lunes, 24 de mayo de 2010

Dudas de Martuka: ¿Por qué no hacen efecto todas las epidurales?


Cuando se ve a Messi o a Cristiano Ronaldo tirar un penalty, parece que es algo muy fácil. Cuando se ve al Arguiñano preparar un suculento plato de cocina, parece que es algo muy fácil. Cuando vemos a Fernando Alonso situarse en la sexta plaza después de salir en el puesto 18, parece que es muy fácil.
Poner un catéter epidural es facilísimo, poner una epidural es algo muy complejo.

¿Dónde está la diferencia?
Cuando uno pone una epidural se puede sentir como el jinete del caballo del Ayuntamiento de Granada. El caballero tiene los ojos tapados y cabalga sobre un caballo que se sostiene sobre unas bolas. Es una preciosa escultura basada en una pintura que se llama "El instante preciso".

Yo empecé a poner epidurales en el año 1985 y todavía hoy, cada vez que cojo la aguja, tengo la sensación del estreno que cuentan los actores.
La epidural es una técnica a ciegas. La sensación de que estás en el espacio epidural te la dan los dedos. Nunca ves donde queda el catéter. Puede quedarte la duda de que estés en el sitio adecuado hasta que el paciente te indica que va notando los efectos de la medicación. Vas ganando confianza a medida que vas cogiendo experiencia. Pero nunca, nunca, nunca tienes la certeza de dominar completamente la técnica.
Todos los anestesistas tenemos una historia de amor/odio con la epidural. Tienes muchas ganas de empezar a ponerlas. Tienes la satisfacción de que te van saliendo bien. Vas desarrollando suficiente soltura para sentirte cómodo utilizándola. Hasta el día en que viene un problema.
Los problemas de la epidural no son muy frecuentes y no son muy importantes. Es una técnica bastante segura para poder realizarla con tranquilidad. Pero el primer día que tienes un problema, se te desmonta toda la seguridad que creías tener en tus manos.
Ese día das un paso atrás.
Es como una caída en la moto. Le pierdes confianza.
Pero hay que coger, levantarse, quitarse el polvo de la caída y volver a montarse.
Hay días, semanas, meses de incertidumbre. Y de pronto, te vuelves a ver con suficiente confianza otra vez. Y tiras para adelante.
Vuelven a haber nuevas caídas. Pero aprendes a levantarte y a seguir.
Sin embargo, hay bastantes que dejan la moto.
Te voy a contar una anecdota. Uno de los muchos residentes que he tenido la suerte de tener a mi lado, cuando le estaba enseñando la técnica, me comentó:
-"Parece muy fácil, ¿no?"
Y no supe qué contestarle. No quieres que el residente le coja miedo a la técnica. Ya te he dicho que la veo muy segura. Pero tampoco quería que se llevara una impresión equivocada. Entonces le dije una frase que he repetido muchas veces cuando me toca explicarla:
-"Las únicas difíciles son las 3.000 primeras".
Y no siempre se pasa de las tres mil. Esa relación de amor/odio hace que uno se decida por otras actuaciones. Y esto hace que no se tenga la sufciente confianza.
Después de explicarte ésto, que es la base de mi argumento final, me quedan dos cosas en el tintero:
¿Por qué he dicho que es fácil poner un catéter pero difícil poner una epidural?.
Porque se ponen bastantes catéteres que no están en el espacio epidural. Y si no están en su sitio, no hacen efecto. Cuando el catéter está en su sitio SIEMPRE es efectiva. Siempre.
Algunas veces se lateralizará, es decir se dormirá una pierna y no la otra. En estos casos se retira el catéter un poco y, muchas veces, se corrige el problema. Hay autores que hablan de un tabique medio a nivel del espacio epidural que explicaría algunos casos de falta de difusión de la medicación, pero esta causa sería la responsable de menos casos de los que se tiene conciencia que ocurre día a día en los paritorios.
Otras veces se parcheará. No suele ser frecuente. Puede ocurrir. La mayoría de las veces, yo he comprobado que aumentando la dosis o cambiando a un fármaco con más propiedades difusoras (lincaína), se puede corregir también el problema.
Y, si a pesar de todo, no funciona, hay que retirar el catéter y poner otro.
Y aquí tenemos la segunda cosa que teníamos en el tintero.
¿Por qué no se pone un segundo catéter? Porque si estamos inseguros del primer catéter, imagínate de poner un segundo.
Si yo no sé hacer paella y me sale una bien sólo de vez en cuando, cuando me saliera una mal y me pidieran los clientes que repitiera, los convencería como fuera para ponerles un plato de pescado o de carne y que se olvidaran de la paella.
Quizá este sea el motivo de no poner segundos catéteres en el parto.
Ya escribí una vez una entrada sobre mi opiníón de que el número de Segundos Catéteres que se pusieran en un Servicio de Anestesia, podría considerarse como un indicador de calidad de la atención anestésica de un hospital. Y lo sigo creyendo.
No me gusta dar escusas a las pacientes cuando, a pesar de poner todo mi empeño, ha tenido dolor en el parto y yo era el responsable de su atención. Lo único que hago en esos casos es pedirle perdón.

