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lunes, 5 de marzo de 2012

Lágrimas


Hoy he vuelto a llorar otra vez.
Lágrimas espontáneas que brotaron inesperadamente de mis ojos.
Hoy ha vuelto a conmoverme una historia sencilla, una sonrisa, un perro lleno de humanidad, una esperanza.
Esta noche pondré mi cabeza sobre la almohada y procuraré tener sueños en blanco y negro. Bajaré el volumen de la melodía que acompaña mis ensoñaciones e impondré el Sueño Mudo.
Esta semana quiero recuperar parte de mi pasado. Quiero pasearme por la playa o quizá por los Alcornocales y quiero que solo haya música acompañándome. Quise decir acompañándonos.
Porque estos momentos se disfrutan mejor en compañía.
¿Alguien se apunta?

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P.D.: Dedicado a "prestamos rapidos" que me emocionó con un comentario hacia mi blog.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Un verano sin internet


Todo empezó con un robo. Me robaron el iPhone4. En el hospital. Tenía muchas cosas en las manos y las dejé encima de un armario que hay al final del pasillo de quirófano, para poder informar tranquilamente a los familiares.
Llevé al paciente a la Reanimación, informé al médico de la Unidad, escribí el tratamiento y, a la vuelta, ya no estaba mi aparatito.
El iPhone me servía para conectarme a internet. Una de las opciones de su última versión de su sistema operativo, te permite compartir internet desde el teléfono. Con eso puedo conectar mi portátil y hasta el iPad.
Pero el robo me dejó desconectado. Recurrí a mi antiguo iPhone3G y descubrí que no te lo permite.
Esto ocurrió en Junio. Desde entonces ando cojeando.
Y, para guinda del pastel, a finales de Julio perdí el 3G. Así que he estado mudo, sordo y ciego.
Quizá les cuente la experiencia, por ahora solo sé que me siento algo desconsolado: he estado desconectado de gente a la que aprecio mucho, gente muy especial.

domingo, 12 de junio de 2011

Números



3000 personas. Tres mil.
5 kilómetros. Cinco.
99 años. Noventa y nueve.
15 sesiones. Quince.

Yo siempre he tenido una idea estúpida. Los números no existen. Los números nos mienten.
No tienes dos hijos. Tienes un hijo y otro hijo.
No tienes dos libros. Tienes un libro y otro libro.

Me cuesta trabajo saber cuánto es dos mil millones de euros. Me cuesta trabajo imaginármelo. ¿Cuántos billetes son? ¿Cuántas maletas llenas de billetes? ¿Cuántos bocadillos de tortilla de atún se podrían comprar con dos mil millones de euros?.
Por eso me gusta detenerme en lo que puede haber detrás de los números.

Han sido más de tres mil personas las que han participado en la a "Segunda Carrera de la mujer contra el Cáncer de Mama en Granada", un regalo que inició el año pasado un granadino en homenaje a su mujer cuando le diagnosticaron Cáncer de Mama. Un regalo para todas las mujeres. Un regalo que he podido compartir hoy. Se han apuntado 3.000 porque era el número de dorsales que había preparado la organización de la carrera. Pero han sido más de mil más los que han compartido este momento con nosotros sin poder llevar el dorsal oficial.

Han sido cinco kilómetros. Un motón de pasos. Un montón de gente dando un montón de pasos. Un esfuerzo colectivo empujando. Cinco kilómetros para pensar. Cinco kilómetros para ver fotos colgadas en las espaldas de algunas corredoras con una cara de una mujer joven y una frase conmovedora: "Va por tí". Una carrera dónde empiezas pensando en tí (¿podré aguantar hasta el final?¿para qué me habré metido en ésto?) y que acabas fácilmente con la sensación de que te han estado llevando en volandas. Que todo es más fácil cuando nos unimos en una misma idea.

Noventa y nueve años tenía la corredora de más edad. ¿Quién llegara a esa edad participando en una carrera? Y más cuando ella coge el micrófono y le da las gracias a los médicos que le diagnosticaron el cáncer cuando era joven y le pusieron uno de los primeros tratamientos que, hoy en día, siguen dando esperanza a todos y todas.

Quince sesiones. Eso dijo la mujer que cogió el micro al empezar la entrega de premios y se quitó la gorra que protegía los pocos pelos que quedaban en su cabeza. Quince sesiones de radioterapia y tres de quimioterapia. No sé. Quince sesiones que no le habían impedido correr la carrera. Quince sesiones que no le han impedido terminarla. Quince sesiones, como quince soles, que no le han quitado la sonrisa de la cara. Quince sesiones que le atan a la vida. Una vida de lucha. Una vida donde hay sitio para la sonrisa. Donde hay sitio para la felicidad.

3000 personas. Tres mil.
5 kilómetros. Cinco.
99 años. Noventa y nueve.
15 sesiones. Quince.


Foto cortesía del Doctor Jesús Florido, con el que comparto mucho.

lunes, 3 de enero de 2011

No os la perdais. Tenéis que verla.


Obligatorio verla. Imprescindible. Alucinannte. Puro cine. Si algún día vuelvo a nacer y soy actor me moriría si me dieran un papel como el del logopeda, o como el del rey.
MiEsposa es licenciada en FilologíaHispánica. Y le encanta. ¿No saben en qué consiste? Les explico.
Estamos en mi consulta. Le he dado unos días libres a mi enfermera. MiEsposa me ayuda.
-Te llama un paciente de Jaén.
-¿Te ha dicho que es de allí?
-No, es por la "j" velar.
-NoMeJjjjjjod.... (que diría el maño).

-Ha llamado una paciente de Ceuta.
-¿De Ceuta?
-Sí, la Ch fricativa...

Es decir, que cuando algunos sólo alcanzamos a ver el vestido, el peinado o la elegancia del calzado en alguien nuevo cuando te lo presentan, nada más abrir la boca, los filólogos saben dónde hemos nacido, dónde nos hemos criado y por dónde han transcurrido los destinos de nuestra vida.
En mi casa hemos visto cerca de 2011 veces MyFailLady, cuyos veinte primeros minutos son geniales.
Así que, cuando me propuso ver la película, ya me imaginé una hora y media de teorías lingüísticas, de tesis logopédicas.
Pero no. Me equivoqué.
He ido al cine a ver cine. Puro cine. Una película que enamora. Unos personajes que disfrutan sabiendo que están nadando en la magia. Unos diálogos y unas situaciones que derrochan inteligencia y sentimientos.
Después de ver muchas películas infantiles porque era lo más maduro que nos presentaban en el cine, ahora podemos disfrutar de una auténtica película en el más amplio sentido de la palabra. Le debía un recomendación a mi amiga LaMamáPediatra y va por ella.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Barcelona 5 Real Madrid 0


Enhorabuena.
Enhorabuena.
Enhorabuena.
Enhorabuena.
Enhorabuena.

