paritorio cuando yo llegara. Preparé una intradural con bloqueo motor mínimo administrando 3,5 mg de bupivacaína hiperbara en 2 ml de suero fisiológico, que va muy bien en estas condiciones porque va a facilitar una analgesia eficaz de comienzo inmediato y la paciente sigue colaborando, pues no pierde fuerza en sus pujos y suele persistir durante al menos 90 minutos. El bloqueo estaba establecido a las 2:40 La evolución fue tan rápida que nos quedamos en paritorio y mientras una cosa y otra, el niño nació unos 30 minutos después. Haciendo cuentas: la intradural se puso aproximadamente a las 2:25 y el niño, con el cambio de hora, nació a las 2:10. Por eso, en una historia clínica, alguien podrá encontrar en un futuro aquella vez que un anestesista le puso a su paciente la anestesia 15 minutos después de nacer el niño.

jueves 22 de octubre de 2009

La mejor definición de dolor


Dolor es aquello que tiene un paciente cuando dice que le duele, que empieza cuando él dice y que acaba cuando él dice.
¿No os parece una definición simple?, y hermosa. La he leido en un libro llamado "Dolor" escrito por una enfermera.

miércoles 21 de octubre de 2009

El juego de la Calidad: Los hospitales (2)


Seguimos jugando. Vamos a ver las normas que pueden regir la segunda partida. El quirófano.
Antes de pasar a los Indicadores de calidad del área quirúrgica les quiero hacer unas preguntas. La primera: ¿tienen ustedes el mismo ordenador que tenían hace 5 años?. No ¿verdad?, les gusta actualizar su maquinaria. Segunda: ¿Harían un huevo frito en una olla de cuartel con un cazo y medio dedo de aceite refrito?. No ¿verdad? les gusta utilizar las herramientas adecuadas cuando están trabajando. Tercera: después de comprar las mejores cigalas, las mejores gambas, los mejores mejillones, las mejores hortalizas y el mejor arroz ¿deciden no echar sal a la paella por que hay que ahorrar en algo?. No ¿verdad?, les parece que no merece la pena dejar de invertir en cosas importantes aunque su precio sea bajo (la anestesia es importante y algunos no lo consideran así, disminuyendo siempre los presupuestos para la actualización de aparataje). Pasemos ahora a la segunda parte del interesante Juego de la Calidad en Anestesia: el quirófano.

Quirófano:
Control de titulación de especialistas: Algún anestesiólogo tiene el título pendiente de homologación: 0 puntos. Todos los anestesiólogos tienen el título de especialista homologado: 5 puntos.
Control de titulación de personal auxiliar de anestesia: Algún componente del equipo auxiliar anestésico no tiene titulación sanitaria: 0 puntos. Todos los componentes del equipo auxiliar anestésico tienen titulación sanitaria: 5 puntos.
Control de seguridad: No se realiza el Check List recomendado por la OMS 0 puntos. Se realiza Check List recomendado por la OMS 5 puntos.
Control de aparataje: La mesa de anestesia de paritorio es de hace más de 10 años: 0 puntos. La mesa de anestesia de paritorio es de hace menos de 5 años: 5 puntos.
Control de monitorización básica: Ninguna monitorización en algún quirófano 0 puntos. Monitorización básica (electrocargiografía, tensión arterial automática incruenta, pulsioximetría contínua) 3 puntos. Monitorización básica más capnografía 4 puntos. Monitorización completa por módulos para intervenciones de alto riesgo en al menos un quirófano (incluyendo tensión arterial cruenta y temperatura) 5 puntos.
Control de actualización de monitorización: La monitorización no es inteligente 0 puntos. La monitorización es inteligente 5 puntos.
Control de alternativas para intubaciones dificultosas: Hay un número inferior de laringoscopios en el área quirúrgica que número de quirófanos 0 puntos. Existe disponibilidad para cualquier tamaño y tipo de tubo oro/nasotraqueal para pacientes de todas las edades en el área quirúrgica, así como laringoscopio, pinzas de Magill y mascarillas laríngeas en todos los quirófanos 4 puntos. Existencia de alternativas para previsiones de intubaciones difíciles 5 puntos.
Control de administración de medicamentos: Las bombas de infusión de fármacos anestésicos sólo permite dosificar en ml/h 0 puntos. Las bombas de infusión de fármacos anestésicos permite dosificar incluso microgramos/ml/min 5 puntos.
Nivel de sobrecarga de trabajo: Existen varios indicadores.
Número de quirófanos/Número de anestesiólogos que trabajan en el hospital: Mayor de 1 0 puntos. Menor de 1 1 punto.
Horas de utilización de quirófanos de los 3 anestesistas que más número de pacientes atienden en el hospital/3: Mayor de 8 horas 0 puntos. Menor de 8 horas 1 punto.
Número de intervenciones programadas diarias de los 3 anestesistas que más pacientes atienden en el hospital/3: Mayor de 6 0 puntos. Menor de 6 1 punto.
Número de partos semanales que atienden los dos anestesista que más pacientes obstétricas atienden en el hospital/2: Mayor de 10 0 puntos. Menor de 10 1 punto.
Control de atención al parto con analgesia epidural: Número de analgesias epidurales administradas/Número de pacientes que solicitan analgesia epidural para el parto. Menor del 75% 0 puntos. Entre el 75% y el 90% 3 puntos. Mayor del 90% 5 puntos.
Control de satisfacción de la atención al parto con analgesia epidural: Número de pacientes satisfechas con su atención analgésica al parto/Número de anlagesia epidurales administradas. Menor del 75% 0 puntos. Entre el 75% y el 90% 3 puntos. Mayor del 90% 5 puntos.
Control de atención de Urgencias: El hospital no tiene concierto aprobado con la Delegación de Salud con prestación de anestesiólogo de guardia 0 puntos. El hospital tiene concierto aprobado con la Delegación de Salud con prestación de anestesiólogo de guardia 5 puntos.
Otros datos importantes: Número de intervenciones mensuales rechazadas en la puerta de quirófano por motivos relacionados con la anestesia. Número de fracasos en la intubación. Número de intervenciones dónde se precisa modificar la técnica anestésica propuesta.
Suben puntos: Equipos de calentamiento de sueros y sangre. Posibilidad de establecer temperatura en quirófano funcionando correctamente.
Por ahora, esta es la segunda partida. Seguiremos jugando...
P.D.: Si alguién sabe más pistas para el juego puede colaborar...

