
La actividad privada en anestesia pueden ser tan honrada como cualquiera otra. Sólo tienes que basar tu trabajo en la dignidad profesional y el respeto por el paciente. Me consta que en la mayoría de los hospitales privados los anestesiólogos dan la talla. Sin embargo, es verdad que este ambiente tiene sus peculiaridades. Es muy importante la unión entre los profesionales, una unión que debe basarse, no tanto en la unidad de criterios como en la homogeneidad de los mismos.
Sin embargo, hay veces que te encuentras con una cierta fauna que hace imposible que las cosas salgan bien. En todas partes encuentras especímenes de características concretas que destrozan todo tipo de relación, y, desgraciadamente, yo las he sufrido, alguna vez, muy cercanas. Un compañero mío clasifica a esta fauna en tres grupos distintos.
Llama Cerdito al que suele compartir trabajo en la privada y en la pública, dónde la suerte le ha llevado a ostentar un puesto de responsabilidad intermedio desde el que hace y deshace a su antojo para su provecho. "Distribuye quirófanos de tal forma que siempre tiene un grupo de acólitos dispuesto a hecerle un favor para que él, u otro del equipo, pueda escaparse a la privada. Pero no sería un auténtico cerdito si no se dedicara a despotricar constantemente de los que no le siguen el juego o no destrozara todos los avances en las relaciones con las aseguradoras vendiéndose por un plato de basura. Le gusta revolcarse en su propio estiércol."
El JijijíJajajá estaría todo el día haciéndose el payaso, riendo gracias y poniendo el culo a los mandamases, pero siempre buscando su beneficio, sin importarle la dignidad, ni la decencia. "Tiene fama de listillo y hay gente que le tiene envidia. Va pisoteando a los demás, pero siempre con la sonrisa en la boca. No suele tener muchos amigos, pero tiene la protección de los superiores. Puede trabajar solamente en la pública o solamente en la privada, pero si comparte las dos formas, suele costarle dejar la exclusiva o pasa de incompatibilidades (es capaz de estar incluso en la nómina de una Mutua Laboral a la vez del trabajo en la Seguridad Social). Necesita de un grupo de Lacayos que le hace las guardias en la pública y de un Cerdito que le proteja."
Por último se define al ¡Mira...!,¡Niño!, que viene de vuelta de todo. "Todo lo que se hace lo inició él en su momento. La vanidad le hace empezar todas las frases con el YO del endiosamiento, y cuando las cosas se hacen de forma distinta a como él la suele hacer es que se hacen mal ("No tienen ni idea"). Él inventó la privada, inventó la pública y si no ha puesto muchas epidurales, es porque se enfadó con Fidel Pagés cuando le copió la técnica y la publicó sin su permiso ("Sólo publican los vagos, los que estamos siempre trabajando no tenemos tiempo para esas mamarrachadas"). Nunca han hecho el doctorado pero hablan y caminan como si fueran los fundadores de la Real Academia de Medicina. Todo su glamour se va al traste cuando se trata de negociar con un mandamás."
Cuando me habla de ellos, me gustaría saber a quién se refiere en concreto, pero como las definiciones son tan genéricas, no sé en realidad si quiere hablar de alguien determinado. Al final, siempre me dice lo mismo, dejando la intriga en el aire: "Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia..."