A partir de ahora solo nos queda ver, después de que un equipo haya ganado y otro equipo haya perdido, si los que han ganado, saben ganar y si los que hemos perdido, sabemos perder.

P.D.: Aunque, recuerden, yo soy del Cádiz.

sábado, 23 de octubre de 2010

Un sueño


Siempre soñé con tener una foto así. Y la tengo. Tengo suerte.
Siempre soñé con una imagen parecida. Y no sabía que yo podía estar en ella. Tengo suerte.
Siempre soñé que en un atardecer podría compartir la belleza del sol huyendo. Y que tú estarías conmigo. Tengo suerte.
Siempre soñé que alguien le pondría música a un momento mágico. Y no hay melodía más dulce que el poder compartir contigo un recuerdo. Tengo suerte.
Siempre soñé que un duende guardaría los mejores momentos de mi vida y me los pasaría alguna vez para recomponer una sonrisa. Tengo suerte.
Hoy, un duende, mi duende, mi hija, me ha sorprendido con una imagen que yo creía que sólo existiría en el recuerdo de la arena, en la nostalgia de la espuma por su ola propietaria, en la presencia del brillo dulce de tu mirada. Y hoy, tengo suerte, sé que la felicidad se comparte. Que alguien ha sido testigo de ella.

jueves, 21 de octubre de 2010

Queridos amigos


Necesito que los días duren 50 horas (cincuenta horas). Si no, no creo que pueda dar la talla.
Se me están acortando tanto los días, que se me junta el saludo del amanecer a ese hombre que se está dejando la barba y me guiña desde el otro lado del espejo de mi cuarto de baño, con la compañía que me ofrece cuando se lava los dientes por la noche, que se espera hasta que yo llego, y se despide de mí con mirada dulce invitándome a que me cuide y descanse un poco más.
Entre una y otra escena, pasa un segundo. Un segundo intenso en que DesayunoMiPanConAceiteYUnCaféCargadito y LlevoALosNiñosAlColePorLaAutovíaRepletaDeCoches y EmpiezoLaConsultaLosLunesYJuevesALasOchoEnPuntoHastaElMediodía y ComoBocadillosDeTortillaDeAtúnDíaSíYDíaNoEnUnPasilloDelHospital y SaltoDeUnQuirófanoAOtroCheckListProfilaxisInducción y MeGustaDespertarALosPacientesDormirSuaveDespertarSuave y EscriboInformesTratamienyosInformoAFamilaresYAcompañoAlPacienteALaURPA y TratoDeNoPerderLaSonrisaDeLaBocaConCirujanosPacientesYEnfermeras y MeGustaMuchoLoQueHagoYDisfrutoDemasiadoDeMiTrabajo y HoyMiHijoQuiereVerElFútbolConmigoQueEstáElMadridQueSeSale y
ALaVueltaHayQuePararConMiEsposaEnMercadonaYTerminarLaCompra y
LosPerrosSeEscapanYHayQueBuscarlosPorLosAlrededoresDeLaCasa y
TengoQueOrdenarElDespachoYTirarTodoLoQueNoCojoDesdeHaceAños y
HayQueRevisarLasCuentasDelBancoQueEsteAñoPareceQueHayDemasiadosGastos y
PasaOtroDíaSinAbrirElBlogDeLaDoctoraJomieny y NoTengoPerdónDeDiosPorqueMeGustóSuÚltimaEntradaYNoLeDejéNingúnComentario y
ComoHechoDeMenosLosZumosDeNaranjasDelGarfioYLasCancionesDeBerni y
QuéBuenaLaEntradaDeEstadísticaDeECJPRSeLaTengoQueEnseñarAMisHijos y
TengoQueResponderAMartukaYAJuanaYMandarMiTeléfonoAlGangasQueVieneAGranada y
VisitarElBlogDeSonsolesYDeAnestesiadosYMandarUnAbrazoAlMañoYLosEnfermeroas y
SeguirLoDelCoronelTimermannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn y
OtraVezMeQuedoDormidoDelanteDelOrdenador y
DiosMíoLasDoceYQuéRápidoSeMeHaPasadoElDía y
MeSiento_ESPECIALMENTE_DESCONCHADO_YQuienLoEntiendaYaLoSabe

¿Quién sabrá hacer que los días sean más largos?

jueves, 7 de octubre de 2010

Anestesia Privada y Vida Privada: El nudo lo Confirmó todo.






