lunes, 29 de noviembre de 2010

Barcelona 5 Real Madrid 0


Enhorabuena.
Enhorabuena.
Enhorabuena.
Enhorabuena.
Enhorabuena.

A partir de ahora solo nos queda ver, después de que un equipo haya ganado y otro equipo haya perdido, si los que han ganado, saben ganar y si los que hemos perdido, sabemos perder.

P.D.: Aunque, recuerden, yo soy del Cádiz.

sábado, 27 de noviembre de 2010

¿Hablas inglés? ¿Sabes idiomas?


En La Salle me enseñaron francés. Y lo aprendí como se aprendía en aquellos tiempos. Que ni sabes, ni te atreves. Pocas veces me he plantado delante de un francés o una francesa para demostrarles mis conocimientos en el idioma de Moliëre, Voltaire o Descartes. ¿ComanTáLevú? ¿QuesQuSéLá? BonyúMadam.
El poco inglés que sé, por decirlo de alguna forma, lo he aprendido yo solito (BaiMaiSelf). Es una mezcla de inglés puro de Gibraltar (el GurMoninPichita de los bobis de la Roca), mezclado con un poco de el Dats'inglish, el Jom'inglish y algún que otro QuéSéYoInglish.
Por eso cuando me dijeron que había una paciente inglesa que se había roto la cadera, me santigüé tres veces.
Y no era inglesa. No. Y no lo descubrí porque distinguiera el acento NoLondinense de la paciente, de nombre Clásida, ni porque descubriera que empleaba expresiones impropias de la Sity. Lo supe porque, ante lo previsible del inmenso ridículo que anticipé en mi primer encuentro con la extranjera, eché mano de una traductora llamada Kati.
-Doctor Palacio, han dejado una nota para avisar a una intérprete si hiciera falta.
Y claro que hacía falta. Me puse en contacto con Kati y quedamos a una hora prudente para poner en marcha el estudio preanestésico.
A la hora en punto coincidimos todos en la habitación.
-GurMornin. Kati, por favor, dile que soy el médico anestesista.
Y las erres, las ges y los borbotones salieron de la boca de la traductora. Me costó un rato entender, que no entendí nada, que aquello no era inglés.
Clasida era holandesa y sabía hablar tres idiomas: alemán (la lengua de Kati), el holandés y el inglés. Y los tres perfectamente. Así que alemán. Alemán de alemania. Alemán de no enterarme de nada de lo que estaban hablando.
Y aquello me envalentonó.
El día siguiente, en reanimación, me atreví a balbucear un poquitito de inglés. Y debe ser que los efectos de los sedantes, o el desparpajo que ella le echó, hizo que empezáramos a entendernos.
Para ser sinceros, yo empleaba más el inglés que hablan en una cafetería de Cádiz, dónde en la solería que hay detrás del mostrador te avisan que saben hablar doce idiomas: inglés, francés, ruso, chino, alemán, italiano, polaco, rumano, japonés, coreano, y NoSéQuéMás con una aclaracion final: con las manos. Que dominan doce idiomas, pero, ¡cuidado!, si nos dejamos ayudar con las manos.
Buena escuela esa. Una escuela de la que yo aprendí también a estar callado en diez idiomas distintos.
Pues eso, que estábamos ella y yo en reanimación y que empezamos a entendernos.
Los días siguientes, que iba a visitarla a la habitación por aquello del control del dolor postoperatorio, nuestra conversación era cada vez más fluida: que si la AnalyesiaMachin, que si PuchDeBaton IfIuJavPein, que JauArLlú... Todas las horas de esfuerzo en solitario de mi dedicación personal al idioma, puestas encima de la mesa, día a día, con un éxito inmenso.
Pero les voy a contar un secreto. El mérito no es mío. Clásida ha demostrado que es una persona especial. Una persona que entiende y que se hace entender. Un encanto de paciente.
Ayer le dieron el alta. Se despidió de todo el mundo repartiendo sonrisas. Y la sorpresa la encontró la auxiliar cuando fue a arreglar la habitación.
Clásida había deshojado unas rosas esa misma mañana y había dibujado un corazón en el suelo con los pétalos de las flores. En medio, dicen que con rojo carmín de labios, había escrito un GRACIAS en español dedicado a todo el personal.
¿Verdad que con pacientes así no hace falta aprender idiomas?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¡Qué arte de niños!: El Bandolero

¿Dónde hay buscar la mejor Guía para anestesiar a los niños? ¿Quién es capaz de conseguir ponerte realmente en su lugar? ¿Cómo saber lo que piensan cuando van a ser operados? ¿Qué es lo que pasa por sus cabecitas? ¿Hacemos más caso al miedo de los padres que al terror de los niños?
No hay nada mejor que preguntárselo. Y después, escucharlos. Y, siempre, tratar de entenderlos.
Para mi Tesis Doctoral sobre el Tratamiento del Dolor Postoperatorio en Niños, le pedí a mis pequeños pacientes que me hicieran un dibujo sobre su intervención.

