lunes 5 de marzo de 2012

Lágrimas


Hoy he vuelto a llorar otra vez.
Lágrimas espontáneas que brotaron inesperadamente de mis ojos.
Hoy ha vuelto a conmoverme una historia sencilla, una sonrisa, un perro lleno de humanidad, una esperanza.
Esta noche pondré mi cabeza sobre la almohada y procuraré tener sueños en blanco y negro. Bajaré el volumen de la melodía que acompaña mis ensoñaciones e impondré el Sueño Mudo.
Esta semana quiero recuperar parte de mi pasado. Quiero pasearme por la playa o quizá por los Alcornocales y quiero que solo haya música acompañándome. Quise decir acompañándonos.
Porque estos momentos se disfrutan mejor en compañía.
¿Alguien se apunta?

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P.D.: Dedicado a "prestamos rapidos" que me emocionó con un comentario hacia mi blog.

sábado 3 de marzo de 2012

Los superpoderes de Pablo


Si no quiere aburrirse nunca, ponga un Pablo en su vida.
Las anécdotas escolares más increíbles tienen a un Pablo detrás. Los sucesos más ingeniosos se ocultan detrás de un Pablo. Los cariños más intensos, lo suscitan los Pablos.
Los Pablos no pasan desapercibidos. Incluso los que son buenos, que los hay. Puedo decir que hay Pablos que no son inquietos, Pablos que duermen, Pablos que son capaces de estar quietos durante más de 10 minutos, incluso concentrados en hacer algo que no se pueda llamar travesura. Yo no los conozco. Pero sé que existen.
El lunes pasado era mi tarde libre. No sabéis lo frágiles y etéreas que son las tardes libres. Duran lo que puede durar el suspiro de un enamorado. Y se esfuman. ¡Pluf! y ya no están.
-"Miguel Ángel tengo un problema que no he podido resolver en la consulta".
Me llama el Dr Olóriz, familiar del que descubrió que cada uno tenemos una huella digital distinta. Y me cuenta la historia.
Y yo os la voy a resumir.
Pablo quiere ser superhéroe y se ha estado entrenando desde que nació.
Durante ese tiempo ha estado formándose de una forma muy intensa, con tareas que tienen como objetivo desarrollar las cualidades que le ayuden a poder salvar el mundo.
Esta es la tarea fundamental de los Súper Héroes cuando nacen, salvar el mundo.
Para eso ha ido acumulando experiencias que le pueden comparar con los Trabajos de Hércules.
De pequeño se introdujo una zanahoria en la nariz. Fue el primer capítulo de su curriculum. Se me ha olvidado decir que Pablo tiene 3 años en la actualidad. Más bien 3 añitos. Pero muy bien aprovechados.
Pues eso, que ya cuando era chico apuntaba maneras.
El tema de la zanahoria lo pudo resolver la madre. Fue un incidente que no precisó una asistencia extraordinaria, se quedó en el ámbito familiar.
Pero Pablo necesita expandir sus actuaciones para que la sociedad tuviera conocimiento de que estaba naciendo un ente especial.
Se tragó catorce globos. Catorce globos pequeños. En una fiesta de cumpleaños. Sabía lo que hacía. Su madre no podría interferir con sus proyecciones de futuro. Los padres del niño festejado, lo llevaron a Urgencias y cuentan que veían a Pablo sereno y desarrollando un papel que les tenía confundidos y asombrados. Empezaron a darse cuenta de que dentro de Pablo podría haber algo especial.
Después de esta hazaña, Pablo se sumergió en un letargo que ha durado unos cuantos meses. Hasta el lunes.
La madre nos dice que estaba un poco extrañada de que Pablo hubiera pasado una época tan tranquila. Aunque habían existido unas cuantas anécdotas sin importancia, no puede decirse que su Pablo era el niño merecedor de ese nombre. Parecía que se estaba convirtiendo en un Pablo bueno.
Hasta el lunes.
Cuando volvió del colegio se encerró en su habitación. Mientras la madre preparaba la comida, dice que escuchó unos ruidos en el dormitorio de los niños. Nada especial. Una silla que se caía. Golpes en la pared. Carreras. Algún que otro grito. Nada que le hiciera perder la compostura.
La sorpresa vino cuando tuvo la comida preparada y Pablo no contestaba a sus requerimientos para sentarse a la mesa. Al abrir la puerta Pablo estaba en la cama, en actitud reposada con un dedo metido en la nariz.
Toda la habitación estaba revuelta.
Parecía que la final de la Copa del Rey se hubiera jugado en su dormitorio.
Pero eso no le extrañaba a la madre, sino que lo extraño era la actitud de Pablo.
-¿Qué ha pasado Pablo?
-Ya ha terminado todo- decía Pablo mirando al vacío con un dedo hurgando en su nariz.
-¿Qué ha terminado Pablo?
-El hombre de rojo, lo tengo prisionero.
Hay niños que tienen amigos invisibles. Pablo nunca lo había expresado. Por eso la madre se puso más nerviosa. Sabía que no podía perder de vista a su fierecilla.
-Venga Pablo, vamos a comer. Ya me contarás.
El niño se levantó y le dio la mano a la madre para acompañarlo a la cocina.
No se quitó el dedo de la nariz hasta que cogió la cuchara.
En ese momento, una gota de sangre se desprendió lentamente por su labio superior.
-¿Qué te pasa Pablo?
-Nada, mamá.
-Tu nariz…
Inmaculada cogió a su hijo y se dirigió a la consulta del otorrino. Por el camino, Pablo le terminó de explicar.
-El hombre de rojo, mamá, Spiderman. Lo tengo en la nariz.
Tuvo que ser una lucha feroz. Pablo redujo a Spiderman, en una lucha desigual, convirtiéndolo con sus superpoderes en una pegatina de plástico. Lo dobló con tranquilidad y se lo metió en la nariz. Allí lo tenía enclaustrado.
El problema, me contó el cirujano, era que el terror que había despertado en el hombre araña, le había hecho soltar un montón de telarañas que lo protegían en la cavidad nasal y que no podía acceder con sus pinzas a la fortaleza que se había creado. Con el fotóforo pudo ver la cara de pánico que tenía el hombre enmascarado y pensaba que si no le suministraba anestesia, no podría sacarlo de su refugio.
Tuve que hacerlo.
Cuando le puse la mascarilla en la cara a Pablo era con la determinación de poder dormir a Spiderman y poderlo sujetar y sacarlo de su cueva.
También se me quedó dormido Pablo. Un Pablo colaborador, un Pablo íntegro, un Pablo que supo estar a su altura dejando que le ayudáramos a negociar con el superhéroe y devolverlo a la legalidad y a la justicia.
Tengo que decir que se resistió. Nunca he dormido a hombres arañas. No viene en mis libros. Pero gracias a la destreza de Don Javier, pudimos sujetar al encapuchado y liberarlo de sus propias estructuras.
Tenemos a Spiderman. Desmoralizado. Deprimido. Y esperamos que se restablezca. Nunca había tenido un oponente como Pablo. Es su primera derrota.
Pablo está bien. Pero su madre no se fía.
Quiere cambiarle el nombre.
El niño la mira y se sonríe.
Sonrisa de superhéroe.
Tendrán más noticias de Pablo.