El Monasterio de los Jerónimos de Granada es un tesoro escondido en medio de la ciudad. Un paraiso, un oasis.
Hay una Granada mora sublime, que encandila, que conoce todo el mundo. Y una Granada cristiana, no menos cautivadora, pero que está reservada para los granadinos y para los visitantes curiosos de descubrir la ciudad oculta.
Y allí es dónde eligió el padre Toñín el lugar en el que se iba a celebrar la Confirmación de mis dos hijos.
Todo estaba preparado: "En el nombre del Padre, del Hijo, del Espiritu Santo. La Gloria del Señor se derrame sobre nosotros".
Y me sonó el teléfono.
Saben que trabajo con una Ginecóloga que se llama Gloria, y esa misma Gloria me apareció a mí en la pantalla de mi teléfono. Es decir, que mientras la Gloria divina se desparramaba sobre todos los asistentes de la ceremonia, yo tenía mi propia Gloria reservada sólo y exclusivamente para mí.
-"Miguel Ángel, una cesárea urgente".
Me había resguardado, para poder contestar a la llamada, en el pórtico que da entrada a la iglesia y tuve que volver sobre mis propios pasos para coger las llaves del coche del bolso de MiEsposa. Afortunadamente estaban a mano, no tardó más de tres eternos minutos en abrir todos las cremalleras, bolsillos y escondrijos del pequeño bolso y solo le faltó volcar todo el contenido sobre el banco de la iglesia. Pero aparecieron, al fín.
En la cola de la máquina de cobro del parkin sólo había una señora, que estaba tratando de abonar el total de su aparcamiento, acompañada de una "ayudante" que le asesoraba amablemente de que los billetes hay que estirarlos antes de meterlos en la máquina y de que todavía faltaba alguna cantidad, que ella metía céntimo a céntimo por la ranura.
A la salida del aparcamiento me encontré una familia entrando en un coche aparcado en medio de la calle, como si de una pasarela Cibeles se tratara, recreándose cada uno de ellos en mostrar sus preciosos vestidos de fiesta antes de entrar en el utilitario.
El Monasterio no está lejos del Hospital y tuve la gentileza de ir saludando a todas las cámaras del Ayuntamiento que registran a los coches que avanzan por el carril TaxiBus y cuyas fotos confirmarán que no estoy hablando de un suceso inventado.
Al llegar al hospital todo estaba en orden, había dado tiempo de preparar a la paciente para la cesárea y me dio lugar de preparar la medicación antes de que llegara a quirófano.
La futura mamá no se creía lo que estaba ocurriendo. Faltaban todavía cuatro semanas para que naciera Javier, pero había acudido al hospital, en contra de la opinión de todas sus amigas y conocidas, porque se había notado que tenía un flujo algo más abundante de lo que consideraba normal y se había encontrado con que los acontecimientos se habían acelerado como si se hubiera subido en un tobogán que le precipitara al vacío.
La matrona, sospechando una fisura de la bolsa, le había hecho un registro al niño y se puso de manifiesto que las contracciones uterinas que había empezado a tener la madre, no le sentaban nada bien a Javier. Cada contracción se asociaba a un descenso intenso de la frecuencia cardíaca, que remontaba poco después y llevaba de nuevo a Javier a tener un ritmo normal. Las alteraciones del ritmo sugerían que había un problema latente que había que resolver pronto.
Los abuelos venían en camino, pero no había opción de esperarlos.
La anestesia no tuvo ninguna complicación y mientras que en el Monasterio de los Jerónimos una veintena de jóvenes confirmaban su confianza en desenredar su vida alrededor de un ideal, los padres de Javier tomaban conciencia de que cada vez que este niño proteste en el futuro, no tendrán más remedio que hacerle caso.

Nació un niño sano, que transformó todas las preocupaciones en alegría, las lágrimas en sonrisas.
El motivo de todas las modificaciones que se habían puesto de manifiesto en la exploración que la matrona había realizado previamente, era que durante el embarazo, entre brazada y brazada, entre salto y salto en el líquido amniótico, Javier se había hecho un nudo auténtico en su cordón. Un nudo que afortunadamente había estado flojo, un nudo que quizá se había apretado un poco en el comienzo de las contracciones y que amenazaba con irse apretando, o no, con el paso del tiempo.
Un nudo que lo confirmaba todo. Un nudo que hacía la competencia a la Confirmación que se estaba celebrando en el Monasterio de los Jerónimos. Un nudo que me ataba a la vida el día en que no pude estar con mis hijos en su ceremonia de Confirmación.



jueves, 12 de agosto de 2010

Frases para el verano


Estoy como el inglés: Satisfé.

También es una frase de mi madre. Es un contrasentido. Parece que si acaba en é acentuada, sería más bien francés. Si fuera inglés sería, quizá, alguna palabra que acabara en sonido aid. Qué sé yo. Pero, en la familia, la seguimos empleando.
Háganse a la idea. Estás estupendamente, has comido, jugado, paseado, terminado de ver la película de tu vida... y de pronto te viene a la cabeza lo a gusto que te encuentras. Es el momento. Miras a tu alrededor, te repantigas en el sillón, miras a todos y cada uno de los tertulianos y sueltas la frase.
Como el inglés.
Consejos para su uso adecaudo: elegir una velada en que todos y cada uno puedan suscribir la frase. Todos se podrán sentir como el inglés, satisfé.
Es decir, satisfé.

sábado, 7 de agosto de 2010

Frases para el verano


¡Qué bien se vive cuando se vive bien!

No es mía. Es de mi madre. Se conformaba con poco. No la decía cuando le rodeaba la abundancia, sino cuando cualquier cosa pequeña la hacía feliz y estaba acompañada de sus seres queridos.
Consejo para su adecuado y buen uso: dígase siempre mirando directamente a los ojos de una persona amada.

lunes, 2 de agosto de 2010

Hoy ha sido mi cumpleaños


MiEsposa me ha hecho una tarta de chocolate que está para chuparse los dedos.
Me gustaría invitaros a un trocito. ¿Os apetece?

lunes, 21 de junio de 2010

La Roja


Mira Del Bosque, que no te cojo más el teléfono. Que no te tengo que sacar de dudas. Que tú solo puedes llevar el equipo hasta lo más grande. Que cojas confianza de una vez. Que tienes un equipo que vale todo el oro del mundo. Que ya te hemos ayudado bastante. Que te concentres, que nosostros estamos concentrados ya.

Te da envidia este equipo. ¿Querías haber fichado a una de las dos abuelas?. Te sorprenderían, sabrían hacer punto de cruz con el juego. Tenemos un delantero que remata bien desde las alturas, que para eso es Piloto. Una Canaria que no tiene nada que envidiarle a Pedrito. Un Intelectual que le sacaría los colores al mismísimo Marchena. MiEsposa misma, que te hace una tortilla de patatas donde van más huevos que los que podrías encontrar en cualquier equipo rival.
O cualquiera de mis Cuñadas, que están dispuestas a pegarse a Cristiano, Kaká o incluso al Bello Cannavaro y no dejarlos dar ni un sólo pase.
¡Y los jóvenes! Nuestro futuro. Que no se cansan nunca. Sirven para delante, para atrás, para los medios...
Que te confíes. Que tú puedes. Que nosostros confiamos en tí.
Vamos Del Bosque.
Vamos Roja, que todos estamos detrás.
¿O es que no nos notas? ¿O es que no nos ves?