¿Caras tapadas?

¿Será posible que algún día seamos caras amables? El niño nos pinta al sol como modelo. Alguien que vela por él desde lo alto. Algo de calor y luz que entra en quirófano. Un sitio cerrado. Muros. Tejados. Pero con algo de esperanza.
Yo no recuerdo que con seis años me diera cuenta de tantas cosas ¿o sí?.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¡Qué arte de niños!: La Confianza

¿Dónde hay buscar la mejor Guía para anestesiar a los niños? ¿Quién es capaz de conseguir ponerte realmente en su lugar? ¿Cómo saber lo que piensan cuando van a ser operados? ¿Qué es lo que pasa por sus cabecitas? ¿Hacemos más caso al miedo de los padres que al terror de los niños?
No hay nada mejor que preguntárselo. Y después, escucharlos. Y, siempre, tratar de entenderlos.
Para mi Tesis Doctoral sobre el Tratamiento del Dolor Postoperatorio en Niños, le pedí a mis pequeños pacientes que me hicieran un dibujo sobre su intervención.

¿Es posible aparcar el miedo?

Custodio no pierde detalle. En su dibujo se puede ver perfectamente el capítulo de Materiales y Métodos de mi tesis. La bomba de analgesia intravenosa colocada en el sistema del suero. Las visitas a la habitación en el postoperatorio.
Traslada la operación a la habitación y pone sábanas blancas del "Sistema Andaluz de Salud" sobre su cama. El anestesista prepara su jeringa a los pies de la cama. Luego se acerca y le dice que respire hondo. Se queda dormido tranquilo, sin miedo.
Es un tío simpático, generoso, agradecido.
Ha habido confianza. Y ha sido mutua.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¡Qué arte de niños!: El Filete

¿Dónde hay buscar la mejor Guía para anestesiar a los niños? ¿Quién es capaz de conseguir ponerte realmente en su lugar? ¿Cómo saber lo que piensan cuando van a ser operados? ¿Qué es lo que pasa por sus cabecitas? ¿Hacemos más caso al miedo de los padres que al terror de los niños?
No hay nada mejor que preguntárselo. Y después, escucharlos. Y, siempre, tratar de entenderlos.
Para mi Tesis Doctoral sobre el Tratamiento del Dolor Postoperatorio en Niños, le pedí a mis pequeños pacientes que me hicieran un dibujo sobre su intervención.

¿Qué opinión tienen de sí mismo y del cirujano?

Hace unos días, descubrimos al cirujano. Hoy nos cuesta encontrar al niño. No está. Es como un filete que trocean dos carniceros. Es la forma de evadirse. De no estar. Sin embargo, hay un Ángel de la Guarda que lo proteje. Una cara amable detrás de la puerta. Y pistas de que no ha perdido detalles en quirófano: el monitor, la lámpara de quirófano, ¿una mesa auxiliar?.

jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Te imaginas?


¿Te imaginas un país dónde se escuchara a los pacientes?
¿Te imaginas un país dónde los médicos también tuvieran voz?
¿Te imaginas que la bata blanca no diera miedo?
¿Te imaginas que tu paciente te mirara otra vez desde la amistad?

Si no te escuchan, Abla.

martes, 16 de noviembre de 2010

Arzak preparando Bocadillos de Mortadela


Seguro que usted come muy bien en su casa. Seguro que de vez en cuando enciende los fogones, se enfunda el delantal y el gorro de cocinero y saca merluzas, filetes de buey o, incluso, un buen aceite y unas buenas frutas de la huerta para hacer un excelente gazpacho.
Y si un día JuanMariArzak llamara a su puerta para ayudarle en la cocina, usted sería la persona más feliz del mundo.
Pues yo le tengo que hablar de mi decepción por los JuanMariArzak que día tras día no pueden hacer más que bocadillos de mortadela en muchos fogones de España.
Un día se lo dije a un cirujano:
-"Tu problema es que no te dan las mejores anestesias".
-"¿Qué me dices, que mi anestesista no es bueno?".
-"Todo lo contrario, es uno de los mejores. Pero no le permites que te dé buenas anestesias. Te escucho todos los días programarle las intervenciones: 'Hoy hay dos locales, una general y dos epidurales'."
-"Yo soy el cirujano y si los pacientes vienen a mí, yo soy el responsable de todo lo que ocurre en quirófano".
-"Bocadillos de mortadela".
-"¿Te explicas mejor?".
-"Que la anestesia ha avanzado mucho y te has quedado atrasado. Que si confiaras en nosotros, si confiaras en él, te pondría los mejores platos. Le obligas a ponerte bocadillos de mortadela todos los días a Arzak, cuando, si él pudiera hacer lo que sabe, te chuparías los dedos con sus platos".