martes 20 de octubre de 2009

El juego de la Calidad: Los hospitales (1)


Les propongo un juego. Valoren el hospital donde ustedes trabajan o en el que les van a operar. Parece difícil, pero yo les voy a ir dando pistas y, más tarde, les daré un formulario. Imáginense que quieren dormir en un hotel de su ciudad, ustedes saben que, dependiendo de sus gustos por el lujo, el grosor de su cartera y los servicios que quieran recibir a cambio pueden elegir distintas opciones, desde hostales a hoteles de 5 estrellas. Vamos a valorar los hospitales desde el punto de vista anestésico: vamos a darles laringos. Desde 1 laringo hasta 5 laringos y les voy a decir los datos que necesitan para encontrar el nivel de calidad de su hospital. La calidad anestésica que usted recibe se va a localizar preferentemente en distintos ámbitos: Consulta de Anestesia, Quirófano, Unidad de Reanimación, Encamación.

Consulta de anestesia:
Responsable de la consulta: Internista 0 puntos. Anestesiólogo 5 puntos
Momento valoración por parte anestesiólogo: Puerta de quirófano 0 puntos. Habitación 1 punto. Consulta de anestesia de más de tres meses previos a la cirugía 2 puntos. Consulta de anestesia en los tres días previos a la intervención 3 puntos. Consulta de anestesia antes de los tres días previos a la intervención 5 puntos.
Consentimiento informado: Firmado en la puerta de quirófano 0 puntos. Firmado en la consulta de anestesia sin recibir información del anestesiólogo 2 puntos. Firmado en la consulta del cirujano 3 puntos. Firmando en la consulta de anestesia después de recibir la información del anestesiólogo 5 puntos.
Seguimiento hospitalario: No le exigen ni el Informe Preanestésico ni el Cosentimiento Informado de Anestesia antes del ingreso hospitalario 0 puntos. Le piden sólo uno de los dos documentos 1 puntos. Le piden tanto el Informe Preanestésico y el Consentimiento Informado de Anestesia en planta 3 puntos. Le piden el informe Preanestésico y el Consentimiento Informado de Anestesia antes del Ingreso Hospitalario 5 puntos.
Preparación preanestésica: No siguen el protocolo prescrito por el médico anestesiólogo 0 puntos. Siguen el protocolo prescrito por su médico anestesiólogo 5 puntos.
En caso de atención al parto: No ha hablado con ningún anestesiólogo antes del parto 0 puntos. Ha podido resolver sus dudas anestésicas con personal auxiliar del hospital en las visitas de preparación del parto 1 punto. Ha hablado con un anestesiólogo 5 puntos.
En caso de atención infantil: No le han sugerido la posibilidad de acompañar al niño al quirófano 0 puntos. Le han propuesto acompañar al niño a quirófano 5 puntos.
Control de ansiedad: No le han prescrito ningún tranquilizante antes de la cirugía 0 puntos. Le han prescrito un tratamiento que incluye un tranquilizante previo a la cirugía.
Control de riesgos: No le han preparado alternativas en una intervención de riesgo 0 puntos. Le han preparado sangre antes de una intervención de riesgo 5 puntos.
Control de alergias: No le han preguntado sobre alergias medicamentosas antes de la cirugía 0 puntos. Le han preguntado sobre alergias medicamentosas antes de la cirugía 5 puntos.
Control de enfermedades coexistentes: No le han informado sobre si tiene que cambiar el tratamiento antes de la intervención 0 puntos. Le han informado que tiene que cambiar el tratamiento pero no le han dicho cómo 2 puntos. Le han dado todas las idicaciones de cómo cambiar el tratamiento 5 puntos.
Control de ayuno: No le han explicado las horas que tiene que estar sin tomar nada 0 puntos. Le han explicado las horas de ayuno que debe estar sin tomar nada 5 puntos.
Control de localización y lateralidad: No le han preguntado que parte del cuerpo se opera 0 puntos. Le han preguntado y/o señalado que parte del cuerpo se opera 5 puntos.
Control de autentificación: No le han preguntado su nombre antes de la cirugía 0 puntos. Le han identificado por su número de habitación o por el tipo de intervención 0 puntos. Le han identificado por su nombre y tipo de intervención 5 puntos.