domingo, 13 de junio de 2010

Anestesia Privada y Vida Privada: Amago de Incendio en el Café General

Valencia se está convirtiendo en mi ParaisoTerrenal. Voy allí buscando la Fuente de la Vida. Bebo en sus manantiales y vuelvo más joven, con más ilusión, con más entusiasmo. Lo que no sé es si me dejaran regresar o me pondrán un sello de PeligroPúblico y no podré cruzar más veces el Turia para transpasar sus murallas.
Valencia es la Ciudad del Arte y las Ciencias y los anestesiólogos valencianos se están encargando, de la mano del Dr Carlos Tornero, de poner una estrella luminosa en su cielo y hace que los que somos despistados no estemos más a la Luna de Valencia.
Así que estuve paseando por sus calles con tanta subida de ánimo que todo me parecía precioso y ¡vive Dios! que lo era. Pero mis pasos me llevaron a una Plaza dónde, en una esquina, está enclavado uno de los Cafés más lindos que se puedan disfrutar.
Y, Gracias a Dios, todavía sigue allí. No sabían ellos que yo era tan peligroso. No me hubieran dejado entrar.
Veníamos de pasear por sus tranquilas calles. Veníamos de tomar unos aperitivos en sus terrazas. Veníamos de degustar unos pinchos en uno cualquiera de sus sabrosos restaurantes. Veníamos de tomar un helado fallero con sabor a calabaza, si tienen la oportunidad, no se lo pierdan.
No quedaba más que sentarse a disfrutar de observar, cotillear y marujear de los paseantes de esa fresquita y relajada noche valenciana.
-Bienvenidos al Cappucchhino.¿Qué desssssean ustedes?
-¿Nos traen la carta, por favor?
No soy de tomar café tan tarde, pero sabía con seguridad que podría encontrar algo de mi agrado. Y efectivamente, allí estaba para mí una mezcla de zumos que tenía, quizá, el nombre de Barman.
-¿Algo de comer?
-¿Tú que te tomarías? - le pregunté al camarero.
-Si se deja fíar por mí, le diré que me encanta la tarta de Plátano. Está esquissssita.
-¿Tú no eres de aquí, verdad?
-Ssssoy de Sssssevilla.
-Pues yo de Cádiz y mi esposa de Granada. No puedes disimularlo, hijo mío, que eres de Sevilla.
-Si viera el cachondeo que traen conmigo por aquí por mi forma de hablar....
Y tuvimos una pequeña y agradable conversación.
Un músico se paró delante de la cristalera abierta del café y las notas de su violín empezaron a entrar entre silla y silla, entre mesa y mesa, entre vela y vela encendida, que así de romántica era la decoración del local.
El camarero se acercó otra vez.
-Le voy a dejar un periódico del Café para que puedan entretenerse con nuestras noticias.
Y allí pudo empezar el drama.
Extendí el periódico sobre la mesa y me quise detener en la primera página cuando observé un movimiento rápido de MiEsposa. Me eché para detrás y ví que la esquina inferior del períodico se prendía con la llama de la vela. Una columna de fuego traspasó la hoja con ánimo de extenderse por todo el periódico. El camarero ssssevillano corría hacia la mesa todo lo rápido que le permitía el delantal que le entubaba sus piernas. El Jefe de Mesa se puso a mi lado en dos grandes saltos. Yo intentaba apagar el fuego a manotazos y con soplidos que avivaron las llamas. MiEsposa me dijo luego que creyó ver a otro camarero descolgando un extintor de una pared cercana. Y, con todas estas maniobras, consiguimos extinguir el amago de incendio.
Todo se quedó en un susto.
El Café General no corría ya ningún peligro. Hubo comprensión y sonrisas. Nadie había observado nada desde fuera. La música seguía sonando y suavizando la noche Valenciana.
Pedí la cuenta, pagué y me despedí. Saludé a mi camarero sssevillano y al Jefe de Sala. Me devolvieron el saludo parsimoniosamente.Quizá aprovecharon para quedarse con mi cara. Seguramente, la próxima vez que me acerque al café tendrán preparada una mesa sin velas encendidas o la apagarán con disimulo mientras me presentan su carta.

domingo, 11 de abril de 2010

MiGente: El abuelo Hachinifá


¿Saben ustedes que pasa? Que cuando uno se casa un poco tarde y tiene hijos disparejos, le da tiempo de ejercer de padre, de abuelo y de todo a la vez.
Cuando nació MiEsposa sólo le quedaba una abuela viva y la mayoría de los recuerdos de su padre son ejerciendo de abuelo Hachinifá.
Un PadreAbuelo que sabe hablar cualquier idioma. Que no tiene reparo en acercarse a cualquier extranjero y seguir cualquier conversación.
-¿De dónde son papá?
-Son alemanes.
-¿Es que el abuelo sabe alemán?
-Lo sabe. Habla todos los idiomas.
-Abuelito, yo no me lo creo ¿cómo se dice adiós en japonés?
-Hachinifá.
Y efectivamente, un día que terminó de hablar con unos japoneses, con la mano en alto, despidiéndose, les dijo el ya famoso "Hachinifá" mientras le guiñaba el ojo a sus nietos.
Y sus nietos me juran y me perjuran que los japoneses se alejaban respondiendo "Hachinifá, hachinifá", poniéndose las manos en el pecho y reclinándose en posición de saludo.

-"Yo enamoré a vuestra abuela con mi mirada hipnotizadora..."
Y fijaba la vista en el horizonte mientra mis hijos se partían de la risa y la abuela le soltaba cualquier improperio.
-"¡Este hombre!¡Qué cosas tiene!"
Y hablando de hombres, durante mucho tiempo yo fuí EseHombre para él.
-"Niña, ¿quién es EseHombre que ha venido hoy a la casa...?"
Carmen tenía apenas 18 años cumplidos y yo ya había terminado la carrera y estaba empezando la especialidad.
-"¿Y dices que es de Cádiz...?"
Tuve que pasar un examen con preguntas bastante serias.
-"¿Con qué intenciones vienes?"
Y tuve que pasarlo con buena nota, porque siempre noté el cariño en su mirada y en sus palabras y gestos.
Y él era para mí ElInmortal.
-"Miguel Ángel, de estas navidades no paso"
Y pasaba, pasaba y pasaba. Siempre pasaba.
Formaba parte ya de la nómina del Portal de Belén que ponía la abuela todos los años. Parecía que Herodes, los Reyes Magos o incluso el mismo SanJosé, se darían de baja antes que él.
Más de una vez le tuve que decir a Carmen y a la familia que el abuelo estaba muy malito, y todas y cada una de ellas salió del apuro.
-"San Pedro se ha tenido que olvidar de mí"
-"Lo mismo es que ha perdido la lista donde está su nombre, abuelo"
-"Puede ser"

Me viene el recuerdo de él muchas veces limpiando sus zapatos. Los tenía siempre impecables. Era para él un signo de distinción. Me cuenta Carmen que los llevaba a paso ligero al colegio todos los días y en la puerta del patio, les revisaba los zapatos, sacaba el pañuelo y les sacaba brillo antes de entrar. A la vuelta les contaba el cuento de la casa de caramelo y chocolate:
-"Hay una casa perdida en el bosque en que todo es de caramelo. En las paredes...."
y se recreaba definiendo pieza por pieza cada uno de los muebles y enseres de esa casa mientras Toni y Carmen, los dos niños que habían venido cuando nadie los esperaba, ser relamían y suspiraban.