lunes 20 de febrero de 2012

¡Gracias!


No es habitual que los políticos hagan ningún comentario de apoyo a la medicina privada, ni los de un grupo parlamentario, ni los del otro. Más bien estamos acostumbrados a que no digan nunca nada. Por eso esta imagen es como un mensaje SinPalabras que le agradezco a la señora de la Vega.
Los que dedicamos nuestra vida a trabajar en este ámbito, sabemos que hacemos las cosas bien, ponemos todo nuestro empeño en complacer a los pacientes, en resolver lo mejor posible sus problemas. Por eso, su nueva imagen, puede ser las mejor campaña publicitaria de lo que somos capaces de resolver en éste área. Sin embargo, no todo es tan fácil para todos los que frecuentan la medicina privada en España.
¿Qué tipo de medicina privada tenemos? ¡Qué poco se habla de ella!. La mayoría de los que la utilizan, sin embargo, son funcionarios. Es una medicina que se realiza a través de unos intermediarios que son las compañías aseguradoras. Y nunca se habla de las dificultades que puede existir en éste área para poder mejorar su atención. Y es una medicina que necesitaría que alguien se preocupara de acercarse a ella. Hay muchos problemas que se hacen crónicos porque nadie se encarga de resolverlos.
Y es que el gran problema de la medicina privada es que parece que es Tabú hablar de ella. Y aunque el resultado sea tan evidente, se evita aceptar que se ha recurrido a ella y hay dificultad para confirmar que es una opción con una gran capacidad de resolución de problemas.
Por eso es por lo que agradezco a la exvicepresidenta del Gobierno Socialista este respaldo a nuestro trabajo y la emplazo a poder seguir hablando de las ventajas que tiene el poder recurrir a la medicina privada. ¿No le importaría que tuviéramos una conversación para poderle contar las posibles soluciones para poder mejorar la asistencia de los funcionarios que recurren a ella?
Nos vemos, María Teresa.

viernes 3 de febrero de 2012

Y no somos felices, ni comemos perdices.


Todos los cuentos deberían de tener un final feliz. Los cuentos no son historias, puesto que no son reales. Los cuentos no son relatos, suelen durar más y tienen sitio para la fantasía. Los cuentos son una mezcla de lágrimas y sonrisas, pero nunca deja un regusto amargo en la boca. Los buenos siempre ganan, los malos siempre pierden y, además, son castigados.
La semana pasada murió Caroline Lovell, defensora de los partos en casa. Sin duda, una buena persona. Alguien que creía en lo que hacía. Alguien que supo poner el acento en lo deshumanizada que estaba la atención a la embarazada en los grandes hospitales. Alguién que cogió el mundo y se lo puso por sombrero y gritó a los cuatro vientos que estaba dispuesta a que se tuviera más en cuenta las solicitudes de las embarazadas en el momento de preparar la llegada de su hijo al mundo.
Ella vio que el enemigo se vestía de hielo y que se dedicaba a atender con frialdad a todas las futuras madres que confiaban en su acúmulo de ciencia, y cometía estas tropelías confinado entre las paredes de los hospitales.
Por eso quiso matar al monstruo quitándole a sus presas de sus manos.
Era una idea que solo puede brotar de un corazón grande, de alguien que poner el amor por encima de otras sinrazones.
De esta forma, ella y otras como ella, han influido muy positivamente en la atención de las parturientas en todos los rincones del mundo. De esta forma, la tendencia que se ha seguido, gracias a ella y a personas como ella, es a humanizar el parto. A no entenderlo como una enfermedad, a no considerar a la embarazada como una paciente.
Y ese ha sido un gran logro.
Pero quizá, en un momento de su vida, tendría que haberse dado cuenta de que había muchas Carolinas Lovell dentro de los hospitales que habían entendido lo fundamental de su mensaje. Pero quizá, tendría que haber abierto las puertas a la negociación y permitir, con su ejemplo, que las pacientes supieran que también se podía hacer una atención humanizada en los hospitales. Una atención respetuosa que cuenta con las preferencias de las embarazadas. Que respeta sus decisiones.
Gracias a personas como Lovell el mundo ha cambiado.
El día 23 de enero falleció en su casa mientras estaba dando a luz.
Yo nunca he estado de acuerdo con el parto en casa. Ahora tampoco. Pero sí de recoger las sugerencias y las críticas que hay detrás de estas meditaciones sobre la atención al parto.
Quizá, el desgraciado final que ha tenido su vida, sea la última lección sobre la que haya que reflexionar con calma.
Quizá hoy el monstruo viva en las casas.
Hay cuentos que se merecen un final feliz. Pero la vida se impone a los cuentos.

