miércoles, 27 de febrero de 2013

Evitando la carne de caballo en los hospitales




Una cadena de supermercados que estaba vendiendo hamburguesas, en las que se ha encontrado trazas de ADN de carne de caballo, ha decidido retirar todas las unidades de sus estanterías y, además, suspender la relación con la empresa suministradora.
Después de leer esta noticia queda la impresión de que la empresa ha procedido correctamente tanto en la primera medida  como en la segunda.
Pero quizá haya un hueco para el escepticismo.
Si con estas medidas pretende la empresa dirigir la mirada hacia otro responsable, habría que sugerirle un par de reflexiones.
La primera es que el haber encontrado carne de caballo, no tendría que ser un problema en sí. El problema está en que si la etiqueta del producto señalaba que la pureza de la carne de ternera estaba contrastada, hay que pensar en que puede existir una doble mentira. La fundamental es que no hay un control en el origen de la composición de las carnes. La otra, no menos importante, es si no sólo ha existido un descontrol en el origen, sino que se puede dudar de que las medidas higiénicas hayan sido respetadas. ¿Podría tener la carne de caballo algún medicamento o producto peligroso para el consumidor que haya provocado la muerte del animal? ¿El sacrificio ha estado supervisado por el veterinario adecuado?. No solo se sospecha sobre la composición de la hamburguesa, sino de la manera en que el producto ha llegado al comercio.
La segunda reflexión es que, si bien puede haber un engaño en la empresa que suministra el producto, también puede haber habido una dejación en la responsabilidad de la supervisión de la calidad del producto por parte de la cadena de supermercados. ¿Quién nos dice que no puede existir el mismo problema en todos y cada uno de los productos que hay en sus estanterías? ¿Qué controles exigen la cadena comercial a las empresas subcontratadas?
Los supermercados venden productos alimenticios. Las aseguradoras, los hospitales, venden atención sanitaria.
Sería muy fácil echarle la culpa a un médico o a un equipo médico, de que la atención que está realizando con un paciente no es la adecuada. Pero ¿cómo se contratan a los cuadros médicos hospitalarios y de aseguradoras en la medicina privada en la actualidad? ¿cómo se va a hacer en el futuro inmediato en época de crisis?¿Buscarán las compañías aseguradoras carne de caballo para disminuir los costes económicos?. Entiéndanme la metáfora. ¿Buscarán las compañías aseguradoras médicos sin formación acreditada para atender a sus pacientes?. Médicos generalistas por pediatras. Médicos recién titulados por Médicos que se hayan especializados como mínimo en Medicina de Familia para atender servicios que requieren una formación específica, como Urgencias o Unidades de Reanimación?. ¿Quién nos atiende en las urgencias? ¿Quién diagnostica a nuestros hijos? ¿Quién se encarga de la anestesia en quirófano?. Carne de caballo en vez de carne de ternera.
Espero que la crisis no haga escurrir la responsabilidad a nadie. Deberíamos reflexionar sobre si no sería conveniente que hubiera una legislación adecuada que hiciera imposible dar caballo por ternera. O gato por liebre.

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