sábado, 5 de junio de 2010

Manual de corrupción para anestesistas: Cómo se puede ser un corrupto sin parecerlo


La ley de Defensa de la Competencia es un coco. Es el hombre del saco. La mayoría de las veces las compañías y ciertas entidades te la echaran a la cara para conseguir rebajar tus precios. Y no hay defensa contra eso. Ellos son más poderosos que tú. Tienen mejores abogados que los tuyos, en caso de que los tengas. Te tienen acorralado. Con la honradez no se llega a ninguna parte. Por eso, te voy a dar una serie de consejos para poder conseguir un apaño que sirva para poder tener unos ingresos extras. Cada uno de ellos funciona. Lo sé de buena tinta. Soy un gran observador.
Ya en otros blogs se han dado recomendaciones para sobrevivir como anestesiólogo en la medicina privada, yo quiero hoy, desde la ironía, poner mi granito de arena.


Consejos para los que trabajan en la medicina privada con compatibilidad en la pública.
a.- Sería de muy corruptos estar trabajando en la calle y seguir cobrando el complemento específico, por muy injusto que sea, por eso no vamos a entrar en ello. Pero no es el único problema de incompatibilidad, está el tema de las mutuas. Pero ésto también tiene arreglo. Lo mejor que hay que hacer es buscarte a alguien que no tenga ningún problema de incompatibilidades y hacerte amigo suyo. Así lo tienes resuelto. ¿Que no sabes por qué?. Yo te lo digo. Cuando trabajas en la medicina pública no puedes dar tus servicios a las Mutualidades de Trabajo porque la Seguridad Social y las Mutuas tienen el concepto administrativo de "caja única" y un funcionario no puede tener dos sueldos de la misma caja. No puede cobrar de PapáEstado dos veces. Así que pones la factura a nombre del compañero y él te lo abona sin problemas a cambio de alguna contraprestación. Fácil, ¿verdad?. Los precios que puedas conseguir serán tan bajos que no podrán defenderlos los que trabajan sólamente en la privada. ¿Que no tienes ningún amigo?. Te doy otra solución. Hablas con el director del hospital en el que se atienden los pacientes y que la factura la haga el hospital. Esta solución es algo peor. Que, ¿por qué?. Por que el hospital sabe que tú no puedes hacer lo que haces y te pedirá lo que quiera a cambio. Hay varias opciones, que yo sepa. Uno es que se quede con un porcentaje de la factura. Y no estamos hablando de un porcentaje habitual. Date cuenta que no vas a poder reclamar nunca. No tienes derecho. El porcentaje será el que él quiera. Y estamos hablando de incluso un 25%. El problema que tiene ésto es que tú tendrás idea del porcentaje el primer año, incluso el primer mes, luego el hospital hace los acuerdos con la otra parte cuándo y cómo ella quiere y a tí no te va a dar ninguna explicación. Y por supuesto ellos subirán todos los años y a tí no te subirán. Y otra cosa, el día que tú no estés de acuerdo, a la calle, que buscan a otro. Pero estos son los problemas secundarios. Mientras tanto, intenta aprovecharte lo más posible y estate callado el máximo tiempo posible. Qué no eres tú listo ni nada para que se te escape el negocio. La otra es que trabajes a sueldo fijo. Te pagarán un tanto al mes y ya está. También tiene sus riesgos. Te dirán que ellos trabajan con otras entidades y que tienen que meter todo en el mismo saco. Es decir te pagarán lo que hagas con las Mutuas y lo otro te dirán que lo hagas gratis. ¿Que no te lo crees?. Serán inventos míos, entonces.
b.- No se te ocurra arreglar los papeles con Hacienda cuando te jubiles. Tendrías que renunciar hasta un 25% de tu pensión de jubilación. Eso no es de listos. Es mejor quedarse con la paga entera y seguir cobrando de tu trabajo en la privada, que para eso es tuyo. Así, incluso puedes manejar honorarios más bajos. Nadie te lo va a discutir. Dirán: "Pobrecillo. Con la edad que tiene y todavía trabajando". Sería una putada que alguien te denunciara y quedaría fatal. Es un método seguro. Es casi de Robin Hood. Estás haciendo política antisistema. Que ya el estado se ha aprovechado bastante de tí.
c.- No renuncies a las guardias, véndelas. En todos los hospitales se pueden cambiar guardias. Y se pueden vender también. Es justo. Si a un médico le surge un problema familiar o personal, tiene que estar previsto que alguien le pueda cambiar la guardia sin ningún problema. No se puede poner reparos a ésto. Por eso si tú las vendes todas, aprovechándote de esta norma de buena voluntad a los que sólo trabajan en la medicina pública, no estás haciendo nada malo o nadie te lo puede echar en cara. Además, te miraran mejor. Habrá algunos compañeros, aquellos que te hagan las guardias, que serán incondicionales tuyo. Le pagas la guardia y, de paso, te creas un grupo de apoyo y defensa que impedirá que nadie hable mal de tí. Es un negocio rentable. Y lo redonde del caso es que ningún director de ningún hospital se ha metido nunca en controlar las compra-ventas de guardia en ninguna parte. Y si, aunque no estés en el hospital, constas como que la has hecho, es decir, que en los papeles de quirófano tienen en cuenta poner tu nombre y no el del que la hace, mejor que mejor. De esta forma te aseguras un dinerito para la jubilación, porque esas guardias que no has hecho, pero que computan en tu sueldo sirven para hacer media en los cálculos que se aplican al final de tu vida laboral. Creo que la venta de guardias no está legalmente penada. Ni la compra tampoco. Así que la persona que te la compre quedará además como el que hace el favor y como el que está capacitado para poder cubrir sin ningún problema al que se va, es decir, sube su nivel de prestigio y es envidiado por el resto. Y volviendo a lo anterior, ningún director de hospital admitirá nunca que en su hospital se venden guardias. Dirá que se venden las normales. No hará nunca un control del número de guardias que se venden. No hay riesgo con eso. No vayas a sentir ningún reparo, ni ningún miedo. Los directores tienen otros asuntos en los que pensar.
d.- Mira en tu hospital cuál es el quirófano que nadie quiere hacer. Habrán dos o tres. Estudialos bien y mira cuál podrías hacer tú, teniendo en cuenta que la dificultad o penosidad pueda estar compensada con un horario más corto. Es decir, tú vas a hacer el trabajo que nadie quiere hacer y si lo organizas tú y lo acabas antes y puedes irte para la privada, nadie podrá decirte nada porque estás resolviendo un problema del servicio. Te doy algunas pistas. Amigdalectomías. A nadie le gusta hacerlas. Tú dices que la haces, pero eso sí, sin intubar, que la gente de hoy no está preparado para hacer ciertas técnicas, pero tú eres un especialista en ellas. Haces las once amigdalectomías de la mañana antes de las 11 y adiós muy buenas.
e.- Procura hacerte amigo de un Jefe de Sección que trabaje en la privada. Esto te resolverá muchos problemas. Él te pedirá compartir algunos beneficios contigo, pero, a cambio, te despejará muchas dificultades.
e.- Hazte amigo de jubilados. Los jubilados pueden seguir trabajando en la privada. Tienen que renunciar a parte de su paga, pero eso es su problema. Le puedes sugerir lo del punto b, pero no te metas en problemas y mejor estate callado. Bueno, te decía que los jubilados siguen teniendo trabajo. Algunos incluso consiguen meterse a resolver Listas de Espera de la Seguridad Social. Y necesitarán ayuda, seguro. Ellos constan en el programa y tú los haces. Por supuesto que no aparezca tu nombre en ninguna parte. La rentabilidad está asegurada.

