jueves, 12 de noviembre de 2009

Las abuelas

Cuando las leyes se fueron actualizando durante la democracia pude leer con agrado que las embarazadas tenían derecho a tener una persona de su confianza presente durante "el nacimiento de su hijo/a", no ponía parto, no, durante el "nacimiento" de su hijo/a. La importancia fundamental del término es que pude callar todas las críticas que se me hacían cuando defendía la presencia del padre (si así lo estimaba la futura madre) durante el parto y también durante la cesárea.

Yo no soy partidario de que los "civiles" (como he leído, creo que despectivamente en algún que otro blog) paseen libres por los pasillos de la zona quirúrgica, por eso los acompaño constantemente durante todo el proceso del nacimiento de su futuro hijo. En el parto pasan desde el primer momento; en la cesárea, los recojo en la puerta de la zona quirúrgica y les voy explicando, por el pasillo, en que va a consistir su labor, fundamentalmente tranquilizar a la madre. Y lo hacen muy bien. Una vez que saben que van a entrar al quirófano un momento antes del nacimiento del niño y que todo va a estar bien tapado, veo los cruces de sonrisas entre los dos. "¡Qué guapo estás de cirujano!""¡Tú sí que estás guapa!".
Muchas veces me da rubor estar delante de un parto. Considero que es un acto íntimo donde los médicos sobramos la mayoría de las veces. Lo único que debemos hacer es que todo se desarrolle lo más natural posible, tratando de pasar desapercibidos. También en las cesáreas. En mi quirófano los padres tienen un taburete preparado en la cabecera de la mesa de operaciones y pueden compartir el momento del nacimiento sin ver nada desagradable. Cuando el niño nace lo llevan al paritorio, dónde se encuentra el equipo de valoración y reanimación del recién nacido. Acompaño a la habitación de al lado al padre, tras comprobar que todo está en su sitio (mi enfermera de anestesia continúa la vigilancia de la mamá) y es el propio padre el que trae, conmigo al lado, en sus brazos al recién nacido para ofrecérselo a la madre.
Pero, no se puede hablar de parto humanizado sin contar con aquellas que siempre van a estar presentes en el día a día de la educación de nuestros niños de hoy en día. ¿No os dan pena esas abuelas que vienen acompañando a su hija a la consulta de anestesia, que luego las ves en el hospital en cada control de embarazo de su hija y que a las 4 de la mañana vienen acompañándola, animándola entre contracción y contracción o que están desde las 9 de la mañana, que empezó la inducción, hasta las 2 de la madrugada, en que se le hace la cesárea sin decir ésta boca es mía?
Cuando puedo y porque la estructura de mi hospital lo permite, las paso a la puerta que llamo "de las abuelas" que está justo al lado de la camilla térmica de reanimación fetal y por donde pueden ver a su nieto una vez que el pediatra da el visto bueno.
Excepcionalmente, después de consultar con la futura mamá, alguna abuela ha podido pasar a paritorio y ha compartido el momento del nacimiento de su nieto con su hija. Me imagino que, en las noches tormentosas donde las abuelas tienen que quedarse cuidando de sus nietos, mientras sus hijas tienen que ir al trabajo o salen para despejarse un poco, alguna abuela podrá consolar a su nieto diciéndole algo que, antes decían mucho y que hoy pocas pueden decir, "¿no te voy a querer hijo mío? ¡si te he visto nacer!".

5 comentarios:

grasiete dijo...

Que bueno .... que les permitas a esas abuelas estar cerca de sus queridos ..... debe ser difícil estar en esos momentos .... los nervios fíjate que me he dado cuenta aun cuando no son algunas primerizas el miedo y nerviosismo es casi el mismo de las que por primera vez son madres ... que sensación tan extraña ... mira quien habla la voz de la inexperiencia Jeeeeee.

Pd. Sabes aquí se practica mucho en clínica privadas el nacimiento es programado por cesárea tengas la edad que tengas .... en cambio en el hospital público se trata por todos los medios del parto normal o natural en agua ........ cual es la diferencia es más cómodo la cesárea menos traumática para el recién nacido pero no es un poco riesgosa para la madre ..... duda para una futura madre eso si en unos años más jeeeeeeeeeeeeee

MiAnestesista dijo...

Algunas abuelas me lo dicen con la emoción en la cara: "Yo soy primeriza en esto, he tenido 6 niños y es el primero que veo nacer".
Te he intentado explicar las diferencias entre epidural e intradural en otra entrada (http:/www.mianestesista.blogspot.com/2009/11/diferencias-entre-epidural-e-intradural.html).
Me mandas nueva tarea... Veremos si sé contestarte.

Marta dijo...

Mi niña es esa que ha tenido la suerte de estar rodeada por tantos seres queridos, y sus abuelas son las que me han hecho imprimir esta publicación y plastificarla para enseñarla orgullosas a todo el mundo. GRACIAS Miguel Angel, con letras mayúsculas, porque te aseguro que estas abuelas nunca olvidarán que vieron a su nieta nacer y te estarán siempre agradecidas de que las colaras por esa puerta "la puerta de las abuelas".

MiAnestesista dijo...

Marta:
Un beso para tí y tu niña. Y para las abuelas un abrazo grande. ¡Que hacen mucha falta.!

Anónimo dijo...

Hace tres meses nació mi niño y hoy me siento en mi sofá tranquila a escribir unas palabras de agradecimiento hacia todo el equipo que me atendió en ese parto. Entre ellos se encontraba D. Miguel Angel Palacio y gracias a él se lo que es "parir sin dolor", además de eso le tengo que agradecer a todos que mi madre pudiera acompañarme junto a mi marido en esta experiencia en la que nunca queremos estar solas.
No se me ha olvidado ni un detalle de ese parto pero a la vez hay imagenes que no pude disfrutar, como la que hay colgada en este bloc en la que salgo yo y mi madre de fondo viendo uno de los momentos mas felices de mi vida. Muchas gracias por hacer esta imagen realidad y gracias por compartirla de una manera tan especial que es la de homenajear a todas las madres que sufren y disfrutan a la vez ese momento con sus hijas.
att: María Conde Menendez

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