lunes 30 de enero de 2012

Censura y Mesura: Censura en el Twitter


Podríamos ponernos de acuerdo en censurar todo aquello que atenta contra las buenas costumbres. No creo que alguien pueda ponerse en contra de eso.
Una vez puestos de acuerdo, nos volveríamos locos en definir lo que son las buenas costumbres.
Twiter quiere censurar el lenguaje que se emplea en los trinos que hacemos a la red.
Como nuestro tiempo vale mucho y no merece la pena que lo gastemos en cuestiones inútiles, propongo una forma de censura que me gustaría que fuera valorada. Por lo menos que me escuchen un poquitito.
¿Algunos de ustedes habrá estado en Cádiz? Pues síganme.
Estamos en la puerta de la habitación de un hospital. Hay una señora que ha visto como su compañera de habitación se está poniendo malita y sale a avisar a la enfermera. Casualmente hay una que trae la bandeja de la medicación por el final del pasillo.
-¡Chochete!, ¡ven rápido que a mi amiga le está dando una fatiguita!
Chochete significa en este caso enfermera, sobre todo si es alguien amable y predispuesta a atender a sus pacientes. Chochete es una forma cariñosa de dirigirse a alguien que sabe que va a responder amablemente a tu solicitud.
En Twiter sería:
-¡??????????!, ven rápido que a mi amiga le está dando una fatiguita.
Verdad que no es lo mismo. No, no es lo mismo.
Otro caso.
En el segundo día del postoperatorio, tienen que quitar el drenaje a una paciente que se ha operado de prótesis de cadera. El paciente se coge a los laterales del colchón esperando sufrir las torturas del señor en el monte de los lamentos. Cuando el enfermero ha terminado su trabajo y no ha sufrido lo más mínimo, la paciente le dice:
-¡Qué manos tienes más lindas!, ¡Pichita de oro!
Ser Pichita de Oro es un título que poca gente puede alardear de tener. Es lo máximo que se le puede decir a quien tú quieres elogiar. Y además, cuando te lo dicen te suben la moral más alto que el Himalaya. Tenía yo a mi vecina Aurora que cada vez que salía a la calle en la adolescencia, con mi flequillo repeinado con la colonia Nenuco, me cogía de las mejillas y gritaba en el rellano de las escaleras: "Quién fuera joven para irse contigo, Pichita de Oro. Hoy vas a ir partiendo corazones por la calles. Lo más guapo de la barriada". Y mis pies volaban por el aire mientras me acariciaba la cara la brisa de mi bahía.
En Twiter sería:
-¡Qué manos tienes más lindas!, ¡??????????!
Verdad que no es lo mismo. No, no es lo mismo.
Y el último:
Mi padre está enseñándome a ir en bicicleta. Los Reyes me han traído un monstruo al que no llego ni poniendo calzas en las suelas de los zapatos. Después de varias horas, parece que empiezo a coger algo de estabilidad. Cuando me emociono y voy cogiendo la vertical sin que las manos de mi padre arropen mi desenvoltura, una piedra se interpone y doy con los huesos en el suelo.
-¡Qué niño más carajote!. Ven que te levante y te coma a besos.
Si alguno ve alguna palabra ofensiva que me lo diga. Pero a mí lo que más rabia me dio fue que me dijera niño, cuando yo me sentía un Bahamonde sobre la bicicleta.
Sería una pena, por tanto, que quisieran quitar del glosario twitero palabras que, bien empleadas, pueden llevar tanto o más cariño que cualquiera otra.
Así que antes de hacer un listado de palabras, prueben a entender a la gente que las emplea. No vaya a ser que quieran terminar con la forma de hablar de un pueblo. Y, cuidado, en este caso los que perderían serían ustedes. Cádiz es mucho Cádiz y ha sobrevivido a mucha gente. También va a sobrevivir a Twitter. No lo duden. Ya vendrá otra cosa.
Por eso les recomiendo que no demuestren su falta de cultura, mandatarios del Twiter. No pasen por esa vergüenza, que muchas veces lo han intentado y no han conseguido nada.
Porque si esto es lo que quiere censurar Twitter, se puede encontrar con que en Cádiz inventemos el "Retuite" o el "Contratuite". Porque años, siglos llevamos que no nos callan la boca. Y en esta tierra de la libertad, hemos demostrado siempre, que aunque nos tachen las palabras, no podrán nunca pisotear nuestras ideas.

Si Twiter es tan tontón,
que me quiere censurar,
va a tener que demostrar,
que piensa con la cabeza,
y si no tiene destreza,
cuando escucha a un gaditano,
se creerá muy ufano,
que lo está entendiendo tó
y si no está muy fino
en vez de comer tocino,
se comerá un mo-rcón.