f.- Rodéate de caraduras. En caso de que no puedas atender a tus pacientes, manda al hospital a alguien al que no le importe lo que digan los demás. Alguien que aunque no esté dado de alta como autónomo y tenga dedicación exclusiva, defienda que lo que haces es buscarse la vida. O búscate a algún tortolito que diga que no tiene más remedio, que está ayudando a un compañero. Siempre será más rentable que pedir ayuda a un legal.
g.- Si en una Mutua te ofrecen un chollo y estás trabajando en el seguro, atiende bien, que hay solución para todo. Las Sanidad está transferida a las autonomías, por eso tú no vas a tener problemas de que nadie sepa que estás trabajando para la pública y para la mutua si el contrato te lo hacen en otra autonomía. Nadie hará nunca cruces de datos. No sabes qué trabajazo es eso para el lío que hay en la sanidad con respecto a las autonomías. No hay opción a denuncias. Tardarían cerca de 15 años en demostrarlo. Si de paso le quitas el trabajo a alguno que esté solamente trabajando en la privada, te quitas a un enemigo de en medio. Los que trabajan sólo en la privada son muy vulnerables, tienen muchos puntos débiles. Son tan tontos que no tienen asegurada una jubilación. Todo su sueldo viene de su trabajo. Tienen gastos añadidos por que tienen que pagas Seguros Sociales, alquileres de consulta, sueldos a personal auxiliar, etc. Es decir, en época de crisis, con un poco que les empujes se caen sólos. Todo lo que suponga beneficios extras, trata de llegar a acuerdos con las compañías para que no se paguen. Si no se pagan las urgencias, si no se paga el tratamiento del dolor, si no se paga la consulta de anestesia, el presunto enemigo (el compañero de la privada) se las verá y se las deseará para poder darle calidad a su trabajo. De esta forma, compitiendo por el dinero y no por la calidad, lo tienes acorralado. Sucumbirá a poco que le presionen. La atención del paciente es lo de menos. ¿No estamos hablando de un negocio?. Todos los que participan en esto lo dirán tarde o temprano, que interesa más darle una pinturita a las cuentas dentro de lo que todo el mundo está acostumbrado, que hablar de cosas que nadie se ha preocupado en pensar todavía. ¿Tratamiento del Dolor? Qué tontería. ¿Qué la consulta de anestesia la lleve un anestesista? Qué tontería. ¿Qué se hable de resultados y no de números? Qué tontería.