Y quizá era verdad que San Pedro se había olvidado de él, pero tantos amigos hizo, que un día lo reclamaron desde el otro barrio.
Fue un día bastante frío, un día especial en que salimos a comer con él y cuando el camarero se resistía a meter troncos en la chimenea, él le dijo con mucho oficio:
-"En mi casa sí que tengo yo una chimenea grande"
Y el camarero entró al quite y hubo que retirarse de la lumbre, que por poco ardemos.

Y allí estará en todo lo alto, ¿no lo escuchan?. Parece que ha encontrado a ese grupo con el que hizo la mili, en los tiempos en que dicen que hubo una guerra.
-"Indalecio usted estaba de Jefe de Estación..."
-"Y nosotros estábamos presos a su cargo..."
-"Y usted siempre tenía unas palabras y unos traguitos para nosotros..."
-"¿Y se acuerda del día de Corpus que queríamos salir y estar con la familia?"
-"Nos dejó con la condición de que volviéramos pronto..."
-"Y como no se fiaba de nosotros, nos acompañó para vigilarnos..."
Y todos se ponen a reirse y las lágrimas les saltan de los ojos. Y no pueden parar y la risa tonta les contagia. Y San Pedro les llama la atención.
-"¡Ese grupo!¡Vaya follón que están armando!"
-"Tuvimos que ser nosotros quienes lo recogiéramos a usted, que entre trago y trago se olvidó de su cargo, se olvidó de la vigilancia y se olvidó de todos nosotros"
-"Y tuvimos que ser nosotros los que lo lleváramos a usted a hombros, a cuestas..., que mira que estábamos lejos de la estación..."
-"Y rebuscarle en sus bolsillos las llaves de la celda dónde nos tenían retenidos y meternos dentro y cerrar la reja y tirar la llaves encima de la mesa..."
-"En la mesa que lo habíamos dejado a usted durmiendo la mona..."
Y otra vez las risas. Y otra vez San Pedro:
-"¡Ese grupo!¡Vaya follón que están armando! ¿No saben que esto es el cielo?"

Allí estará el abuelo Hachinifá, haciéndole horas extras a San Pedro cada vez que llegue un extranjero y nadie le entienda en las puertas del Cielo. Haciéndose nuevos amigos.
Y ensayando atentamente la mirada hipnotizadora, para volver a enamorar a su Emilia cuando vuelvan a encontrarse.

domingo, 4 de abril de 2010

MiGente: MiPrimaManoli


Manoli es un poco mayor que yo, me lleva sólo unos meses y eligió un mal día para nacer. Cumple años el día de Los Difuntos. Lo cual significa que no celebró nunca un cumpleaños en su infancia. La única vela que se encendía ese día en casa de mi TíaSari, era la quemaba la mecha de las mariposas en aceite bendecido que se ponían delante de las fotos de los familares fallecidos. Por eso, Manoli no empezó a cumplir años hasta que tuvo cierta independencia. Y entonces los cumplía de incógnito. Todo eso ha llevado a que se ha mantenido siempre muy joven. Y muy guapa.
Pero en lo de guapa también tuve yo algo que ver. Yo nací en el agosto siguiente y como las cosas entonces estaban como estaban, mis padres vivían por aquel tiempo en casa de mi TíaSari. Y mi TíaSari estaba malita. Y mi prima Manoli lloraba y lloraba. Los pechos de mi tía estaban sequitos y mi madre y yo le pusimos remedio.

Mi madre tenía tres fuentes manando de su pecho. De dos de ellas salían borbotones de leche. Y de la tercera ha salido siempre tanto cariño que creo que he sido un ser agraciado porque tuve más hermanos que nadie en la barriada en que nací. Mucha gente recibió el cariño de mi madre como si fuera también la suya.
Así que tenemos a una madre con un exceso de producción, a una niñita con hambre y a un recién nacido muy educado. Buen trío. Y digo que fui educado porque desde el primer momento le cedí mi puesto en la cata y apurado de la mejor ración láctea de cada toma. Manoli es, por tanto, mi hermana de leche.
Y viéndola tan guapa, tan alta y tan alegre, me imagino al MiguelÁngel que hubiera disfrutado el mundo de haber bebido yo solo de la fuente del Parnaso que me habían predestinado los dioses.
Manoli salió tan perfecta que no se dió cuenta que era algo daltónica. Y no se dió cuenta hasta que cumplió los veinte añitos. Y eso después de haber ganado durante cuatro años seguidos el reconocimiento como la mejor vendedora de papeles pintados y latas de pintura de la ciudad.
-Pero prima ¿cómo conjuntabas tan bien los colores y las pinturas?
-Chiquillo. Que yo me fijaba en los números de los catálogos y que los iba juntando si los números se parecían.
-¿Y nunca metiste la pata?
-Claro que sí, y yo les decía: "Titi, en que estaré pensando, elige tú los colores que más te gusten".
Con veinte años yo estudiaba algunos días en caso de un amigo que tenía la casa cerca de la tienda de Manoli y la visitaba en los ratos de descanso. Un día mi prima me contó lo que le había pasado el fin de semana anterior.
-Primo, qué pechá de reír nos pegamos. No te lo puedes ni imaginar. Se me estaba haciendo tarde y me quedaba pintarme los ojos. Me pongo el rímel. Me pinto el ojo derecho. Ya sabes como me gusta. Desde la ceja hasta la pestaña. Más fuerte por aquí, difuminado por allí. Y a esto que me llama mi amiga Antonia y mi amiga Chari por teléfono. Lo cojo y les digo que ya termino, que las recojo enseguida, que me faltaba definirme el otro ojo, que me estaba pintando. Y le cuelgo y me enfrasco en el otro ojo. Y trato de dejarlo igualito que el primero. Fuerte aquí, difuminado por el otro lado. Y me salgo tan guapa. Y tu tía Rosario va y me dice.
-¿Niña a donde vas con un ojo de cada color? Parece que te han dado una paliza.
-Primo, que tenía un ojo verde y el otro morao. Pero morao, morao. Que parecía que me había dado con el quicio de la puerta.
Yo estaba estudiando entonces fisiología y me acordé de un test con puntos de colores que había en el Guyton. De un salto se lo traje y ella no veía ni número ni nada.