Posdata para los no gaditanos: las rimas truncadas sirven para expresar con ironía lo que quieres decir sin tener que decir lo que no te dejan decir. Prueben a cambiar mo-rcón con otra terminación, por ejemplo, con la que misma con la que acaba cajón.

viernes 20 de enero de 2012

Salud. Dinero. Amor


Ni salud, ni dinero, ni amor, yo lo que quiero es acceso gratis a la cultura.
No soy pirata. Mi casa está llena de libros.
No soy pirata. Mi casa está llena de discos de música.
No soy pirata. Mi casa está llena de DVDs.
No soy pirata. Estoy abonado a todos los canales de pago.
Soy un afortunado.
Pero hay escenas escondidas en algunas películas que le daría vida a muchos enfermos. Hay estribillos de canciones que serían capaces de enamorar a las parejas más distantes. Hay ideas agazapadas en algunos libros que resolverían la vida profesional de muchos indigentes.
Y hemos tenido en nuestra mano, durante algún tiempo, la oportunidad de ver como todos podían disfrutar de secretos escondidos.
No me quiten los manuales. No me quiten los libros. No me quiten la música. No me quiten las películas.
Algún médico de algún país en que los libros no llegan fácilmente a mitad de la jungla habrá podido aplicar a algún paciente algún remedio novedoso.
Algún emprendedor de algún país en que las ideas no floten en los ríos que perfilan sus aldeas habrá podido desarrollar alguna idea enriquecedora para favorecer a alguno de sus conciudadanos.
Algún joven romántico de algún país en que escasean las bellezas habrá podido robarle con una melodía sensible el corazón a alguna chica que se podía deslumbrar ante las riquezas algún cacique de turno.
Alguna pareja habrá entrelazado sus manos en alguna habitación oscura mientras aúnan sentimientos y acercan voluntades.
Hoy en día los artistas se están convirtiendo en los ciudadanos más egoístas e insolidarios. No se conforman con ganarse su sustento, quieren enriquecerse rápidamente por un afortunado día en que las musas compartieron algo de su gracia con ellos.
Artistas que llevan las pancartas más agresivas cuando se trata de pedir sanidad pública y gratuita. Artistas que son los más solidarios cuando quieren que papá estado reparta las migajas entre los desahuciados. Artistas que se bajan de sus grandes cochazos y que momentáneamente abandonan sus hermosas mansiones, para hacerse la foto de turno con el indigente.
Artistas que quieren convertir los derechos de autor en un impuesto revolucionario mafioso que les permita no abandonar su traumática y atormentada vida de artista.
Los mismos argumentos que utilizan para cerrar las puertas a las descargas de cultura son las que se podrían utilizar para cerrar las bibliotecas públicas (¿por qué no hay fonotecas públicas?¿por qué no hay videotecas públicas?).
Internet está en peligro. Las ventajas de Internet están siendo minadas.
Nadie acaba con el pirateo de los auténticos piratas, de los que quieren vender como trabajo lo que sólo es propaganda. Los discos deberían de ser regalados como material informativo y lo único que se debería de pagar son los conciertos, las actuaciones públicas. Los auténticos piratas son ellos, que quieren convertir la cultura en un tesoro al que no tenga acceso nadie que no ponga un doblón de oro en la mano del corsario de turno que te amenaza con su cuchillo en la boca.

jueves 10 de noviembre de 2011

Madridistas y Culés. Sevillistas y Béticos.


Con Mayúsculas. Madridistas y Culés, ambos con Mayúsculas. Sevillistas y Béticos, ambos con Mayúsculas.
En España hay mucha gente a la que le gusta el fútbol. Algunos lo reconocen y otros no ("Yo sólo veo los documentales de la 2"). En España hay mucha gente a la que le gusta hablar de fútbol ("Cuando llegue a la oficina el lunes, ya verás lo que le voy a soltar al Guardiolo"). En España hay mucha gente que disfruta con el fútbol.
De chico nos preguntaban si queríamos más a Mamá o a Papá. De mayores si éramos del Madrid o del Barça.
Siempre en la disyuntiva.
Y el tema da mucho juego. Y hasta es divertido.
Y en algunas épocas podíamos decir que a Mamá. Y en otras que a Papá.
Con el fútbol ya es distinto. No se puede ser del Madrid lunes, martes y miércoles y del Barça los jueves y los viernes. No se puede ser Vikingo en primavera y verano y Culé en otoño e invierno. No tiene defensa. O sientes los colores o no los sientes.
También es posible la Conversión. Es dura. Desgarradora, a veces. Pero hasta puede entenderse.
Y me gusta ver y escuchar a merengues y blaugranas discutir, polemizar, acalorarse. Dos buenos seguidores, delante de un café, enzarzándose en una buena discusión un lunes por la mañana, puede ser antológico.
Cuando volvía a casa de pequeño, mi madre tenía la radio puesta escuchando al Tío y al Sobrino. Uno de los programas que más risas provocaban en los tiempos en que para decirnos algo, nos mirábamos a la cara, en los que no estábamos permanentemente conectados, ni atareados; cuando el día duraba tanto. Béticos contra Sevillistas. Sevillistas contra Béticos. Y entre risas y risas, lecciones de educación, de cariño, de ciudadanía, de respeto.
Ayer le tiraron piedras a una caravana del PSOE en Madrid. No lo entiendo. Nunca he entendido la violencia.
Hoy he leído que la portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea de Madrid hace unas declaraciones intolerables, salidas de madre.
Me da la impresión de que ya no te preguntan si eres del Madrid o del Barça. Irremediablemente tienes que ser de los UltraSur o de los BoixosNois. Y creo que somos más a los que nos gusta el fútbol. Somos más los que somos seguidores, y no forofos. Somos más, pero se nos escucha menos.
Pero yo no quiero callarme. Hay muy buena gente en el Barça. Hay muy buena gente en el Madrid. Me caen bien los Béticos. Tengo amigos Sevillistas.
Si a alguien no le gusta el fútbol, que lo deje. Pero que no enfangue.

miércoles 17 de agosto de 2011

Un verano sin internet


Todo empezó con un robo. Me robaron el iPhone4. En el hospital. Tenía muchas cosas en las manos y las dejé encima de un armario que hay al final del pasillo de quirófano, para poder informar tranquilamente a los familiares.
Llevé al paciente a la Reanimación, informé al médico de la Unidad, escribí el tratamiento y, a la vuelta, ya no estaba mi aparatito.
El iPhone me servía para conectarme a internet. Una de las opciones de su última versión de su sistema operativo, te permite compartir internet desde el teléfono. Con eso puedo conectar mi portátil y hasta el iPad.
Pero el robo me dejó desconectado. Recurrí a mi antiguo iPhone3G y descubrí que no te lo permite.
Esto ocurrió en Junio. Desde entonces ando cojeando.
Y, para guinda del pastel, a finales de Julio perdí el 3G. Así que he estado mudo, sordo y ciego.
Quizá les cuente la experiencia, por ahora solo sé que me siento algo desconsolado: he estado desconectado de gente a la que aprecio mucho, gente muy especial.

sábado 16 de julio de 2011

¿Y después de meterlo en la cárcel, qué?



