sábado, 6 de febrero de 2010

¿Pilotos o controladores?


La insistencia en el control de la seguridad del paciente antes, durante y después de la interevención; el seguimiento de infinidad de datos, cifras, gráficas; el manejo de maquinaria de alta tecnología, entre otras funciones, ha propiciado que se compare la práctica de la anestesia con la tarea del piloto de vuelo.
Y aunque esa percepción es honrosa para la profesión, no sé yo si esa es la idea que la sociedad tiene de nosotros. ¿Nos consideran más pilotos o controladores?.

No quiero decir que me parezca más honorable ser piloto que controlador, las dos profesiones son igual de dignas. Sin embargo, veo similitudes entre la idea que se tiene en la sociedad de estos dos modos de vida, el aeronáutico y el sanitario quirúrgico.
¿Me dejan ustedes que me explique?.
¿Qué piensa todo el mundo que hace falta para que un avión vuele?. Un avión y un piloto. Todo lo demás son auxiliares, son personal añadido que son considerados, generalmente, invitados necesarios, pero invitados al fin y al cabo. A los directores de hospital, a los cirujanos, a las compañías privadas, los hemos oído en algún un momento en que nos han considerado un mal necesario. Y hasta el paciente, que quiere operarse, quiere resolver su problema, confía en su cirujano, pero, le teme a la anestesia.
Algunas veces hemos tenido la impresión de que puede haber una idea flotando en el aire de que el mundo sería muy feliz si no necesitara a los médicos anestesistas.
Y ahí es donde creo que la comparación se hace más evidente entre el aeropuerto y el hospital. ¡La que le ha caido a los pobres controladores!. Y no hablo de los que han hecho de la profesión un negocio. De los que son la CremDeLaCrem. De los que no han tenido visión de futuro y han querido aprovechar su posición de privilegio para crear un CotoDeCazaPrivado. No, no hablo de ellos. Pero quizá es que sea muy español ver que, si hay una rendija de la que obtener ganancias, se intente que siga abierta y, entonces, creerse que todo el monte es orégano. No queremos leyes que nos regulen mientras haya provecho y luego nos lamentamos. O quizá no sea por ser los españoles distintos, que no quiero insultar a nadie. Por quiero hablar de los que cumplen con su obligación día a día. De los que han visto como han ido medrando sus compañeros sacándole punta a una situación irregular. Y de los que ahora van a ver como tanta agonía les llevará a ... ninguna parte.
No sé si habéis leido el Real Decreto famoso. Se pueden aprender muchas cosas.
Los controladores decían que sólo podían trabajar 1200 horas ordinarias, y, sin embargo, trabajaban en algunos casos 1800, lo que representa el 50% de horas extraordinarias. Lo que era una ingeniosa forma de ganar un dinerito ("tienen artificialmente la condición de voluntarias y se abonan irregularmente a precio mucho más alto del previsto en el Estatuto de los Trabajadores para las horas extraordinarias, lo que es la causa principal del encarecimiento desmedido del coste del servicio"), se ha convertido en una trampa, puesto que ahora el señor ministro les dice que los propios controladores han demostrado que ese es el número de horas que necesita el sistema para ir adelante. Conclusión, que van a tener el mismo sueldo base establecido, pero le van a cambiar el horario ("se dispone que la jornada máxima necesaria es la media de la efectivamente realizada por los controladores de tránsito aéreo al servicio de AENA durante el año 2009, que, como se ha indicado, ascendió, incluido el tiempo de descanso durante la jornada y las guardias localizadas, a 1.750 horas"). Y no tienen defensa.
Las razones del ministro son que quiere igualar el sueldo de los controladores españoles con el de los europeos. Este sería un buen mensaje si continuara, por ejemplo,igualando el sueldo de los médicos españoles con los europeos. Pero, no sé por qué me imagino que por ahí no va a ir la cosa.
Con todo esto me viene a la cabeza seguir estas disquisiciones con una reflexión sobre unas conversaciones que pueden haber ocurrido en cualquier ciudad de cualquier provincia entre los médicos anestesiólogos, por ejemplo, hace un par de años, desafortunadas conversaciones.
Los hechos de aquella época pudieron ser que las compañías llevasen más de 10 años sin subir los honorarios médicos de los anestesiólogos y éstos quisieran comenzar unas negociaciones con las aseguradoras, entre otras cosas, porque no es bueno que no exista el diálogo durante tanto tiempo. ¿Verdad que hay motivos para esperar que hubiera un final feliz?. Pues lamento deciros que vuestro gozo en un pozo.
Imaginaros que tres presuntos compañeros, se erigieran en representantes de ellos mismos y aconsejaran a las compañias que siguieran con sus asuntos, que ellos se encargarían de arreglarlo todo. Y que lo hicieran. No se les puede quitar el mérito. Defraudan las esperanzas de todos sus compañeros y se salen con la suya. Claro que todo no iba a ser de forma gratuita. A cambio de todo tienen garantizado un buen ingreso económico y que cuando es necesario todos miren para otra parte.
La Consulta de Anestesia, una de las posibles reivindicaciones, la sigue haciendo la novia de uno de ellos, que por cierto no parece que fuera sanitaria reconocida, en la puerta de los quirófanos.
Siguen faltando anestesistas para realizar el trabajo existente, se podía calcular entonces que serían necesarios 4 ó 5 médicos anestesistas, lo que condicionaba alguna que otra anestesia simultánea (la que hace un anestesista cuando atiende dos o más quirófanos a la vez). Cada vez hay menos médicos anestesistas que se comprometan con las urgencias (que los compañeros ¡controladores? aconsejan que no se paguen), cada vez hay menos médicos anestesistas que se comprometan con la asistencia a los partos con analgesia epidural (que los compañeros ¿controladores? ven bien con que se bajara de nivel en el baremo). Y el número de horas de descanso que precisa una persona para cumplir bien con su trabajo se reduce considerablemente para estos jornaleros de la anestesia, que Dios los proteja. Y todo el mundo rezando para que no salga un ministro del ramo diciéndoles que ganan demasiado con el exceso de trabajo que llevan adelante y les quieran pagar algo más razonable y que sigan atendiendo los mismos quirófanos por el mismo dinero.
Ciertas irregularidades que han podido apoyar en algunas ocasiones, a veces por necesidad de atención a los pacientes y otras por mero provecho personal (con muchos visos de inmoralidad manifiesta), pudieron condicionar cierta tardanza de los hospitales para adaptarse a la normativa necesaria para poder garantizar una asistencia en programas de colaboración con la Seguridad Social y con las Mutualidades. Esto puede llevar a que en alguna provincia no se pueda atender a ningún paciente de Mutualidad en esos hospitales. Es decir, falta de previsión en el futuro, egoismo innecesario y PanPaHoyYHambrePaMañana. Y meten a todos en esto, a los buenos y a los no tan buenos.
Puede quedar pendiente la atención de Urgencias y el Tratamiento del Dolor Postoperatorio. Pero parece que son temas poco importantes para los interesados.
Como resumen: Los presuntos Controladores, tienen el patio Descontrolado. No creo que estos pseudocontroladores puedan seguir llamándose buenos consejeros.
P.D.: La posible solución de hace dos años podía parecer sencilla. Crear un periodo de dos o tres años en que se actualizaran los honorarios (ni siquiera subir, que es como se podría llamar a la realización de un incremento superior al IPC de esos diez años; podría haber acuerdo si ambas partes se adecuaban a las circunstancias de crisis, pero que no cayera toda la crisis sobre los hombros de los anestesistas) y hacer, de esta forma, más atractiva la demanda de entrada de nuevos anestesistas en la medicina privada. Se repartirían cargas en el trabajo y no se perdería mucho en lo económico. Ampliar un poco la tarta para que pudiera haber más invitados. Pero la solución de este cuento es que no aumentó la tarta y los que llevaron el control (¿controladores?) cogieron trozos más grandes.
Me empieza a recordar ésto el cuento de la Gallina de los huevos de Oro.