h.- No hables nunca de indicadores de calidad en anestesia cuando negocies con una compañía o con cirujanos. Que nunca se sepa cómo se puede medir tu trabajo.
i.-Niega siempre que los precios de las compañias influyen en el número de anestesias simultáneas. Si tienes que abrir dos, tres, cuatro quirófanos a la vez y no hay compañeros para repartir el trabajo porque no interesa a nadie por el precio por el que se hacen las intervenciones, serás el rey del hospital. Cuantos menos trabajen en la calle, más dinero para tu cuenta corriente.
j.-Defiende siempre que un hospital puede trabajar sin anestesista de guardia. De esta forma puedes chantajear a los cirujanos para que te llamen para el trabajo programado porque tú te sacrificas para atenderle las urgencias. No importa que no confíen en tu trabajo. El prestigio no importa, importa el dinero. Cuanto menos competencia mejor.
De esta forma podrás conseguir los precios más bajos.
Y por la Ley de Defensa de la Competencia no te preocupes. Aunque todos estos apaños van directamente en contra de la libre regulación de precios, nadie puede sacar ninguna prueba que justifique que tú estás atentando en ningún momento contra ella. Si sabes emplear bien tus recursos, podrás tener siempre tus precios más bajos que los demás. Sácale provecho a tus ingresos extraordinarios para que los precios no suban. Los honrados siempre tendrán más gastos que tú. No podrán competir contigo.

Consejos para los que trabajan en la medicina privada exclusivamente.
a.- Aguantaros o espabilad, pero que sepáis que os quedais sin negocio.

4 Comentarios. Pasa y escribe tu opinión.:

gangas dijo...

Pensaba que a Maquiavelo no lo leía ni el tato pero ya veo que me equivoco, o tal vez no es necesario leerlo, igual se trasmite de boca en boca... espero que sortees el temporal.

enfermero9 dijo...

La verdad es que no lo había pensado, pero al verlo escrito, reflexionas y te das cuenta de que todo lo que dices SE ESTA HACIENDO. ¡Qué fuerte!.
Mucha suerte Miguel Ángel.

MiAnestesista dijo...

Gangas, enfermero9: Prometo no castigaros más con entradas como ésta, que ha sido más bien un desahogo. Pero leí una vez que lo único que hace falta para que ganen los malos es que los buenos se queden quietos. Y me da no se qué ver a tanto paciente y a tanto compañero honrado que pasan apuros. Y me da también mucha rabia no poder desarrollar completamente mi especialidad por culpa de unos listillos que imponen su forma de atender a los pacientes de forma totalmente interesada, con la complacencia voluntaria o inconsciente de los gestores responsables.
Es penoso que, algo que terminará influyendo negativamente en todos, sea visto de forma tan natural y que vaya pasando desapercibido todo lo que se esconde detrás (gracias enfermero9 por confirmarme que no son solo suposiciones mías).
Sería bueno para todos que hubiera una separación más definida entre lo público y lo estricto privado.
Gracias a Dios se ven unos pequeños brotes verdes, pero haría falta más concienciación y más apoyo.

Sophie dijo...

Ahora que empiezo como R1 en el hospital me estoy enterando de muchas cosas como ésta y me dan pena, Miguel Ángel, mucha pena porque es desagradable ver la falta de transparencia y honradez de algunos compañeros. En fin...

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