Se necesita un culpable para concentrar todo nuestro dolor. Se necesita señalar a alguien con nombre y apellidos. Necesitamos dirigir nuestro dedo acusador en una dirección concreta para creer que la justicia volteará hacia allí su espada salvadora y nos liberará de tanta tristeza, de tanto sufrimiento, de tanta rabia contenida.
Pero nada de eso es suficiente. No existe el consuelo.
Por muchos anestesistas que acabaran en la cárcel. Por muchas compañías que pagaran millones de Euros.
¿Cuántas madres más necesitan pasar calvario tras calvario, para que no se repitan nuevas pesadillas?
¿Cuántos directores de hospital saben hoy que en su hospital se van a seguir dando anestesias simultáneas y mirarán para otro lado?
¿Cuántos compañeros anestesistas forzarán estas situaciones al ofrecerse a realizar varias anestesias a la vez, sin reclamar unos honorarios dignos, para que siga sin haber una auténtica competencia en la medicina privada?
Si quitamos al anestesista culpabilizado de su puesto de trabajo y colocamos a un sustituto sin variar las exigencias, sin modificar su hoja de ruta, sin controlar que no vuelva a ser un nuevo jornalero de la anestesia, estaremos haciendo invocaciones para repetir y repetir y repetir los mismos guiones.
Ya dije una vez que el precio que debe cobrar un anestesista tendría que ser el suficiente para no tener que hacer anestesias simultáneas. Y no se debería permitir bajo ningún concepto que nadie se ofreciera a hacerlas más baratas, a cambio de que se mire para otro sitio si se comparte dos quirófanos.
Ya dije una vez que había que establecer indicadores de calidad hospitalarios, de obligado cumplimiento por las direcciones de los hospitales, que impidieran las anestesias simultáneas y otros desaguisados.
Un millón de euros. Es el precio del silencio. No solamente intentan callar a la madre. Están intentando comprar el silencio de todos nosotros. Nos quieren decir que ya se ha hecho justicia y que "la función debe continuar". Pero, con mucho menos dinero, invertido en prevención, se conseguiría pasar muchas menos vergüenzas.
La sociedad, ocurre de vez en cuando, le pone precio a la vida. Y yo me resisto a pensar que, de vez en cuando, suceden estas cosas y son irremediables.
Nos han pagado un millón de euros para que estemos callados. Yo no quiero mi parte.

domingo 19 de junio de 2011

El Granada en Primera


Vaya regalo, vaya regalo,
El Granada en Primera,
Con gol de Ighalo.

Vamos a celebrarlo,
Vente a mi Zambra,
A cantarle a la Luna,
Junto a La Alhambra.

Vaya regalo, vaya regalo,
El Granada en primera,
Con gol de Ighalo.

Vamos a celebrarlo,
Somos felices,
El agua del Darro saluda
Al Generalife

Vaya regalo, vaya regalo,
El Granada en primera
Con Gol de Ighalo

Vamos a celebrarlo,
Noche sin fin
Que la Vega y La Sierra le guiñan
Al Albaicín

Vaya regalo, vaya regalo,
El Granada en primera
Con Gol de Ighalo

Vamos a celebrarlo,
Vístete a  rayas,
De rojo y blanco, mi niña
En Las Batallas.

viernes 17 de junio de 2011

Hablemos de fútbol


Los médicos catalanes están bastante preocupados por las reformas de su sistema sanitario.
-¿No iba usted a hablar de fútbol?
-Un momentito que ya empiezo.
Los médicos catalanes saben que los cambios propuestos removerán todos los cimientos de la sanidad.
-Me está usted metiendo miedo en el cuerpo.
-No es esa mi intención.
Durante mucho tiempo se ha intentado plantear un debate sobre la sanidad pública y todo el mundo se ha ido escabullendo. Mientras todo va bien, o parece que va bien, nadie protesta. Algunos políticos se ponen las medallas de lo bueno cuando el viento sopla a favor y, luego, se quitan de en medio en época de vacas flacas.
-Mire usted lo que le ha pasado al Barça.
-Un triunfo tras otro.
-¿Está usted seguro?
La propuesta que más ha impactado es que la cirugía terciaria solo se va a realizar en hospitales de Barcelona.
-¿Y eso qué quiere decir?
-Que la gran cirugía solo se podrá hacer en los hospitales de la capital. La cirugía del cáncer, los transplantes... Que sólo dos hospitales estarán acreditados para realizar esas cirugías. Es decir, el buen fútbol sólo en el CampNou y los Pajaritos. ¿Sabe usted si el Lérida todavía tiene equipo? ¿O el Gerona o el Tarragona?
Se piensan ahorrar cerca de 15 millones de euros al año. Van a desaparecer los servicios médicos de urgencia de 24 horas para algunas especialidades en muchos centros y, también, los de enfermería. No se van a renovar contratos a un 15% de trabajadores.
-Ya está olvidándose otra vez que yo venía aquí a hablar de fútbol con usted.
-Pues hablemos de fútbol. No se puede mantener el nivel tan alto durante mucho tiempo. Se corre el riesgo de morír de éxito. Lo que los seguidores ven como un triunfo, los gestores lo ven como un desastre. La Liga de Baloncesto ha costado 30,3 millones y solo ha generado 5,5 millones. Carísima, según dicen los Responsables
-¿Carísima?
-Tan cara que tienen que recortar los presupuestos de una serie de Secciones Deportivas. Es decir, la copa la pagan los chavales. La Copa de Baloncesto la paga el Béisbol.
-Maldito dinero.
-Ese es el problema. El dinero. Mientras ha habido dinero venga a ponerse medallas, venga a tirar de presupuestos. A alimentar ideas extradeportivas. A ver cuanto tardan algunos futbolistas NeoCatalanes en quitarse la barretina.
El Presidente de la Xunta dice que no le llega el dinero para pagar hasta final de año. En Murcia se estaban planteando la cuota sanitaria. En Andalucía no se paga a los farmacéuticos...
-¿Por qué no hablamos mejor de fútbol?
-Pues eso, que parece que la Sanidad es sólo cosa de políticos y no nos queda más remedio que hablar de fútbol. A propósito, ¿sabe usted quién va a ganar el partido del sábado? ¿Mi Granada?¿O el Elche?.
-Parece que la cosa se decidirá a penalties.
-¡Pues vaya!