Por ahora, esta es la primera partida. Seguiremos jugando...
P.D.: Si alguién sabe más pistas para el juego puede colaborar...

sábado 17 de octubre de 2009

Anestesista minero


Posiblemente dentro de dos años cierren el hospital dónde desarrollo la mayor parte de mi labor profesional y la verdad es que lo echaré mucho de menos. El hospital se fue haciendo poco a poco sobre una Casa de Época, que se fue adecuando a la atención médica. Constaba de habitaciones, paritorios y quirófanos y muchos granadinos recuerdan la belleza de sus jardines. El solar se fue vendiendo poco a poco y sólo quedó la casa, que quedó insuficiente y limitada. Es por eso que se procedió hace unos años a ampliar la zona quirúrgica en una nueva planta que se alzó sobre las anteriores. Nació así, sin querer, unas de las zonas quirúrgicas más agradables que conozco para ejercer la anestesia. Todos los días entra el sol en los quirófanos. El pasillo de sucio da a unos ventanales que resultan primordiales para recordar que el mundo sigue existiendo. Los pacientes pasan a una Reanimación desde la que se ven las ramas de los árboles, las colinas de los alrededores de Granada y, a los más afortunados, les puede iluminar un rayo de sol que los calienta de la frialdad del quirófano.

Posiblemente dentro de dos años tenga que trabajar en quirófanos dónde nunca dé el sol. Donde los pacientes se despierten en salas que se parecen cada vez más al purgatorio y donde no saben si realmente han despertado de la anestesia o se encuentran en la antesala del más allá.
Posiblemente dentro de dos años, todos los días, tenga que ponerme el casco de minero para bajar a la mina que diseñan los arquitectos sanitarios para continuar día a día con mi trabajo.
Posiblemente dentro de dos años, añore, día a día, el rayo de sol que se cuela por los ventanales de la reanimación y que se posa sobre los hombros de los pacientes más graves.

martes 13 de octubre de 2009

Una pregunta equivocada


Les digo a los pacientes que la canalización venosa es como el cinturón de seguridad, lo tienes puesto sin darte cuenta. Los anestesista somos los médicos que nos entretenemos en mirar las venas de nuestros amigos, de las personas que nos son presentadas, del viajero que está sentado a nuestro lado en el autobús... y todo sin darnos cuenta. Se nos van los ojos detrás.
Cuando un paciente entra en quirófano siempre hay que canalizarle una vía y como a mí me gusta, la mayoría de las veces lo hago yo. Aprovecho para crear un contacto con el paciente y me aseguro de colocarla en el sitio adecuado: que no moleste durante la intervención, que no sea en zona de flexura para que el paciente pueda dormir bien por las noches...
Pero cuando no hay preferencia definida por la mano que va a ser elegida porque la intervención no va a colocar a los cirujanos en los lados del enfermo, me gusta preguntar al paciente sobre su preferencia. Son muchas las preguntas que se pueden hacer: ¿es usted zurdo o diestro?, ¿con qué mano se maneja mejor?... Seguro que ustedes tendrán muchas más preguntas que se puedan hacer. Sin embargo yo no elegí la más adecuada.