Y es que todavía hay cirujanos que se atreven a decirle a "sus" anestesistas la anestesia que deben de dar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¡Qué arte de niños!: El Carnicero

¿Dónde hay buscar la mejor Guía para anestesiar a los niños? ¿Quién es capaz de conseguir ponerte realmente en su lugar? ¿Cómo saber lo que piensan cuando van a ser operados? ¿Qué es lo que pasa por sus cabecitas? ¿Hacemos más caso al miedo de los padres que al terror de los niños?
No hay nada mejor que preguntárselo. Y después, escucharlos. Y, siempre, tratar de entenderlos.
Para mi Tesis Doctoral sobre el Tratamiento del Dolor Postoperatorio en Niños, le pedí a mis pequeños pacientes que me hicieran un dibujo sobre su intervención.

¿Qué opinión tienen de sí mismo y del cirujano?

Luis se dibuja escondido. La anestesia le cubre. Le tapa. Le protege. El cirujano es un ser gigantesco, que se acerca a él amenazante. Luis se dibuja expuesto. Y, sin embargo, no está. Ha conseguido huir del peligro.

viernes, 12 de noviembre de 2010

¡Qué arte de niños!: El Paseillo

¿Dónde hay buscar la mejor Guía para anestesiar a los niños? ¿Quién es capaz de conseguir ponerte realmente en su lugar? ¿Cómo saber lo que piensan cuando van a ser operados? ¿Qué es lo que pasa por sus cabecitas? ¿Hacemos más caso al miedo de los padres que al terror de los niños?
No hay nada mejor que preguntárselo. Y después, escucharlos. Y, siempre, tratar de entenderlos.
Para mi Tesis Doctoral sobre el Tratamiento del Dolor Postoperatorio en Niños, le pedí a mis pequeños pacientes que me hicieran un dibujo sobre su intervención.

¿Quieren saber lo que pasa por la cabeza del niño cuando va a quirófano?


La mamá de Yessica le echó las gotas en la nariz. Es un medicamento que sirve para conseguir sedar a los niños antes de la intervención y, de esta forma, son más colaboradores. Yessica tiene que querer mucho a su madre, se ha entretenido en dibujarla con todos los detalles y su cara sonríe cuando está junto a ella. Es una escena feliz. Miren la segunda casilla. ¿Han visto en el hospital alguna vez una sábana negra? ¿Verdad que no?. Yo no he visto nunca ninguna. Y fíjense también en la cara de Yessica. Ha cambiado. Es una cara seria. Hay un homenaje al celador que la condujo al quirófano.
La anestesia. La anestesia borra a Yessica. Ya casi no se vé. La anestesia consigue quitarla del presente. Ya no está.
Cuando sale de quirófano, le llama la atención que tiene un suero puesto. Es fácil, la anestesia ha sido inhalatoria, se ha quedado dormida mientras respiraba de un globo. El suero se le ha puesto una vez dormida. Por eso se da cuenta cuando se despierta.
Me llamó mucho la atención el uso de los colores. Me parece genial la sábana negra. ¿Qué les parece?.

martes, 9 de noviembre de 2010

¡Qué arte de niños!: El Propofol.

¿Dónde hay buscar la mejor Guía para anestesiar a los niños? ¿Quién es capaz de conseguir ponerte realmente en su lugar? ¿Cómo saber lo que piensan cuando van a ser operados? ¿Qué es lo que pasa por sus cabecitas? ¿Hacemos más caso al miedo de los padres que al terror de los niños?
No hay nada mejor que preguntárselo. Y después, escucharlos. Y, siempre, tratar de entenderlos.
Para mi Tesis Doctoral sobre el Tratamiento del Dolor Postoperatorio en Niños, le pedí a mis pequeños pacientes que me hicieran un dibujo sobre su intervención.

¿Quieren saber lo que duele el propofol cuando entra por las venas?


