miércoles, 7 de octubre de 2009

La sonrisa del anestesista



Quien me conoce sabe que pocas veces llevo la mascarilla en quirófano antes de empezar la intervención. Creo que el paciente precisa encontrar una cara descubierta en el maremagnum que supone el día de su cirugía. Creo que el anestesista tiene que ser la cara amiga a la que se cuelgue el paciente en la sala inhóspita que es, a veces, el quirófano. El anestesista es el especialista que hace posible la cirugía, es decir, el que da seguridad a la intervención y esa seguridad hay que transmitirla. Está de moda poner gorros superfashion para alegrar el trabajo, pero para mí lo superfashion de verdad es una sonrisa.

Tantas veces lo repito, que ayer, una enfermera de quirófano me trajo una frase que encontró en un sobrecito de los de azúcar que ponen en algunas cafeterías para hacerte pensar un poco al comienzo del día: "Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo; pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.", me dió el sobrecito y me dijo: "desde que lo leí me dije esto es Miguel Ángel puro, por eso te la traje". Gracias Estela por el regalo, me da cierto rubor, pero es verdad que transmite bastante lo que pienso que debe ser nuestro trabajo.
El anestesista hoy en día tiene muchos motivos para sonreir: tenemos una especialidad totalmente seductora, con unos principios bastante asentados, que nos da una tranquilidad suficiente para poder desarrollarla de una forma gratificante. Los problemas son también bastante habituales, pero no tienen que transcender al paciente en el área quirúrgica, por eso pienso que la sonrisa tiene que ser nuestro distintivo. El anestesista puede sonreir hoy en día y la sonrisa se debe de basar en una buena preparación que le permita ofrecer un trabajo bien hecho.

También hay que valorar que un anestesista que sonríe, es un anestesista que da la cara.

8 comentarios:

Emilienko dijo...

Me gusta tu forma de pensar en lo que se refiere a haber renunciado a la pública para hacer una medicina que te gratifica más.

Creo en el poder de una sonrisa e intento no perderlo, incluso a pesar de los inconvenientes del sistema público.

MiAnestesista dijo...

Siempre he intentado desligarme de la guerra entre medicina privada y medicina pública. Yo creo que la medicina es buena o mala, así de sencillo. De todas forma, en todas partes la sonrisa es un arma..., y un consuelo.

Juana dijo...

Bueno y la voz, esa dulce voz del único anestesista que me habló como un ser humano en la cesárea de mi hija, jamás se lo agradeceré lo suficiente.

MiAnestesista dijo...

Los anestesistas casi siempre nos sentimos intrusos en quirófano. El cirujano siempre dice que el paciente es suyo, la intervención la programa él, la cirugía la elige él. El cirujano es el "cantaó", nosotros somos el guitarrista. Por eso consuela pensar que, algunas veces, uno puede dejar un buen recuerdo.

angel dijo...

Esta es mi entrada dedicada ....verdad .......... Sabes Miguel ángel tienes mucha razón hay muchos que priman la moda antes que la entrega total al paciente la calidad debe se absoluta a la hora de ........ la importancia del anestesiólogo debe ser fundamental tanto fuera como dentro ........ pero por desgracia muchos distorsionan el sentido común del trabajo...

angel dijo...

Esta es mi entrada dedicada ....verdad .......... Sabes Miguel ángel tienes mucha razón hay muchos que priman la moda antes que la entrega total al paciente la calidad debe se absoluta a la hora de ........ la importancia del anestesiólogo debe ser fundamental tanto fuera como dentro ........ pero por desgracia muchos distorsionan el sentido común del trabajo...

Victoria dijo...

Estoy segura que en cualquier situación que la vida te depare actuarás igual .... yo también creo en el poder de la sonrisa, del buen hacer, de humanizar la sanidad, de mimar al paciente, velar por él y darle protección.

Creo que al anestesista lo ven los pacientes...y hablan con ellos, y son los últimos ojos que ven.
Recuerdo al anestesista la vez que entré en quirófano...era una mujer de unos cincuenta años, guapísima, tenía una calidez en su mirada muy bonita...me dormí pensando "ni que fuera de boda...da gusto mirarla, que guapa, me miraba y me sonreía con cariño", no supe su nombre pero me acordaré el resto de mi vida, al cirujano no lo vi, hasta después...
Saludos especiales.

MiAnestesista dijo...

Gracias Ángel y Victoria. La sonrisa es un valor fundamental porque parte de una tranquilidad de espíritu, es un transfondo de humanidad y de saber que tienes todo controlado. Creo que es fácil reir, quizá sea más dificil sonreir...

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