Fue el primer GranDiagnóstico que hice sin terminar mi carrera, lo que me granjeó un gran prestigio entre los miembros de mi familia.
Yo no sé si es por ser daltónica, mi prima ve la vida de otro color. De un color rosa intenso. Y no es que no sepa lo que es la tristeza, que la vida le ha dado un Master. Es por cómo sale de cada atasco, de cómo sale de cada bache, de cómo sale de cada hoyo. Manoli es LasCastañuelas de la familia. Un torbellino. Un ángel. Es una daltónica que nos hace ver la vida con el mejor de los colores.

martes, 30 de marzo de 2010

Anestesia privada y Vida privada: Los Regalos


Lo bueno que tiene la medicina privada para un médico anestesista es que el trato con el paciente es más cercano. Las satisfacciones más grandes que tienes vienen cuando agradecen tu esfuerzo y tu trabajo. Cuando, al verte por la calle, te reconocen con una sonrisa. Cuanto te presentan a su niño, tan guapo, que ayudaste a venir al mundo. O cuando, después de una intervención, vienen a buscarte para que le recomiendes un cirujano para él o para un conocido, porque tienen muy claro que quieren que tú sigas siendo MiAnestesista.
Y de vez en cuando viene algún regalo. Algunas veces no sabes que decir. Yo procuro llamar al paciente personalmente y agradecerle el detalle. Otras veces no he tenido la ocasión o no he sabido hacerlo. Desde aquí vaya mi agradecimiento para todos los que han tenido un recuerdo para mí después de su intervención.
Las enfermeras también te regalan cosas.


Siempre me ha gustado tener un buen ambiente en quirófano. Reconozco que no soy una persona muy salerosa. No soy de los anestesistas que van contando chistes todos los días, no tengo esa gracia, todo lo contrario. Me gusta más la sonrisa que la risa. Me gusta más la complicidad que el estrellato. Pero, creo, que tengo una buena relación con el personal con el que trabajo.
Por eso, no puede haber otra causa, me hicieron un regalo, pienso, inmerecido hace unos días.
Todo el mundo sabe que mi equipo es el Cádiz, pero como hay poco de que hablar y poco que defender, entro en las polémicas del fútbol desde el lado del Madrid. Y Raquel es del Barcelona. Creo que le viene en los genes. Su pelo es rojo. Y su sangre, por su forma de ser, entre elegante y señorial, debe de ser azul. Eso y un poquito de cierta maldad, hacen una receta que desemboca, sin más remedio, en un diagnóstico definitivo: BlauGrana. Y es una pena, porque no le sienta mal el blanco.
A lo que vamos, que este año el Madrid y el Barcelona dan mucho que hablar, y algunas piedrecitas nos podemos tirar lunes sí y jueves no.
-"Le tengo que hacer un regalo, doctor."
Y algo me iba yo barruntando, que con esa cara tenía que ser una cosa con cierto tinte de maldad.
Tengo por norma escribir todos los tratamientos del postoperatorio inmediato de todos los pacientes. En la medicina privada se trata de formar equipos con el paciente y los cirujanos, y procuro homogeneizar tratamientos y protocolos de profilaxis antibiótica, que tan preciso son en los hospitales. También entiendo que hay ciertas órdenes de enfermería que nunca constan en los tratamiento si el anestesista no los escribe (cuando sondar a un paciente tras una locorregional, cuando iniciar la tolerancia, qué tratamiento analgésico administrar, desde cuando y cuál es la medicación alternativa, qué criterios de alta utilizar en cirugía ambulatoria...). Y yo escribo. Escribo bastante, vaya. Y por ahí me vino el tiro.
-"Doctor, no se me enfade por el regalo."
Nunca me enfadaré por un regalo. Un regalo siempre demuestra cariño. Y aquí lo hay.
¿Lo hay?.
Ustedes dirán.
Un cuaderno Rubio de caligrafía.

Sí, un cuaderno Rubio de caligrafía. Del número 9, para ser más preciso. Y un bolígrafo pequeño y chulísimo del que no me separo desde entonces.
¿Verdad que mi letra no es fea?. Estudié en La Salle. Aprendí a escribir con pluma y tinta china, tintero y papel secante. Horas y horas apretando la pluma cuando bajas por la línea y dejando seguir con suavidad su punta cuando subes. Mi nota media en caligrafía era de 9 ó de 10.
Quizá me he despreocupado un poco en los últimos años. Quizá esté perdiendo algo de vista.
Y aquí me tienen ustedes, entre hoja y hoja de tratamiento, haciendo planilla tras planilla. Tengo que hacer una cada día y entregársela para que me firme. Parece que las O's no las hago tan redonditas como debería.

¡Esta gente de pelo rojo y sangre azul!
¡Esta gente BlauGrana!
¡Esta gente del Barça!

lunes, 29 de marzo de 2010

MiGente: MiTitaMaría


Si alguna vez entran en la Iglesia Mayor de San Fernando pueden oir oraciones como la siguiente:
-"Mira Pichita, mi hermana está malita y vengo a que te acuerdes un poquito de ella, pero no te voy a encender la vela hasta que vea que haces algo."
Estamos delante del Nazareno, una imagen con mucha devoción en San Fernando.
Mi tía no le saber rezar de otra forma. Lo que es la amistad. Tiene estas cosas.
Pero otra veces no es así.
-"Mira malage, que voy a estar viniendo tres semanas delante tuya sin hablarte. Me voy a plantar aquí delante, para ver si tienes lo que hay que tener para mirarme a la cara. ¿Tú te puedes creer que se nos puede hacer lo que nos estás haciendo?. ¿Es que te gusta regodearte con los pobres?. No esperaba eso de tí. Y ahora te apago todas la velas. Anda, malage."
Y el Nazareno mira para un lado y para otro, sabiendo que ha metido la pata.