domingo 12 de junio de 2011

Números



3000 personas. Tres mil.
5 kilómetros. Cinco.
99 años. Noventa y nueve.
15 sesiones. Quince.

Yo siempre he tenido una idea estúpida. Los números no existen. Los números nos mienten.
No tienes dos hijos. Tienes un hijo y otro hijo.
No tienes dos libros. Tienes un libro y otro libro.

Me cuesta trabajo saber cuánto es dos mil millones de euros. Me cuesta trabajo imaginármelo. ¿Cuántos billetes son? ¿Cuántas maletas llenas de billetes? ¿Cuántos bocadillos de tortilla de atún se podrían comprar con dos mil millones de euros?.
Por eso me gusta detenerme en lo que puede haber detrás de los números.

Han sido más de tres mil personas las que han participado en la a "Segunda Carrera de la mujer contra el Cáncer de Mama en Granada", un regalo que inició el año pasado un granadino en homenaje a su mujer cuando le diagnosticaron Cáncer de Mama. Un regalo para todas las mujeres. Un regalo que he podido compartir hoy. Se han apuntado 3.000 porque era el número de dorsales que había preparado la organización de la carrera. Pero han sido más de mil más los que han compartido este momento con nosotros sin poder llevar el dorsal oficial.

Han sido cinco kilómetros. Un motón de pasos. Un montón de gente dando un montón de pasos. Un esfuerzo colectivo empujando. Cinco kilómetros para pensar. Cinco kilómetros para ver fotos colgadas en las espaldas de algunas corredoras con una cara de una mujer joven y una frase conmovedora: "Va por tí". Una carrera dónde empiezas pensando en tí (¿podré aguantar hasta el final?¿para qué me habré metido en ésto?) y que acabas fácilmente con la sensación de que te han estado llevando en volandas. Que todo es más fácil cuando nos unimos en una misma idea.

Noventa y nueve años tenía la corredora de más edad. ¿Quién llegara a esa edad participando en una carrera? Y más cuando ella coge el micrófono y le da las gracias a los médicos que le diagnosticaron el cáncer cuando era joven y le pusieron uno de los primeros tratamientos que, hoy en día, siguen dando esperanza a todos y todas.

Quince sesiones. Eso dijo la mujer que cogió el micro al empezar la entrega de premios y se quitó la gorra que protegía los pocos pelos que quedaban en su cabeza. Quince sesiones de radioterapia y tres de quimioterapia. No sé. Quince sesiones que no le habían impedido correr la carrera. Quince sesiones que no le han impedido terminarla. Quince sesiones, como quince soles, que no le han quitado la sonrisa de la cara. Quince sesiones que le atan a la vida. Una vida de lucha. Una vida donde hay sitio para la sonrisa. Donde hay sitio para la felicidad.

3000 personas. Tres mil.
5 kilómetros. Cinco.
99 años. Noventa y nueve.
15 sesiones. Quince.


Foto cortesía del Doctor Jesús Florido, con el que comparto mucho.

jueves 2 de junio de 2011

Las recetas de la abuela

(Yo ya tengo el libro y me lo leo en mi camita)



-Buenos días queridos niños, hoy vamos hablar de la polisemia.
-Poli-qué?-dijo Ana con su sonrisa traviesa.
-Vamos a hablar de las palabras polisémicas.
-¿Y eso qué es lo que es?-preguntó Carme, mientras coloreaba una nueva figura del libro de Lengua.
-Son palabras que tienen varios significados, como por ejemplo Hoja. Una hoja es una página de un libro y también son hojas las que vemos en los árboles.
-¡Qué chuli! Me gusta. Yo aprendí ayer una, ¿Me dejas que lo cuente, seño?
-No puedes estar callada, ¿verdad, Anita?
-¡Lo cuento, lo cuento!. Ayer salí con mis padres y fuimos al cine. Cuando salimos de la peli tenía mucha hambre y le dije a mi madre que quería un bocadillo. Fuimos al lado del cine, dónde ponen unas ...
-Anita, nos estás abriendo el apetito, resume.
-Bueno, que yo me pedí mi bocadillo y el camarero me preguntó si quería alguna bebida. Antes que yo respondiera, mi padre, que sabe lo que me gusta, me pidió un zumo de naranja natural y para él pidió una caña.
-"¿Una caña?, preguntó mi madre"
-"¿Una caña?, pregunté yo"
Ya veía yo a mi padre con un palo en la mano, animándome a que me comiera todo. Pero no, ayer aprendí que una caña era también ... un vaso de cerveza.

