jueves, 25 de marzo de 2010

Anestesia privada y Vida privada: Cariño, ¿te estoy molestando?


Cada vez llego más cansado a la cama. Antes era capaz de aguantar bastante. El ratito de la cama de antes del sueño se convertía en un momento más de tu vida, que ocupaba momentos agradables, placenteros.
Durante mucho tiempo no he podido disfrutar de esos momentos porque mi actividad parecía que estaba peleada con la almohada, pero ahora que tengo que atender pocos partos estoy consiguiendo dejar alguna huella en el colchón. Sólo me queda la atención de los pacientes a los que trato de controlar el Dolor Postoperatorio. Lo hago con bomba de infusión con catéter epidural frecuentemente. No suele dar problemas.
Por eso busco la cama a horas más tempranas y mi mujer ya sabe que existo...

Como esta noche que sobre las 4 de la mañana sentí una especie de vibración cerca de mí.
Oía la respiración de MiEsposa cerca. Por lo tanto no era ella. Mi corazón tampoco podía ser porque a esas horas no tengo motivo de agitación. Y no tengo ningún otro aparato en mi cuerpo que vibre de esa manera por la noche.
Ya está. El teléfono.
-"¿Diga?"
-"No le oigo bien. ¿el doctor Palacio?"
-"Sí soy yo"
-"Sigo escuchándole bajo. Mire, perdone que le llame a esta horas, la paciente del trescientos......"
Y yo trato de levantarme sin hacer ruido y sigo hablando los más bajo que puedo para no despertar a MiSanta. Me dirijo al baño y enciendo la luz pequeña y cierro la puerta.
-"No, si no me importa que me llame. Ya sabe que prefiero resolver un problema a media noche que encontrarme por la mañana con una paciente que ha pasado una mala noche. Mire usted, si parece que está goteando el catéter cerca del filtro, coja el cono amarillo....."
Y la amable enfermera toma nota y me dice que va a intentar resolverlo.
Me vuelvo a la cama. Las respiraciones de MiAmadaCompañera indican que Morfeo está haciendo bien su trabajo.
Me acuesto. ¿Habrá podido resolver la enfermera el problema?¿Me ha dicho que la paciente de la prótesis estaba "en un grito"? Se operó hace tres días y no se ha quejado de dolor en este tiempo. La maquinita funcionaba perfectamente. Cada vez que tenía molestias, ella misma le daba al botoncito y se quitaba el dolor.
Y una vuelta en la cama. Y otra vuelta.
El sueño no viene. Yo no me puedo dormir porque le he dicho que me volviera a llamar. Voy a darle un tiempo. Enciendo la luz. Veo el libro del "Dolor Neuropático" del Doctor Gálvez Materos en la mesita de noche. Voy a aprovechar el tiempo. Me leo un capítulito. ¡Qué raro que no llamen!¿Se habrá resuelto todo?
-"¿Segunda Planta?¿La enfermera, por favor?, estaba esperando a que me llamara, soy el doctor Palacio."
-"Lo íbamos a llamar ahora mismo. Parece que todo iba bien, pero la paciente acaba de llamar otra vez. Espere un momento que viene por el pasillo..."
-"Doctor Palacio, lo del catéter está arreglado que le dimos hasta un bolo y entró perfectamente. Pero la paciente dice que le sigue doliendo..."
¡Qué habrá pasado?. Vamos a probar con una dosis extra-pienso como primera opción.
-"Señorita, le vamos a poner una dosis extra. Coja un papel y un lápiz. Mire, pulse el botón de bloqueo, saldrá un numerito en la pantalla...."
Todo esto otra vez en el baño, con la luz apagada y hablando bajito, pero que se me entienda.
Vuelvo a entra en la habitación. La respiración que oigo es más superficial. Entro suave en la cama y no me atrevo ni a acercarme. No son estas horas para romanticismo.
Luz apagada. Silencio absoluto. La respiración de MiAcompañada vuelve a hablar de sueño. Parece que hasta le escucho unas palabras sobre algo de los niños, agudizo el oído, le está hablando a su hija. Está dormida. Tranquilo.
Me doy media vuelta sin hacer nada de ruido. Parezco un tigre escondiendose de su presa. Me gana el sueño. Miro el reloj. Las cinco.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
Un salto brusco. ¿Qué pasa?. Me he desvelado. Miro el reloj. Las cinco y media. Ha dado tiempo suficiente para que la dosis haga efecto. Cojo el teléfono.
-"Señorita, ¿cómo sigue la paciente?"
-"Doctor Palacio, no le escucho bien, pero si quiere saber de la paciente, he ido a su habitación y estaba roncando."
-"Gracias".
Cuelgo y me quedo mucho más tranquilo. Me viene el sueño. Me viene. Me vienZZZZZZZZ.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
ZZZZZZ.
Suena el despertador. Miro a mi lado.
-"Buenos días"-una sonrisa-"¿parece que la noche no ha sido muy tranquilita, no?"
Y me salta a los labios una pregunta que en la cama no se suele preguntar mucho, o se hace por otros motivos:
-"Cariño, ¿te ha molestado mucho?"

7 comentarios:

Miguel Angel dijo...

Me encantan tus entradas personales... por un rato he estado sentado en los pies de la cama viendo todo lo que pasaba en esa habitación.
Un casto beso para Tu Santa...

dra jomeini dijo...

Eres demasiado bueno para ser de verdad. Me encantas.

MiAnestesista dijo...

Miguel Ángel: ¿Así que eras tú la sombra que veía entre el butacón y la tele?. Algunas veces veo espíritus...
draJomeini: Mi madre me quería mucho. Mi mujer quizá piense diferente (a ratos). Mis hijos me adoraban hasta que llegaron a aborrescentes. No me tengo por malo.

Berni dijo...

Afirmo lo que dice el Maño y Jomeini, no puedo decirte nada original, pero es la verdad:
Me encanta como relatas las cosas, las cotidianas de tu vida personal y las de tu trabajo.
Leerte me transmite paz y tranquilidad, me das buenas vibraciones.

Un cariñoso saludo.

MiAnestesista dijo...

Gracias Berni, un beso.

Pilar dijo...

Hola, puedo dar fe del buen hacer y paciencia del Dr.Palacio. Mi madre está recién operada de prótesis de rodilla y estamos ya en casa con la maquinita epidural, la muy pilla nos ha dado más de un susto (somos novatos en estas lideres y nos asustamos enseguida que algo parece fuera de lo normal) Y ahí ha estado siempre nuestro anestesista, solícito y amable para atendernos,con la paciencia de un santo, aunque de momento aún no hemos llamado a las 4 de la madrugada!!

MiAnestesista dijo...

Gracias Pilar. Yo lo sigo llevando bien. Mi mujer también. Y recibo el aprecio de los pacientes. No me puedo quejar.

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