En mi trabajo diario atiendo a muchos funcionarios: maestros, jueces... sí, pero también policias, guardias civiles, militares..., y de pronto una pregunta aparentemente inocente cobró un sentido totalmente nuevo.
Yo estaba preparando la cánula intravenosa, el algodón, el Betadine y se me ocurrió preguntar: ¿usted con que mano se defiende mejor?.
La respuesta: Yo disparo mejor con la mano izquierda.
Lo entendí perfectamente. Yo no sé si su subconsciente me estaba avisando.
Por si acaso, le cogí la vía en la mano izquierda.

viernes 9 de octubre de 2009

La posición "VALLEJO"


Les quiero presentar a una persona que ha estado compartiendo conmigo muchos momentos intensos durante la preparación de pacientes para la cirugía. No todas las espaldas son iguales y cuando se intenta ofrecer a los pacientes el beneficio de la anestesia epidural, hay que lidiar con columnas que están ya bastante desgastadas por el tiempo. Agustín Vallejo es un celador joven, al que siempre tienes a mano para resolver cualquier problema.
Yo soy un poco cabezota y soy de los médicos anestesistas que piensa que si uno ha valorado suficientemente a un paciente y le ha ofrecido una técnica que es la que cree que es más conveniente para desarrollar la cirugía, tiene derecho a intentarla hasta conseguirlo, sin las límitaciones de las premuras del tiempo a las que a veces se nos quiere someter a los de nuestra especialidad, es decir, me gusta que, algunas veces, me den las mismas oportunidades que me darían si yo fuera un cirujano.

Uno de los días en que me encontraba luchando con una espalda y daba la sensación en quirófano de que estaba perdiendo el combate por puntos, Agustín, que sostenía en ese momento al paciente, me sugirió: "Doctor, ¿y si volcamos un poco la mesa para que se le abra un poco más la espalda?". Mi mente se puso a cavilar a la velocidad de un Ferrari y lo empecé a ver con cierta claridad: "un paciente al que se le gira la mesa, hará un movimiento reflejo para no caerse que intentará situar el centro de gravedad un poco más adelante y abrirá así las vértebras donde yo quiero colocar el catéter. Sólo hay que cuidar que el paciente no se eche mucho hacia delante y mantenga la columna lumbar vertical". Yo no sé si el número de intentos rondaba el de las mejores tardes de Platanito, pero, nada más colocarlo en la nueva posición, el catéter entró al primer intento.
Yo no sabía como agredecer la idea a Agustín, pero desde aquella tarde cada vez que viene una paciente con una espalda difícil todos los de quirófano decimos "esta espalda va a necesitar un Vallejo".

miércoles 7 de octubre de 2009

La sonrisa del anestesista



Quien me conoce sabe que pocas veces llevo la mascarilla en quirófano antes de empezar la intervención. Creo que el paciente precisa encontrar una cara descubierta en el maremagnum que supone el día de su cirugía. Creo que el anestesista tiene que ser la cara amiga a la que se cuelgue el paciente en la sala inhóspita que es, a veces, el quirófano. El anestesista es el especialista que hace posible la cirugía, es decir, el que da seguridad a la intervención y esa seguridad hay que transmitirla. Está de moda poner gorros superfashion para alegrar el trabajo, pero para mí lo superfashion de verdad es una sonrisa.

Tantas veces lo repito, que ayer, una enfermera de quirófano me trajo una frase que encontró en un sobrecito de los de azúcar que ponen en algunas cafeterías para hacerte pensar un poco al comienzo del día: "Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo; pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.", me dió el sobrecito y me dijo: "desde que lo leí me dije esto es Miguel Ángel puro, por eso te la traje". Gracias Estela por el regalo, me da cierto rubor, pero es verdad que transmite bastante lo que pienso que debe ser nuestro trabajo.
El anestesista hoy en día tiene muchos motivos para sonreir: tenemos una especialidad totalmente seductora, con unos principios bastante asentados, que nos da una tranquilidad suficiente para poder desarrollarla de una forma gratificante. Los problemas son también bastante habituales, pero no tienen que transcender al paciente en el área quirúrgica, por eso pienso que la sonrisa tiene que ser nuestro distintivo. El anestesista puede sonreir hoy en día y la sonrisa se debe de basar en una buena preparación que le permita ofrecer un trabajo bien hecho.

También hay que valorar que un anestesista que sonríe, es un anestesista que da la cara.

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