Todas las niñas de clase soltaron una carcajada.
-Muy bien Anita, muy bien.
-Yo tengo otra- se atrevió a decir Carme.
-Que sea corta, no te alargues mucho-dijo la seño a media lengua, porque le empezaba a gustar la colaboración de sus alumnas.
-Mi madre siempre se queja de que no le ayudamos nada, que si tiene que hacer esto, lo otro, la comida, la limpieza, ordenar todo...
-Vamos al tema, Carme.
-Mi hermano se puso malo el otro día y tuvimos que ir al médico. Mi madre me recogió del cole y fuimos a la consulta. Me estuvo rabiando todo el camino, las compras, los estudios, la comida... y en ese momento se paró en seco en medio de la calle y soltó:
-"¡Las Recetas de la Abuela!"
-"Mamá - le dije- es que necesita las recetas de la abuela para preparar la comida?¡No sabía yo ese truco!"
Fue la primera vez que la vi reírse.
-"No hija mía, las recetas de cocina no, las del médico, que se me han olvidado en la mesa del salón y tenía que recogerlas hoy".

-Muy buen ejemplo Carme. Y esto me ha recordado la mejor receta de mi abuela María: El Pastel de Besos.
-¿El pastel de besos?- preguntaron todas las niñas y niños.
-Me encantaba. Me acuerdo todavía cuando la abuela María llegaba a la casa y desde la puerta gritaba a todos sus nietos:
-"¡Quiero un Pastel de Besos!"
Y todos sus nietos nos abrazábamos a sus piernas, a sus faldas, mientras ella reía y reía y nos iba rodeando con sus brazos dejándose querer entre besos y más besos.
Ana miró a Carme y Carme miró a Ana y se levantaron con los brazos al cielo, corriendo entre los pupitres y gritando:
-"Un pastel de besos a la seño..."
Y ese día, en clase de párvulos de la seño Emilia, se disfrutó del Pastel de Besos de la Abuela María.
Siempre han funcionado las recetas de las abuelas.

P.D.: Dedicado a los que ya tienen el libro y, también, a los que no han leído todavía el cuento "La Abuela necesita Besitos" pero que saben del valor de los besos.
Y un consejo: Nunca des un beso. Los besos se prestan. Y hay que exigir SIEMPRE que te los devuelvan.

martes 31 de mayo de 2011

Jiuston, ai jav aproblem


La naturaleza es impresionante. Pero nos da cierto reparo tenerla demasiado cerca. La naturaleza puede ser increíblemente bella. Pero mejor si está a 10, a 20 ó, mejor, a 100 metros de distancia.
Tenemos la costumbre de mantener a raya a la naturaleza, pero en alguna ocasión, sin pedir permiso, sin avisar, llama a tu puerta. Te elige. Le gustas.
¡Vaya susto!
Es el momento de recordar conceptos que te suena que explicaron un día en el insti.
-Niña, ¿tienes a mano los apuntes de Biología?
-¿Para qué los quieres papá?
-Es que no sé si tengo que dirigirme a la AbejaReina de Usía o directamente de Majestad.
-¿De qué hablas?
-¿No has visto el enjambre que se nos ha formado en la ventana del salón?
-¡Ay que susto!
-Del tamaño de una pelota de balonmano.
-No sigas papá, que me muero...
-Pues a mí me gusta. No estaría mal tener miel todas las mañanas sin tener que ir al súper...
-Estás loco...
-Pues habrá que hacer algo...
Estamos en la época de la tecnología. Antes teníamos un vecino, un cuñado, un amigo que sabía de todo. Ahora, abrimos el ordenador, abrimos guguel y andando.
¿A que no sabéis las sugerencias de más peso de la red?
Pensad un poco. Os doy pistas.
A.- Ahuynetarlas con humo.
B.- Expantarlas con un insecticida potente.
C.- Quererlas y cuidarías.
¿Queréis el comodín del público? Pues entonces tendríais un panal de abejas muertas o cabreadas en menos que canta un gallo.
Menos mal que también hay gente amable y cariñosa en el internete. Así que, siguiendo las indicaciones de la buena gente y pensando que algunos amigos virtuales de la garrosfera me hubieran animado por ese camino, llamamos a los bomberos.
Primera sorpresa: contestaron a la primera y entendieron el problema. Ellos se harían cargo.
Segunda sorpresa: no podían venir hasta el día siguiente.
Tercera sorpresa: no podían venir en ese momento porque me tenía que poner en la cola de la fila de las abejas. Resulta que tenían que hacer cinco salidas más, por otras cinco colmenas que se estaban instalando en esos momentos, en los pueblos de la cercanía, por otras tantas AbejasReinonas que estaban de mudanza en esos momentos.
Me explicaron que no había problema. Que las abejas no son agresivas de por sí. Que suelen aprovechar la noche para descansar. Que algunas veces, si no les ha gustado el sitio, se van después del desayuno, a buscar nuevas tierras. Que no es lo mismo un enjambre que una colmena.
Me aprendí todo de memoria y me acosté más calmado y con argumentos para calmar a los míos. No es lo mismo un enjambre que una colmena.
Y lo comprobé a la mañana siguiente. Tenía ya una colmena en mi casa. Quiero decir en nuestra casa, la de la AbejaReina y la mía. Que ya se había enseñoreado de ella.
-¿Le gustan las vistas, Majestad?
-Bfuuuuuuu, Bfuuuuuuuuu, Bfuuuuuuu.
Las abejas Son criaturas de pocas palabras.
-¿Prefiere café o una infusión de flores del campo?
-Bfuuuuuuu, Bfuuuuuuuuu, Bfuuuuuuu.
No sé si acabaríamos entendiéndonos.
-¿Me puede pasar la miel?
-Bfuuuuuuu, Bfuuuuuuuuu, Bfuuuuuuu.
En eso llegaron los bomberos. No hubo tiempo a intimar más.
Los bomberos se enfundaron en sus vestidos de apicultores, que no sé si es para protegerse o para que las abejas sepan que son gente entendida en sus costumbres y respetuosas con sus actividades, y prepararon una caja de cartón para intentar convencer a los bichitos de que les había tocado un viaje con chalet incluido en unas tierras más propicias.
Los bomberos llegaron a primera hora y ya al mediodía, todas las abejas se habían introducido voluntariamente en su nuevo hogar provisional de traslado. Yes que las abejas, sin necesidad de estudiar biología en ninguna escuela, saben cómo comportarse en todas las circunstancias de su vida. Incluso en su relación con el hombre.
Los bomberos se fueron. Los bomberos dejaron la caja y dijeron que volverían por la noche. Y fueron puntuales. A los pocos minutos de acabar el Barça Manchester, regresaron a la casa. Las abejas, es lo bueno de no ver el fútbol, estaban todas dormidas alrededor de su Reina. Algún cuento de LaBellaAbejaDurmienteDelBosque o la AbejaReina y los SieteZanganitos habría conseguido que una colmena atareada y azarosa se convirtiera en un rebaño de ovejitas tiernas. Estas abejas no se enterarían nunca de los tres goles que los culés les endosaron a los del Ferguson. Estas abejas no sabrán nada de Chaquiras y Piquetones. Estas abejas descansaban de un día ajetreado sin tener que decidir entre Canaletas o LaCibeles.
Y ahora las echo de menos.
Y ahora, miro todos los días mis ventanas para ver si vuelvo a ser ElElegido.
Y me encantaría que, de vez en cuando, la naturaleza me señalara con el dedo para poder compartir con ella lo poquito que tengo.
Quiero pensar que a la AbejaReina le gustó mi casa, que vió que podía ser un lugar tranquilo para vivir. Y que algún emisario de su colmena le dio un informe donde estará escrito sobre un papel de cera:
En esta casa vive buena gente.
Y las echo de menos.

