miércoles, 5 de mayo de 2010

Dudas de Juana: ¿Qué pasa con el agua?


Prohibido beber agua. Ni una gota. ¿Y por qué tan estricto? Pues muy fácil. Porque no hace falta beber. Las seis u ocho horas que no puedes beber antes de la cirugía no son tan largas. Y después de la cirugía no hace falta beber.
Imagínate, Juana, que te propongo un desafío: a ver quién de los dos se pasa más tiempo sin beber agua. Tú estás en tu habitación y yo en la mía. Encendemos el cronómetro. Son las 7 de la mañana. ¿Cómo estaremos a las 6 de la tarde sin haber tragado ni una gota de agua?.

Pues yo muy bien, gracias. Me he traído el libro que tengo en la cabecera de la cama ("El hereje" de Don Miguel Delibes), me he traído mi MP3 con música de mi época (Cat Steven, Neil Diamond, Dire Straits, los Creedence Clearwater Revival, Eric Clapton) y un vasito de agua que he puesto en la mesita de noche.
Ahora que has venido a hacerme una visita y te noto que la lengua te molesta en la boca, que parece que tienes una alpargata dentro, te digo que me he pasado la mañana leyendo y escuchando música y no me he acordado del agua hasta las 11 ó las 12 del mediodía. He cogido el vasito, me he enjuagado la boca, he tirado el agua después de refrescarme y he seguido leyendo. Después, me he dormido, creo. Lo más duro ha sido al despertarme. Tenía la boca seca y un poquito de hambre. Me he vuelto a enjuagar la boca y me he puesto a masticar un chicle. Los sorbitos me han quitado esa sensación angustiosa de sequedad que tenía y me ha humedecido la lengua y los mofletes, que se me estaban pegando a las encías y al cielo de la boca. Entonces es cuando ha llegado la enfermera y me ha colocado el suero. Me ha pasado un primer bote rapidito y un segundo más despacito.
¿Y esa cara de enfado, a qué viene? ¿Que estoy haciendo trampas? ¿ Qué trampa? ¿Ninguna trampa? Hemos hablado de no beber, no de no llevarse agua a la boca. ¿Que no lo sabias? ¿Que los nervios te tienen la garganta reseca? Por eso te hablan de no beber. La sed que dices que tienes no es porque te haga falta el agua en tu cuerpo, sino que con los nervios hoy beberías dos o tres veces lo que bebes normalmente. Llegarías a quirófano con la barriga llena y si vomitaras, aparte de que podría ser un problema que te lo tragaras y el vómito se fuera por mal camino, le echarías la culpa al anestesista.
Se puede aguantar sin beber mucho tiempo, creo que estamos de acuerdo. Con mi vasito de agua, mis chicles y mi suero podría leerme completo sin beber hasta los Hermanos Kamarazov, que lo he intentado varias veces y no he pasado de la página 200.
¿Que te vas? ¿Que ya se te ha pasado el enfado? ¿Que vas a invitar a tu marido al Desafío de la Sed? Pues apuéstate algo gordo que ya sabes lo fácil que es ganar.

La foto es el 2º Premio del III Concurso de Fotografía de Hammams de Al Andalus Baños Arabes de Granada, otorgado a Jorge Salmerón y el título de la obra es "El Velo de la Historia"

9 comentarios:

Juana dijo...

Te lo he puesto en Facebook, pero te lo vuelvo a colocar aquí, por si a alguien le interesa.

Es que era una curiosidad. A mi sobrina la operaron, una operación larga y complicada y, decía que no la dejaban beber agua , pero ella tenía una sensación de sed espantosa.
Lógicamente estaba con suero ¿por qué la sensación de sed? no es lógico, si con el suero que te ponen te hidratan bien.

Juana dijo...

Esto era después de la operación, no antes.

Juana dijo...

A mi me pusieron anestesia total cuando nació mi hija, no recuerdo ninguna sensación de sed, pero supongo que una cesarea es una operación muy corta.

MiAnestesista dijo...

La sensación de sed puede venir dada por muchas circunstancias, aunque estés bien hidratada. Puede haber algún medicamento que produzca sabores que dan sensación amarga en la boca, algunos antibióticos por ejemplo. Pero hay una sustancia que es la que se lleva la palma en cuanto a la sensación de sed, es la atropina. Cada vez se utiliza menos (yo casi nunca la utilizo), pero forma parte de muchos protocolos en la inducción anestésica y es la Atropina. Se utiliza para disminuir la producción de saliva durante la intervención. Hay anestésicos que aumentan la secreción de saliva cuando hay una hiperestimulación durante la intervención y las secreciones inundan la boca del paciente y hay que aspirarlos antes de quitarles el tubo endotraqueal o la mascarilla laríngea. La atropina (Santa Atropina para muchos compañeros) seca la boca y disminuye este problema. También anima el ritmo cardíaco y protege de reflejos que enlentecen la frecuencia del pulso.
El paciente sufre las molestias, pero también agradece los beneficios. Y sólamente enjuagándose la boca, desaparece el malestar.
Ahora se están dando a los pacientes en reanimación una especie de hisopos con zumo de limón diluido que les alivia bastante la sensación de sed.
Y, también, después de una cesárea se te olvida toda sensación desagradable, por eso quizá no te acuerdes.

EC-JPR dijo...

Joé, para una vez que me paso por el blog (dichosos exámenes que me tienen absorbido), lo hago para tocar las narices un poco :oops: Y encima, ni siquiera me voy a manchar las manos: le dejo al Dr. Bonis que haga el trabajo sucio :P
La cuestión: si un paciente va a ser, como los toros, el último de la mañana, ¿por qué no dejarle que beba algún sorbito de agua o un zumo de manzana cuando lo despierten a las ocho?
Por otra parte, lo de la atropina sí que no lo sabía: no pensaba que sus efectos durasen tanto. Eso sí: el invento de los palitos de glicerina y limón no me acaba de convencer como paciente...

MiAnestesista dijo...

EC-JPR: Dichosos los ojos. Me gustan tus visitas y aunque alguna vez me he dejado alguna respuesta en el tintero, procuro contestarte a todas.
He vivido intentos de establecer órdenes flexibles en los hospitales en que he trabajado con respecto al ayuno. Pero el paciente que se programa para el mediodía, se adelanta porque se rechaza el segundo del parte; al que se le ha dicho que beba un zumito, se toma medio bocadillo porque pensaba que daba lo mismo; total que al final se dan órdenes estrictas que hacen que se pueda elegir el mal menor y no tener que contraindicar una intervención por no entender bien las indicaciones sobre el ayuno.
Yo, de todas formas, soy partidario de la premedicación oral una hora antes de la intervención y eso sirve para que, 1 hora antes, el paciente pueda tomar un sorbo de agua antes de ir a quirófano. Cuando a los niños le administro el midazolam intranasal, que está asqueroso, le digo a la madre que le tenga preparado un chupachups para quitar el amargor y los niños suben tranquilos y contentos a quirófano, en los brazos de su madre.

Juana dijo...

¡Muchas gracias!

Miguel Angel dijo...

¿Y vino?
;)

Anónimo dijo...

Lo que que escribes del agua es interesante desde el punto de vista médico. resulta ser muy esclarecedor, para quien va a operarse. Sin embargo, esa manera de contarlo, como nos lo dices, me atrapa aún más. Amo las palabras por encima de otras muchas cosas y es bonito, cómo te expresas. Maribel Martín.

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