El Propofol es un medicamento que revolucionó la práctica quirúrgica. Es el responsable de la cirugía ambulatoria. Es decir, me levanto por la mañana en mi casa, me voy al hospital a que me operen, entro en quirófano, me abren, y vuelvo a mi casa a dormir, después de que comprueban que todo ha ido bien.
Sin embargo, el propofol suele causar dolor con cierta frecuencia cuando se administra.
Si no lo creen pregúntenle a Alberto. El Propofol es un medicamento que no tiene confusión en quirófano: es blanco. Blanco como la leche. Sin embargo, Alberto lo dibuja negro, negro como la boca del lobo. Negro como una serpiente negra. Una serpiente que se introduce en sus venas.
Alberto llora. Sus lágrimas nos hablan de dolor y de miedo. Tiene al cirujano cerca con unas tijeras en las manos. Parte del dibujo tiene que ser inventado. Él no ha podido ver al cirujano, imposible. Sin embargo, al otro lado de la cama, con cuatro trazos, esboza perfectamente el monitor de fósforo verde que teníamos en aquel tiempo en el quirófano de cirugía infantil.
No me pueden negar que ha sabido explicar correctamente lo que sintió en su intervención quirúrgica.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Contraentrada: El paciente no interesa


Podría haberle puesto de título ElPacienteNoTieneInterés, pero no es lo mismo, aunque sí. Si es lo mismo. Y voy a tratar de explicarlo.
He entrado en muchos foros en que médicos, que se preocupan por el debate sanitario, abundan en los problemas que surgen necesariamente de nuestra atención sanitaria libre y gratuita. Y se repite en muchas ocasiones los mismos argumentos, que se resumen en un axioma: LosPacientesAbusanEnLaSolicitudDeLosRecursosSanitarios y en una solución: HayQueEducarALaPoblación. Y sigo pensado que mientras vayan por ahí los tiros, no habrá solución posible.
Que si la FacturaEnLaSombra, que si la ConcienciaciónCiudadana, que si el CanonSanitario, que si el Copago, que si ElEstoYElLoOtro. HayQueRisaTíaFelisa.
-Vamos a hacer una reunión.
-Mejor vamos a hacer un debate.
-¿En Madrid?.
-¡Está muy visto!.
-¿En Trevelez?
-¿Y dónde está eso?
-No sé, pero me han dicho que hay un jamón PaChuparseLosDedos.
-¡Perfecto! ¡Hay que buscar nuevas formas de resolver los viejos problemas!.
Perdonen la broma, pero ¿cuántas reuniones se hacen para resolver los problemas de los pacientes sin contar con los pacientes?.
Y, a mi corto entender, todas las reuniones han terminando reforzando una idea que es incontestable: QuienTieneUnPacienteTieneUnProblema.
Y aquí puede estar la solución, en el mismo problema. Me explico: que, de verdad, interese resolver problemas. Que el paciente sea interesante.
Vamos a ponerle una serie de talones al paciente en su chequera y vamos a hacer que el que se lo solucione comparta el valor de ese talón. ¿Cuántos talones?. Según su perfil. Según su edad. Según sus factores de riesgo. Según su patología...
-"Hemos revisado su historial y tiene derecho a 10 talones de consulta, 5 analíticas, una operación de mediano nivel y 5 talones de urgencias."
-"¿Y si necesito más?".
-"No se preocupe, que en ese caso, estudiamos su caso y no habrá problemas de aumentar los talones si la causa está argumentada".
-"¿Y si me sobran?"
-"Tiene derecho a una disminución de retención en la declaración de la renta y a un porcentaje mayor de talones para el año que viene".
-"No sé si creérmelo."
-"Tiene razón. Está usted en un sueño. Puede que cuando se despierte nada de esto sea real."
-"¿Y me puedo quedar a vivir en este sueño...?".
Les pido perdón otra vez por la broma.
Pero, ¿se imaginan ustedes el caso en que los pacientes llegaran a urgencias con talones frescos, contantes y sonantes?.
Que acuden muchos pacientes a Urgencias de un Hospital, tendrá más ingresos. Que los de Primaria se dan cuenta que se les está alejando sus ganancias, tendrán que hacer atractiva su asistencia. Miren ustedes qué fácil. Poner a pelear a los profesionales sanitarios para ganarse la confianza de sus usuarios. Y ahora, con la FacturaEnLaSombra, sería más fácil.
-"Yo quiero operarme en el Hospital MeGustanLosCasosDifíciles, o en el NoQuieroQueLeDuelaNada, que me han hablado muy bien de ellos. Mire, mire, tengo los IndicadoresDeCalidad de CumplimientoObligatorio del MinisterioDeSanidad".
-"Pues yo no sé decidirme, he recibido tres cartas de tres hospitales distintos ofreciendo resolver mi problema en menos de un mes, dos dicen de operarme, otro de seguir un ProtocoloProgresivo".
-"Yo consulté con MiMédicoDeAtenciónPrimaria que me tiene últimamente EntreAlgodones".
Sigan, sigan soñando...
Para que el sueño saliera bien haría falta complementar algunas cuestiones relacionadas con el control de calidad, satisfacción del usuario, cumplimentación de indicadores sanitarios de obligado cumplimiento y otros temas no menos importantes. Pero poniendo el interés sobre el paciente, todos saldríamos ganando. Sobre todo el paciente.

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