Las fotos son propiedad de Ayuntamiento de Granada.
http://www.granada.org/inet/wfotos.nsf/wwalias/EE190425486146E6C1256E2F007BAE09?opendocument

6 Comentarios. Pasa y escribe tu opinión.:

Martuka dijo...

Muchas gracias!!!!
La verdad es que la primera vez, me metiron un monton de medicación y no consiguieron nada, solo dormirme media pierna, del muslo para abajo, esta vez la pobre chica, que tengo que decir que se portó genial y me lo hizo muy bien, pues me lo puso, me metió una vez la medicación y al ver que no me quitaba nada de dolor me dijo que no podía hacer nada más y que se iba..... no te puedes imaginar mi cara...pero bueno simplemente me resigné y parí otra vez la antigua usanza jejeje.

MiAnestesista dijo...

Martuka: A la tercera va la vencida. Que por tí no quede...
Un beso fuerte.

Martuka dijo...

jajajaja, ya sabes que quiero tener 3 hijos, y el otro día me decían, pues en el siguiente no pedirás ya la epi, no? y me lo pensé un momento y mira si que la pediré, si no me hace nada, pues me quedo igual que estaba y si me hace efecto por un casual, pues aprenderé que es un parto sin dolor... como decía mi madre, el no ya lo tienes.

Anónimo dijo...

Hola Doctor: Siempre le leo y esta vez le voy a comentar: En mi primer embarazo me pusieron la epidural pero solo se me durmió la pierna derecha, aumentaron la dosis de medicamento, entonces se me durmió la parte derecha del cuerpo y hasta se me cerró el ojo derecho... decidieron sacarme el cateter y volver a ponerlo, tampoco funcionó y volvieron a sacarlo y ponerlo una tercera vez.. en fin al final fue un cesárea y acabaron durmiéndome entera... ufffffff realmente tengo un mal recuerdo horroroso. Eso que el parto fue en la clínica sagrada familia de Bcn, que en principio es una muy buena clínica y el anestesista tampoco era ningún jovenzuelo.
El caso es que estoy a punto de tener otro bebé y me da mucho miedo.. espero que esta vez vaya mejor.
ME gusta mucho su blog!
Marta

MiAnestesista dijo...

Martuka: ¿Cómo podemos hacer para que te pueda atender en el tercero?
No te prometo nada, pero podríamos intentarlo.
Marta: Espero que esta vez todo vaya mejor. Si tienes la oportunidad, intenta conocer al anestesista o al equipo de anestesia que puede atenderte. Una charla con él puede tranquilizarte bastante. Normalmente, en el seguimiento de la epidural que realizamos durante el parto se puede ir viendo el efecto que te está haciendo y, con tiempo suficiente, saber si todo va bien o hay que modificar la técnica. Si ya conoces al anestesista, le puedes proponer una intradural en caso de cesárea. Son más predecibles que la epidural y estarás despierta y viendo nacer a tu niño sin ninguna molestia.
La intradural suave, de la que ya he hablado en otra entrada, también se puede utilizar en la última fase del parto para quitarte todos los dolores y que puedas colaborar en el expulsivo. ¡Ánimo!.
¿Va a ser niño o niña?

marta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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