viernes 20 de mayo de 2011

Carmen


Tengo que querer a Carmen
Entró en mi consulta bañada en lágrimas.
-Yo es que soy de llanto fácil.
-Ya lo veo.
- Mis hijas me riñen por eso.
Y venga otro borbotón húmedo. Un no parar.
-Estoy muy preocupada.
Un nudo en la garganta.
-Lo siento.
-¿Todo es por la operación?
-Mi madre murió un mes de mayo y mi cabeza no hace más que dar vueltas a que no llego al día de su aniversario.
-Yo tengo el remedio.
Carmen levantó la vista y detuvo sus ojos tristes sobre los míos. Y una luz se empezó a asomar en ellos.
-Bueno, yo no. Mi hijo. Luego te cuento. ¿Te has operado antes?
Que si me pasó esto y después lo otro. Que si no sé si soy alérgica a algo o no. Que si les doy muchas tareas a mi marido y mis hijas. Que no quiero ser pesada, pero tengo un hijo que no se me quita de la cabeza. Y a mi marido...
No he dicho todavía que Carmen tiene cara de madre, maneras de madre, cariño de madre. Carmen despierta la bondad que tenemos dentro, como hacen nuestras madres cuando nos alimentan de ternura. Carmen es tierna. Y está tierna.
-Te voy a dejar la consulta llena de charcos.
-Mi hijo lloraba de niño.
-¿El del remedio?
-El mismo. Toda las noches se despertaba asustado, temeroso. Venía a mi cama,me daba en el hombro y me decía tembloroso:
-Papá, el monstruo...
Y yo levantaba el embozo de la cama y procuraba formar con mi cuerpo una cueva que lo protegiera del monstruo.
Todas las noches aparecía en mi garita soltando su repetida frase, que se convertía en el salvoconducto que levantaba el puente levadizo que le comunicaba con su fortaleza.
Todas las noches, menos una.
Una noche en que yo no escuché la llegada del monstruo, en que no escuché los gritos de miedo, donde no escuché el llanto reprimido, donde no se mascó el miedo, donde no se olió a azufre.
-¿Qué ha pasado esta noche Miguel Ángel?
-He engañado al monstruo.
Miguel Ángel delante del ColaCao. Miguel Ángel mojando unas galletas. Miguel Ángel con cara de decisión. Cara de haber encontrado la solución a todos los problemas de la existencia. Cuatro añitos.
-He engañado al monstruo.
-¿Sí, hijo mío?¿Cómo ha sido?
-Cuando lo he visto entrar en mi habitación...
-Ah, pero ¿ha venido?
-Sí, como todas las noches. Y cuando entraba, me escondí debajo de las sábanas y dije muy fuerte:
-"Este es el contestador automático de Miguel Ángel Palacio. Miguel Ángel no está ahora mismo en casa. Si tiene algo que decirle deje un mensaje después de la señal. Piiiiiiiiiiiiiiiii".
-Y cuando saqué la cabeza de entre las sábanas ya se había ido. Papá, ya no estaba.
Miguel Ángel vencedor de la lucha entre el bien y el mal, de la lucha entre la luz y las tinieblas. Rayo de sol que alumbraba el mundo.
Así de fácil. Un truco. Un buen truco. Y cada uno tiene el suyo.
Carmen recogió el pañuelo y con él las lágrimas. Las lágrimas se convirtieron en brillo, en luz para sus ojos.
Carmen se ha operado de prótesis de rodilla. Carmen guardaba cada mañana una sonrisa para sus hijas, su marido y para mí, cada día más hermosa. Carmen ha sido la primera en hacer los ejercicios. Carmen va a ser la primera en dejar las muletas. Carmen ha adoptado a felicidad a perpetuidad y no creo que la suelte.
Y el mostruo estará huérfano y se habrá ido a otra parte.
Tengo que querer a Carmen.

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