MiTitaMaría es mi madrina. La hermana mayor de las tres hermanas Benítez. La única que queda. Siempre había sido la más débil. La de cuerpo más espigado. Y es la única que nos queda.
MiTitaMaría sale todos los días. Tiene una amiga que le presta el brazo y ella se agarra a él y "va a hacer los mandaos".
Se levanta antes que el Carlos Herrera y cuando sale de la casa ya lo tiene todo limpio. Le gusta ir a la plaza y visitar a mis primas. "Hoy voy a ver como está la Pepi, y si puedo le ayudo a colocar las flores en la tienda". "La Manoli me ha preparado una cazuela de potaje, la pobre, que buena es, siempre pensando en nosotros y me la voy a traer para el almuerzo".
Te coge del brazo, te mira directamente a la cara. Se ríe. Se ríe mientras te cuenta esto y lo otro. Te pone al día de todos los primos y de toda la familia.
Sus nietos la adoran. Y sus sobrinos también.
-"Mi Luis está malito, pichita y yo ya estoy muy mayorcita para arreglarlo. Por eso viene todos los días un muchacho y nos ayuda. Lo pone a andar por el pasillo. Pasillo pa arriba. Pasillo pa abajo. Y así vamos tirando los días. ¿Estás más gordito, verdad, PichitaDeOro?..." Y te dá un pellizco en los mofletes. "¡Qué guapo eres!?".
MiLuis es mi tío que está sentadito en la silla casi todo el día porque tiene problemas de circulación en las piernas.
-"¡Qué aburrido es!"- y lo mira con mucho cariño y se ríe.- "Yo le digo: habla un poco JoíoPorculo, que hablar no cuesta ná". Y se ríe. " Y ahí está ToElDía callao".
-"¿Quieres una CocaCola?¿Una Fanta?¿Qué quieres, pichita? ¿Y los niños, ¿cómo están?¡Qué guapa tu Carmen!¡Y Miguelangel!¡Qué guapo el joío!¿Te pongo un refresco?"
No te deja responder. Te hace una pregunta después de otra. Se ríe. Mira a su marido, se ríe. Y si hay una sonrisa de cariño que pudiera expresar el amor de toda una vida, es la que veo en la cara de mi tío Luis cuando la mira.
-"¿Sabes que le han dado por inutil a tu tío?¡Qué tonto!¡Sólo la mitad de la paga! Cada vez que le preguntaban, ¡como es tan bueno!, decía siempre: "Yo estoy bien".
Y se va para él y le agarra de los mofletes.
-"Vaya tonto que estás hecho".
Me mira.
-"Yo fui al día siguiente. Antes de entrar me quité el aparatito del oído y cuando me preguntaban yo siempre decía lo mismo, que estoy muy malita y mu mayor y que no puedo bregar ni con la casa, ni con mi marío. Y me han dejado la paga completa".
Y es que es verdad. Yo no sé de dónde saca la fuerza para tirar para adelante. Pero, aún siendo un terremoto, está para que la mimen mucho y poco más.
-"Pichita, que alegría verte."
Y se ríe.
Mi TitaMaría. Tan presente en la vida de todos nosotros. La que nos daba de comer los día de colegio.
-"En mi casa siempre hay comida para todo el mundo. Lo único que hay que hacer es echarle un poco más de agua al puchero. Por voluntad que no quede. Aquí no se echa a nadie." Y se ríe.
Siempre ha tratado de ayudarnos...
Y es el momento de confesaros un secreto. Ya no tendrá castigo porque habrá prescrito. Creo.
Yo tenía ayuda en los exámenes de la Facultad. Mis notas deben de estar trucadas. Me sabía las preguntas y contestaba con mucha facilidad. ¡Y que no fuera así!
-"Pero picha, no te dije que mi sobrino tenía un examen. Ya le estás ayudando o te apago todas las velas de la Iglesia y me quedo plantada delante tuya hasta que te salgan los siete sudores. ¿Pero es que no lo vas a ayudar?¿Es que te hemos hecho algo malo?¿Quieres que hable con tu madre?"
Y más de una vez he notado la mirada del Nazareno en los exámenes y mi mano que se movía sola buscando la respuesta correcta.

P.D.:Dedicado a Sophie, que se ha enamorado un poquitito de la gente de San Fernando.

jueves, 25 de marzo de 2010

Anestesia privada y Vida privada: Cariño, ¿te estoy molestando?


Cada vez llego más cansado a la cama. Antes era capaz de aguantar bastante. El ratito de la cama de antes del sueño se convertía en un momento más de tu vida, que ocupaba momentos agradables, placenteros.
Durante mucho tiempo no he podido disfrutar de esos momentos porque mi actividad parecía que estaba peleada con la almohada, pero ahora que tengo que atender pocos partos estoy consiguiendo dejar alguna huella en el colchón. Sólo me queda la atención de los pacientes a los que trato de controlar el Dolor Postoperatorio. Lo hago con bomba de infusión con catéter epidural frecuentemente. No suele dar problemas.
Por eso busco la cama a horas más tempranas y mi mujer ya sabe que existo...