4 comentarios:

Juana dijo...

Para que un avión vuele se necesitan muchas más cosas de las que puedes imaginar.
Si estás solo en un mundo deshabitado y con una avioneta, pues con que tenga gasolina y lo sepas manejar, sobra, pero en el mundo en el que vivimos, no es así, un fallo en un motor, una entrada de aire a la cabina y ¡están todos muertos!
Lo mismo sucede en Medicina.
Este mundo es cada vez más complejo y estamos todos implicados con todos, es como la tela de un mantel, si tocas un hilo .... todo el mantel se mueve.

Juana dijo...

Respecto a los sueldos de los médicos, habría mucho que hablar, hay algunos que ganan muchísimo dinero, supongo que si yo lo se, los demás también lo sabéis.
Pero .... no diré donde están, ni quien son, ni porque ganan lo que ganan.
Habría que ir a lo "individual".

Miguel Angel dijo...

A ver si me deja desde el ordenata del curro.
Que decía yo ayer, aunque no queda reflejado, que me asusta ver la situación de los médicos privados en España. Me enseñas una realidad que desconocía y que no me gusta.

MiAnestesista dijo...

Juana: La impresión que tenemos a veces es que a la gente le gustaría que sólo existiera su avioneta y no hiciera falta más.
Sobre lo de ganar más o menos. Creo que el médico que más trabaja es el que tiene que ganar más dinero, pero sólo por una cuestión que no se piensa mucho y es que el médico que más trabaja, es el que se preocupa más por sus pacientes y suele invertir mucho del dinero que gana en sus propios pacientes.
Miguel Ángel: La preocupación es por los pacientes. Que el médico esté bien pagado es bueno para que todo funcione. Yo sólo quiero que se le reconozca el esfuerzo al médico privado porque eso reinvierte siempre en el paciente. Que el mercado exista es bueno. Que haya leyes que respeten la competencia, también. Que se favorezcan determinados privilegios es lo que es malo para todos.

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