Como esta noche que sobre las 4 de la mañana sentí una especie de vibración cerca de mí.
Oía la respiración de MiEsposa cerca. Por lo tanto no era ella. Mi corazón tampoco podía ser porque a esas horas no tengo motivo de agitación. Y no tengo ningún otro aparato en mi cuerpo que vibre de esa manera por la noche.
Ya está. El teléfono.
-"¿Diga?"
-"No le oigo bien. ¿el doctor Palacio?"
-"Sí soy yo"
-"Sigo escuchándole bajo. Mire, perdone que le llame a esta horas, la paciente del trescientos......"
Y yo trato de levantarme sin hacer ruido y sigo hablando los más bajo que puedo para no despertar a MiSanta. Me dirijo al baño y enciendo la luz pequeña y cierro la puerta.
-"No, si no me importa que me llame. Ya sabe que prefiero resolver un problema a media noche que encontrarme por la mañana con una paciente que ha pasado una mala noche. Mire usted, si parece que está goteando el catéter cerca del filtro, coja el cono amarillo....."
Y la amable enfermera toma nota y me dice que va a intentar resolverlo.
Me vuelvo a la cama. Las respiraciones de MiAmadaCompañera indican que Morfeo está haciendo bien su trabajo.
Me acuesto. ¿Habrá podido resolver la enfermera el problema?¿Me ha dicho que la paciente de la prótesis estaba "en un grito"? Se operó hace tres días y no se ha quejado de dolor en este tiempo. La maquinita funcionaba perfectamente. Cada vez que tenía molestias, ella misma le daba al botoncito y se quitaba el dolor.
Y una vuelta en la cama. Y otra vuelta.
El sueño no viene. Yo no me puedo dormir porque le he dicho que me volviera a llamar. Voy a darle un tiempo. Enciendo la luz. Veo el libro del "Dolor Neuropático" del Doctor Gálvez Materos en la mesita de noche. Voy a aprovechar el tiempo. Me leo un capítulito. ¡Qué raro que no llamen!¿Se habrá resuelto todo?
-"¿Segunda Planta?¿La enfermera, por favor?, estaba esperando a que me llamara, soy el doctor Palacio."
-"Lo íbamos a llamar ahora mismo. Parece que todo iba bien, pero la paciente acaba de llamar otra vez. Espere un momento que viene por el pasillo..."
-"Doctor Palacio, lo del catéter está arreglado que le dimos hasta un bolo y entró perfectamente. Pero la paciente dice que le sigue doliendo..."
¡Qué habrá pasado?. Vamos a probar con una dosis extra-pienso como primera opción.
-"Señorita, le vamos a poner una dosis extra. Coja un papel y un lápiz. Mire, pulse el botón de bloqueo, saldrá un numerito en la pantalla...."
Todo esto otra vez en el baño, con la luz apagada y hablando bajito, pero que se me entienda.
Vuelvo a entra en la habitación. La respiración que oigo es más superficial. Entro suave en la cama y no me atrevo ni a acercarme. No son estas horas para romanticismo.
Luz apagada. Silencio absoluto. La respiración de MiAcompañada vuelve a hablar de sueño. Parece que hasta le escucho unas palabras sobre algo de los niños, agudizo el oído, le está hablando a su hija. Está dormida. Tranquilo.
Me doy media vuelta sin hacer nada de ruido. Parezco un tigre escondiendose de su presa. Me gana el sueño. Miro el reloj. Las cinco.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
Un salto brusco. ¿Qué pasa?. Me he desvelado. Miro el reloj. Las cinco y media. Ha dado tiempo suficiente para que la dosis haga efecto. Cojo el teléfono.
-"Señorita, ¿cómo sigue la paciente?"
-"Doctor Palacio, no le escucho bien, pero si quiere saber de la paciente, he ido a su habitación y estaba roncando."
-"Gracias".
Cuelgo y me quedo mucho más tranquilo. Me viene el sueño. Me viene. Me vienZZZZZZZZ.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
Suena el despertador. Miro a mi lado.
-"Buenos días"-una sonrisa-"¿parece que la noche no ha sido muy tranquilita, no?"
Y me salta a los labios una pregunta que en la cama no se suele preguntar mucho, o se hace por otros motivos:
-"Cariño, ¿te ha molestado mucho?"

viernes, 12 de marzo de 2010

Anestesia Privada y Vida Privada: El Tunel del Tiempo


Estuve en Valencia con 9 años. Fué mi primer GranViaje. Mi padre y yo sólos. Él tendría entonces 39. Todo un chaval. No me acuerdo de casi nada. Teníamos amigos en Ibi (Alicante) y lo único que me viene a la cabeza son estanterías enteras llenas de cabezas de muñecos de goma y coches, muchos coches metálicos.
Por eso me ha sorprendido la ciudad que me he encontrado. Pero sobre todo me han sorprendido los anestesiólogos que me he encontrado en Valencia.

Me he pasado mucho tiempo en que mi vida se resumía en ir de mi casa al hospital y, algunas veces, ir del hospital a mi casa. Tengo un cuñado piloto que me dice que la vida profesional del piloto va bien cuando el número de despegues coincide con el número de aterrizajes. Si las salidas de casa eran los despegues y las vueltas el mismo día, los aterrizajes, el resumen de mi vida es que he vivido mucho tiempo en el aire.
Durante este tiempo he intentado actualizarme, pero ha sido más un intento teórico que una realidad práctica. Por eso, considero que mi llegada a Valencia ha supuesto poner los pies en el suelo. En un suelo que pisa fuerte sobre el Futuro. Un Futuro que ya es real. Por lo menos en algunos sitios. Un Futuro que hay que extender por todas partes.
Los que han terminado poniendo su nido fuera del paisaje que los vió nacer, saben que en sus vidas hay días de vértigo. Son los días en que vuelves a pasear por las calles de tu niñez y encuentras a tus antiguos amigos. Amigos que hace años que no has visto. Amigos que se han preocupado de envejecer y que presentan las arrugas y las señales del tiempo en su cara. Señales que quizá también les estés mostrando tú a ellos. Es un salto rápido por el tunel del tiempo. Una carrera infernal por las manetas del reloj. Una agitación que te hace darte cuenta de que el tiempo no pasa en balde.


Cuando, en estos días, he asistido lleno de ilusión, junto a muchos jóvenes anestesiólogos, al VII Curso de Bloqueos Periféricos del Miembro Inferior mediante Ecografía que ha impartido el equipo liderado y coordinado por el Dr Carlos Tornero Tornero, he sentido ese vértigo que me transportaba de un lado a otro del reloj como si estuviera en la punta de un látigo. Lo que había visto en los libros como ensoñaciones de Ciencia Ficción, son actuaciones tan habituales en sus manos, tan reales, tan aparentemente sencillas, tan seguras para el paciente, que no tengo más remedio que no querer despertar de este sueño e intentar hacerlo realidad lo más pronto posible.
Me decía uno de los profesores que durante 25 años estuvo haciendo a ciegas algo que ha tenido la suerte de poder ver con sus ojos. ¿Se imaginan a un piloto de avión que tenía que despegar y aterrizar mirando por la ventanilla, hiciera bueno, hubiera nubes o se hubiera ocultado el sol y reinara la más absoluta de las oscuridades?. ¿Se imaginan que, de pronto, llenaran su cabina de sensores, de cámaras, de transductores, de luz?.
No podemos seguir permitiendo que la Cirugía esté plenamente inmersa en el siglo XXI y la Anestesia no haya pasado de siglo. Y no podemos permitirlo porque el paciente no se lo merece.
El aumento de la Calidad en la Atención Quirúrgica del paciente (torres de laparoscopia, robots quirúrgicos y demás adelantos), tienen que ir a la par del aumento de la Calidad en la Atención Anestésica (ecografía en quirófano, monitorización inteligente, bombas de infusión de dosis ajustadas y otros adelantos).
Los pacientes se lo merecen.
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